El día que apagué la tele y mi hijo hizo un cohete

el día que mi hijo hizo un cohete

¿Quieres saber cómo entretener a los niños sin televisión? Lo reconozco: soy una de esas locas detractoras de ponerles la tele a los niños. No es que critique a quien lo hace, cada uno tenemos nuestras manías y tomamos nuestras decisiones, es que a mí siempre me ha parecido que mi hijo no la necesitaba para nada. Así que hasta los dos años mi niño la vio más bien poco, por no decir casi nada. Por suerte a él no le llamaba la atención, y eso me daba a mi excusa para no ponérsela. Las pocas veces que se entretenía un rato era viendo los Teletubbies, y yo aprovechaba la ocasión y se los ponía en inglés.

Mi marido en cambio no opina lo mismo que yo, así que conforme fue creciendo las horas de tele fueron aumentando paulatinamente, aunque al estar mi chico mucho tiempo fuera aún estaban bastante limitadas. Pero al nacer Minchiña esto cambió. De repente me vi muy superada, con un bebé pegado a mi y un niño que pretendía que soltara al bebé y me dedicara a jugar con él, y yo sola con los dos la mayoría de las tardes. Ignorar al bebé y jugar con él, obviamente, no era posible, así que tenía que pedirle que jugara solo muchas veces,  y como se enfadaba me resigné a hacer lo que siempre me prometí que no haría: ponerle la tele.

Esto no hizo más que reafirmarme en lo que pensaba: mi hijo no necesitaba la tele, le ponía de peor humor y además dejaba de hacer otras cosas por verla. Pero en ese momento era el recurso que tenía a mi alcance, así que me apañé como pude.

El caso es que se fue acostumbrando a ver la tele, y se volvió comodón. Ya no quería jugar, ya no quería pintar, ya no quería nada, sólo ver la tele, si por él fuera la vería toda la tarde. Y ya os podéis imaginar que yo no estaba por la labor, así que esto nos llevaba a enfados a los dos. Bueno, a los tres, porque su padre no acababa de comprender mi manía por llevarle la contraria al niño y complicarme la vida.

Hemos ido lidiando con el tema más o menos bien, hasta hace un par de meses, que algo dentro de mí dijo BASTA. Se acabó la barra libre de tele. Se acabó ver la tele en lugar de jugar. Así que un sábado por la mañana les lancé un órdago a mis chicos: vamos a estar una semana sin ver la tele. Así, a bocajarro, a las 8 de la mañana. Ahí, con narices.

 

Cómo entretener a los niños sin televisión

Para que un plan así funcione tienes que poner toda la carne en el asador, y ya os podéis imaginar que yo no estaba dispuesta a fracasar. Así que saqué mi arma secreta, una que sabía que siempre conseguía que a mi hijo se le pusieran los ojos como platos: un gran trozo de cartón.

Y entonces a mi hijo se le iluminó la cara, me miró  y me dijo: Mamá, voy a hacer un cohete. Y empezó a dibujar en el cartón.

Mamá, voy a hacer un cohete

 

dibujando un cohete de cartón

 

Minchiña, al ver a su hermano tan entusiasmado dibujando y pintando,  agarró un lápiz, se unió a él y comenzó a dibujar también. Nosotros, mientras tanto, tan sólo les observábamos.

 

Dos horas después, no sólo seguían pintando los dos, sino que el cohete cada vez tenía mejor pinta.

pintando un cohete espacial

 

pintando el cohete espacial

 

¡Dos horas pintando! No me lo podía creer, habían estado los dos, codo con codo, pintando toda la mañana. Si yo estaba sorprendida, mi chico directamente alucinaba; tener a los dos peques entretenidos solitos durante tanto tiempo era algo que no habíamos visto nunca hasta entonces. Mi apuesta empezaba a dar sus primeros frutos.

Pero es que no fue sólo el cohete. También se hizo una espada espacial, un escudo y  hasta un casco.  Y a los marcianos contra los que iba a luchar. Y luego empezó a recortar.

Ahí me pidió ayuda, pues el cartón era gordo y le costaba mucho trabajo recortar. Así que nos fuimos turnando para que no se cansara. Y este fue el resultado…

 

Mami, me voy en mi cohete a la luna a pelear con marcianos malos

 

el día que mi hijo hizo un cohete

 

luchando contra los marcianos

 

volando en un cohete espacial

 

Como ya os podéis imaginar, el artista acabó muy orgulloso de su trabajo, y con muchas ganas de repetir: desde ese día no para de inventarse cosas, está deseando que le demos un trozo de cartón para hacer algo.

Con esta entrada no quiero decir que tengáis que prohibir a vuestros hijos ver la tele. El mío la sigue viendo, aunque, ahora sí, de un modo limitado. Os cuento esta historia porque a veces los padres creemos que la tele nos salva la vida y entretiene a nuestros hijos, y en realidad lo que hace es comerse su tiempo y su capacidad para imaginar. A muchos (el mío es uno de ellos) les pone de mal humor y nerviosos. Es verdad que muchas veces consigue que se queden quietos y callados, y a veces necesitamos que estén así, pero… ¿a costa de qué?

 ¿Recuerdas como jugábamos cuando éramos pequeños? 


Comentarios

  1. Que bonito post mi madre de muy pequeña me daba papeles y los rompía también pintaba y con mi abuela nos disfrazabamos mi hermano y yo.

  2. me gusta mucho tu post. La verdad es que sí. Es un recurso muy usado. Yo me enfado con mi madre, porque a la mínima que le dejo con la peque o coge el movil y le pone vídeos o si está en casa, cualquier canal con dibujos y eso no es así.
    Pero bueno, es su casa y al final cedo, por no pelear. Yo en casa, la tele la ponemos, pero ella no le hace caso, además el papi la tiene siempre puesta para él con lo cual la peque se pasa el día jugando. Menos mal, a ver cuando crezca como lidiamos con eso, porque yo prefiero que haga cohetes a que esté sentada en el sofá sin hacer nada todo el día.
    Saludos

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 10:59 pm

      A veces no nos queda más remedio que ceder un poquito… y otras nos toca ponernos duras 😉 Seguro que encuentras la forma 😀

  3. ¡Ay! como me ha gustado este post.
    Nosotros el año pasado tuvimos que limitarla porque se pasaba el día viendo la tele, al principio solo lo conseguimos en casa, porque a la abuela la toreaba, pero ahora ya mejor.

    En lo que no cedimos fue en verla en español, solo se la dejamos ver en inglés, no la mandamos a extraescolares de idioma extrangero así que es la sesión que tiene al día, la media hora de la merienda (o un poco más) ve la tele en inglés y el finde le dejamos un poco más, pero luego se apaga y a otra cosa mariposa.
    Es verdad que la culpa es nuestra, porque tiramos de tele para tener un poco de tiempo para hacer las cosas y luego se nos va de las manos, pero a veces es complicado no ceder…

    Un abrazo y enhorabuena por haberlo conseguido 🙂

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:00 pm

      ¡Gracias Divi! Yo te felicito a tí por conseguir que la vea en inglés. Yo mientras fue bebé lo conseguí, pero en cuanto empezó a soltar la lengua empezó a protestar y a enfadarse, y claro como era algo puntual pues cedí… lo mismo tengo que retomar el tema 😉

  4. Yo tampoco quería ponerle la tele, aunque la mía no es de embobarse, sino de tenerla como ruido de fondo mientras hace otras cosas. El caso es que muchos días no la enciendo y entonces no la puedo controlar: se me va a investigar a las profundidades del váter y dentro del lavavajillas. Lo de planear un cohete no se le ha pasado por la cabeza. Creo que le faltan unos meses para lograr entender las manualidades y desarrollar algo más la capacidad de concentración. Por suerte ¡existe mucho mundo y vida más allá de la tele!

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:05 pm

      La verdad es que por aquí también practican bastante lo del “ruido de fondo”, pero no me gusta, no sé, es como que está pendiente sin estarlo… nada nada, menos es más xDDD La tuya sí que es peque aún, por aquí la pequeña también se va a descubrir mundo, hoy se agarró al carro-frutero tan mono que nos regaló ikea y se escapó corriendo con él por el pasillo muerta de risa. Al menos fue gracioso xDD

  5. El mío hacía unos coches estupendos con las cajas de pañales de su hermano. Dales un cartón y conquistarán el mundo!

  6. Aquí las pantallas en general son para el fin de semana. Dibus ven pocos, prefieren películas, series y documentales. Tampoco piden la tele asi que entre semana se enciende a medio día para las noticias y luego el fin de semana si la piden. Si no, tampoco. No hemos llegado a esto con peleas porque no somos ni mi marido ni yo de ver la tele así que desde siempre la han visto más apagada que encendida y no la ven como algo vital. Luego en casa de familiares ven toda la que quieren, pero no lo veo mal.
    El cohete de tu chico es muy chulo, ¡qué imaginación!

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:07 pm

      Ay Adara, esa sería mi situación ideal, pero claro yo reconozco que soy muy de tele, llego a casa con la cabeza como un bombo del trabajo y necesito un rato de “caja tonta” para vaciarla… pero si, es como todo, darle buen uso 😉

  7. No me gusta la tele, no me gusta verla yo y aborrezco esa manía de tenerla encendida incluso aunque no se este viendo, solo porque sí. Como todo, no creo que sea mala en sí misma, lo que perjudica es el abuso.
    Me parecen alucinante el cohete y todos sus complementos!!!

  8. Yo me paso el dia luchando con todo el mundo para que no le pongan tele, tablet… si al menos la lucha solo fuera con mi hijo… pero es muy dificil luchar contra todo el mundo!!!

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:15 pm

      Te entiendo perfectamente, porque me vi ahí… ánimo, a veces hay que plantarse y decir, BASTA. A veces hasta se consigue que escuchen 😉

  9. A mi me pasò lo mismo hace 2 días, los mismos k llevamos sin tele en casa y el nivel de nervios, enfados y gritos ya disminuido y el nivel de juegos, conversaciones, harmonia y complicidad entre los brothers ha aumentado notoriamente :-))))

  10. La verdad que ponerle tantas horas de tele a los niños no es bueno, ya que pierden interés por otras actividades que pienso que son más divertidas y más lúdicas para el propio niño.

    Es un auténtico logro conseguir que un niño pequeño esté dos horas pintando, mi niña que tiene 3 años es un poco culito inquieta y apenas aguanta cinco minutos jugado a los mismo.

    Un saludo

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:18 pm

      Yo no daba crédito… casi más por el mayor que por la peque jajajajaja es que la pitufa quiere hacer todo lo que hace el hermano, y se entreteniene muchísimo más, así que estaba encantadísima ;D

  11. Sí es que “ensayo-error” también funciona para los adultos si somos buenos observadores…
    Me ha encantado el post! Muy motivador!
    La imaginación es vital para solucionar problemas cuando ya eres adulto (o no tan adulto) así que mejor encargarnos de que la estimulen y la desarrollen pero sobretodo de que la conserven!!
    Gracias por el aporte maja! Muaa

    • Vanesa {Una madre como tú} dice: 9 marzo, 2016 a las 11:19 pm

      ¡Gracias guapa! Totalmente de acuerdo, hay que mantenerla viva, que de mayores resulta muy útil y necesaria 😉 ¡besotes!

  12. Qué chulada! Mis niñas no son muy de cohetes pero he intentado que hagan un castillo de princesas y ha quedado chulísimo aunque no consigo que mi marido haga nada jajajaja ahora para el día del padre había pensado comprar algo para que jueguen juntos y se acerquen un poco más! He visto unos peluchitos muy monos en Poly que usan wifi y así están lo cerca que mi marido puede jajajaja

  13. Una experiencia genial, Vanesa. ¡Menudo resultado!

    Nosotros, pasados 13 meses, solo le hemos puesto la televisión a la chiquitina una vez: una noche en la que algo le molestaba muchísimo o le dolía y no se calmaba ni con teta ni con brazos ni con nada. En aquella ocasión fue mágico el efecto sedante que le produjo, pero intentamos que no se repita. Ni siquiera tiramos de pantallas en el coche, aunque eso nos obligue a pasar horas haciendo el mono sin parar para tenerla entretenida y que no entre en un bucle de berrinches porque no le gusta nada viajar.

    Somos conscientes de que llegará un momento en el que las pantallas sean inevitables, seguramente incluso necesarias. Tampoco queremos convertirla en una analfabeta digital, claro. Pero por ahora, es apasionante ver lo que es capaz de entretenterse si la acompañamos jugando con los objetos más variopintos de la casa, ni siquiera juguetes. Cuando comparo eso con el estado de «alelamiento» en el que se sumerge cada vez que una pantalla se enciende ante sus ojos, me da mucha pena. Entiendo que haya muchos casos en que los padres no dan más de sí y necesitan echar mano de esa herramienta auxiliar para poder hacer otra tarea, pero si en casa podemos evitarlo, lo haremos. No hemos tenido una hija para que la entretenga Peppa Pig; estar con ella es nuestra responsabilidad y nos gusta cumplir con ella, aunque a veces tengamos que turnarnos para que no nos explote la cabeza 😀

  14. que bonito!! gracias por el post!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *