¿Alguna vez os había dicho que soy una serie adicta confesa? Mi enganche comenzó con Perdidos; curiosamente, los primeros episodios no me parecieron gran cosa, pero un día, de madrugada, pillé uno suelto en TVE, creo que de la segunda temporada, y me dejó totalmente alucinada. Así que decidí darle una segunda oportunidad, y esta vez sí me enganché de lleno. Y ya no pude parar; después llegaron Dexter, House, Anatomía de Grey, y otras muchas. El caso es que al nacer mi mayor desconecté, no tenía tiempo, y de noche estaba demasiado cansada. Y así ha sido hasta el verano pasado, en que poco a poco fui reenganchando.
El poco a poco fue, básicamente, porque generalmente las veo por la noche, ya en la cama, así que al principio me quedaba dormida a los pocos minutos de comenzar el capítulo. ¡Seguro que las que sois madres de pequeñines, me entenderéis! Pero en unos meses ya había pillado el ritmo, así que en este último año he devorado series y series, casi podría decir que me he desquitado de los ocho años de sequía que llevaba a la espalda… pero decirlo sería exagerar, no tengo tiempo xD Pero he conseguido ver muchas series de las que había oído hablar, y otras muchas que no sabía que existían, y sobre todo he descubierto es una variedad muchísimo más rica de series, y eso, queridas, me ha encantado.
Así que hoy me he animado a compartir con vosotras mi primer post sobre series, y me apetecía hacerlo hablando de las series más atípicas con las que me he topado. Creo que he conseguido hacerlo sin marcarme ningún Spoiler; y es que espero que este post os anime a verlas, si no lo habéis hecho ya, pero sin revelaros nada importante. Y es que, si algo me gusta, es comenzar una serie sin tener absolutamente ninguna referencia, para no crearme ninguna expectativa; personalmente es cuando más las disfruto. ¡Espero que las disfrutéis tanto como yo!
Westworld (HBO)
Reconozco que tardé en animarme a empezar esta serie, porque la temática western me daba mucha pereza. ¡Qué equivocada estaba! El western en realidad es sólo es escenario, y lo que nos encontramos es una serie brutal sobre la condición humana y la complejidad que supone la convivencia con la inteligencia artificial. Además, en muchos momentos te hace reflexionar (de forma indirecta) sobre cómo nos comportamos en las redes sociales y la gran información que absorben sobre nosotros. Mención especial sin duda el papel de Anthony Hopkins, la fuerza que tiene este hombre cada vez que aparece en pantalla es brutal. Una serie para ver, disfrutar y reflexionar mucho, mucho.
Stranger things (Netflix)
Si te gusta la ciencia ficción y eres un poquito friki, es tu serie. Es un bonito regalo para nuestro niño interior, por la edad de sus protagonistas, pero la trama es absolutamente adulta, con un buen nivel de suspense, personajes bien trabajados y una estética a medio camino entre ET y Los Goonies que hace un juego fantástico para retrotraerte a tu infancia y empatizar más y mejor con los niños y niñas protagonistas.
Pero no es sólo una serie para frikis, ojo; la historia es fabulosa, me bebí la serie capítulo tras capítulo porque no podía dejar de verla, necesitaba saber más. Por momentos conseguirá angustiarte, y mucho. Winona Ryder está enorme en el papel de madre medio desquiciada. Resérvale un fin de semana, y te prometo que la verás del tirón.
The Leftovers (HBO)
Tan perturbadora como adictiva, esta serie comienza cuando el 2% de la población mundial desaparece de repente, literalmente, sin dejar rastro. Nadie sabe qué ha sucedido, por qué esas personas y no otras, ni si volverán. El guion es tan, tan demencial y angustioso por momentos, que necesitaba tomarme una pausa cada pocos capítulos. En ese sentido me recordó mucho a Perdidos, cosa lógica teniendo en cuenta que comparten guionista. También se parece en lo inesperada que es en muchos giros del guión, pero The Leftovers es sobre y por encima de todo una historia sobre sentimientos, por lo que mientras la estás viendo sentirás muchas veces un nudo en la garganta y el estómago, y es que esta serie te sacude como un trapo.
Lo que más me gustó de The Leftovers es el final tan redondo y satisfactorio, tan perfecto. Podrá gustarte o no como acaba, puede ser o no lo que esperabas, pero indiscutiblemente es un final perfecto que cierra las tramas, da todas las respuestas, y te deja cierta sensación de paz, esa paz que no consigues encontrar mientras ves la serie. Creo que, de todas las series que he visto, es en la que mejor se trabajó el final, y ya sólo por eso merece totalmente la pena verla.
This is US (FOX/ Prime Video)
Lo atípico de esta serie es la forma narrativa; en cada capítulo se suceden los flashbacks, que intercalan con momentos actuales, de forma que vas conociendo en paralelo la historia de los padres y de los hijos. Es una serie muy honesta y real, con la que es muy fácil sentirse identificado, pero al mismo tiempo derrocha amor y positivismo, algo que cada vez escasea más en nuestras pantallas. Es una serie amable, para reconciliarte un poco con la vida, y también perfecta para descansar un poco de series tan intensas como las anteriores pero sin caer en el aburrimiento, porque si algo van a conseguir los personajes es conquistarte en cada capítulo.
Here and now (HBO)
Otra serie familiar, pero con un enfoque absolutamente distinto a la anterior. Un padre y una madre en apariencia perfectos, que no tardan demasiado en demostrar su absoluta imperfección. Con un inicio tan típico no cabía esperar, pero no tardan en aparecer extrañas conexiones entre personajes que te hacen preguntarte: ¿qué demonios está pasando aquí? Conforme la temporada avanza los personajes se van destapando y empiezas a descubrir que, en realidad, había mucha barredura bajo la alfombra.
Lo peor de esta serie es que la han cancelado tras la primera temporada, algo que la verdad no pensé que sucedería, pero parece ser que no tuvo tan buenos resultados como esperaban. ¡Ojalá le den una segunda oportunidad!
La verdad es que podría incluir otras tantas, pero hay varias que las quiero reservar para la siguiente entrada sobre series que tengo en mente. Cuando la publique, entenderás por qué 😉









