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Mi nueva compañera de viaje: la alergia al frío

Mi nueva compañera de viaje: la alergia al frío

Si hace unas semanas os hablaba de la que en broma llamaba la alergia que no tengo (la urticaria crónica), os hoy quiero contar la que descubrí hace unos meses que sí que tengo: alergia al frío.

La alergia al frío o urticaria a frígore es una alergia provocada, como su nombre indica, por el frío. E igual que un alérgico a los cacahuetes puede poner en peligro su vida si los come, por el riesgo de anafilaxia, los alérgicos al frío podemos sufrirla por ingerir algo frío, bañarnos en agua fría… vamos, que tenemos que ser igual de cuidadosos que cualquier otro alérgico.

En mi caso, la primera cosa rara que noté fue en Semana Santa. Estaba preparando la comida, y de repente empecé a notar los dedos de mi mano izquierda raros, y al observarlos me di cuenta de que se estaban hinchando. En ese momento estaba sola con mis hijos, y lo primero que se me ocurrió fue pedirle a mi mayor que me hiciera una foto, por si tenía que salir pitando a urgencias, poder enseñársela al médico. Os parecerá extraño, pero con la urticaria de la cara nunca conseguí que me vieran con brote gordo; pedía vez y al ir a cabo de dos días o tres ya estaba mejor, así que nunca me veían tan mal como en realidad me ponía, y me quedó esa cosa de “hacer fotos para que vean como me puse de verdad”.

 

reaccion alergia al frío
el chorizo de la izquierda es mi dedo, si

 

¿Veis la diferencia? Mis dedos de la mano izquierda se pusieron casi al doble que los de la mano derecha. ¡Ya os podéis imaginar el susto! Sobre todo por estar sola con los niños, sin coche ni nada. En el momento pensé que podía ser por algo de la comida que estaba preparando, así que me puse a lavar las manos con agua tibia. Por suerte pronto volvió mi marido,  y los dedos empezaron a desinchar

Tuve otro episodio más de notar la lengua rara, pero ya no sabía si era cosa mía o de verdad pasaba algo, porque me la miraba y no veía nada. Y al cabo de dos días, comiendo un helado, empecé a notar el labio raro, como con un hormigueo. Ya mosquedada, me fui a mirar al espejo, y vi que tenía el labio un poco hinchado. No era una cosa exagerada (acababa de empezar a comerlo, todo hay que decirlo), pero se notaba. Y claro, ¡yo no sabía que existía esta alergia! Así que pensé que tal vez el fruto seco que tenía por arriba me había sentado mal.

Con todo, ya me quedé con la mosca detrás de la oreja, así que en cuanto volví de las vacaciones (estaba en mi pueblo) pedí vez en mi médico de cabecera para comentarle todo esto. El mismo día que tenía la vez en el médico tuve una reacción alérgica grave. Mareo, molestia en la lengua y en la boca, ardor en la cara… bueno, no os voy a dar más datos para no crear hipocondría, pero por suerte estaba muy cerca del centro de salud y acudí muy rápido, y allí me pusieron todo lo necesario para pararla. Y les costó. La semana siguiente la pasé con tratamiento de antihistamínicos pero bastante malita, aturdida y con mucho cansancio y malestar, no sé si por reacción, por el tratamiento o por qué, la verdad.

Os cuento todo esto porque, repito, yo no tenía ni idea de que existía esta alergia, así que en las dos semanas que tardó en verme el alergólogo evité todo lo que creía que podía haber provocado la reacción: la leche, el trigo/gluten, frutos secos… como no tenía ni idea de qué podía ser, evitaba todo lo que consideraba alérgico. ¡Pero no evité el frío! Por eso quiero que estéis informadas de su existencia y de cómo da la cara, por si se da algún caso en vuestro entorno, que seáis capaces de reconocerla. En una reacción alérgica, el tiempo es oro.

 

Manifestaciones de la alergia al frío

La hinchazón de las manos es una de las formas de manifestarse de la alergia al frío, al igual que la hinchazón de boca o lengua, por contacto o ingesta de alimentos fríos.

Otra forma forma es la reacción que se produce por contacto del cuerpo con el frío, bien por inmersión (agua fría) o por el propio clima frío, que provoca la aparición de urticaria: eritema y/o habones, acompañados de picor. Pueden aparecer otros malestares, como dolor de cabeza o articulaciones, pero obviamente ya son más difíciles de relacionar, sobre todo si no sabes que tienes esta alergia.

Hay que tener muy presente que es una alergia, y como tal puede producir un cuadro de anafilaxia, de ahí la importancia de conocer la alergia,  tomar las medidas de seguridad necesarias y evitar inmersiones en agua fría y exposiciones a clima muy frío.

Esta alergia se diagnostica con la llamada prueba del cubito de hielo, en la que te ponen en el antebrazo una bolsa de suero helado, durante determinado tiempo, para ver la reacción en tu piel. Si hay reacción se confirma la alergia.

prueba del cubito y resultado
a la izquierda la prueba del cubito. A la derecha, resultado

Tan pronto me quitaron el cubito la piel aparecía hundida, como en una ampolla explotada. Y al cabo de un minuto ya lo tenía como a la derecha. ¡No os podéis imaginar cómo picaba!

Dudas y miedos y limitaciones asociadas a la alergia al frío

Cuando el alergólogo me dio mi diagnóstico y me explicó cómo debía prevenir las reacciones, me quedé un poco sin saber ni qué preguntar, porque me pilló muy de sorpresa. Pero conforme han ido pasando los meses y he podido comprobar lo que supone vivir con esta alergia, me han ido surgiendo dudas y miedos.

Porque cuando te hablan de esta alergia, piensas… bueno, no tomar nada frío, no meterse en agua fría, abrigarse bien… fácil de controlar.

Pero luego el día a día te demuestra que no es tan fácil el asunto.

Por ejemplo, yo no sé dónde está mi límite de temperatura, no sé si 5º es suficiente para desencadenar reacción en mí, o si es 1º, o -5º. O si con dos minutos con ese frío me dará reacción, o será necesaria media hora de exposición, porque el factor tiempo también influye…  Así que ahora que ha empezado el frío de verdad, no puedo evitar preocuparme, porque por mucho que me abrigue al salir a la calle, el día que haga -2 grados no sé lo que va a pasar. Porque voy a respirar ese frío, mi cara (alguna parte al menos) va a estar en contacto con él. ¿Voy a tener una reacción? ¿Será suficiente con tomar antihistamínicos?

Si fueras alérgico a los cacahuetes, ¿te arriesgarías a comer un cacahuete, dos, cinco? Así me siento yo al salir a la calle cuando hace frío, como si me la estuviera jugando. Vivo en Lugo, una ciudad fría, así que me queda todo el invierno por delante para obtener respuestas.

Este verano me sentí  muy limitada a la hora de llevar a los peques a la piscina o a la playa, porque si el agua está fría no me puedo meter con ellos. Y es algo que me pasó bastantes días, el agua en Galicia por lo general está fría, tanto en piscinas como en playas. En adelante me tocará veranear en el sur, ¿no? 😉

Había empezado a ir a correr un par de días por semana… pero al empezar el frío he parado, porque no sé qué pasará al estar tanto tiempo expuesta. Además, al correr empiezas a tener calor… ¡pero yo tengo que seguir abrigada! Por mucho calor que tenga, sigo siendo alérgica al frío…

Otro miedo que me ha surgido es a tener una reacción estando sola con los peques. Ya no por mí, por ellos, por la situación, por el momento en que pueda suceder… no me gusta pensar en ello pero es algo que está ahí. Por suerte mi mayor ya es lo suficientemente mayor como para que le haya podido explicar qué puede suceder y qué debería hacer él.

En fin, en un par de semanas vuelto a tener visita al alergólogo y quizás me pueda decir más cosas y aclarar algunas de estas dudas.

 

La excusa perfecta para huir al sur

Aunque os cuente todo esto así seria, porque al ser mi primer invierno el tema ahora mismo me tiene preocupada, y ciertamente veo que me limita en mi día a día, también tiene su lado bueno el asunto.

Por ejemplo, si finalmente no tolero el clima de aquí, por fin tendré la excusa perfecta para mudarme al sur. ¡En el fondo es lo que siempre he querido! 😉

Y es que lo mejor es tomarse la vida con positivismo, y aunque tengo mis altibajos, como todo el mundo, aprovecho cuando estoy abajo para tomar impulso y subir más fuerte.

Espero que mi experiencia tanto con la alergia al frío como con la urticaria crónica os sirva para reconocer los síntomas de estas dos afecciones, y comprender lo que os está sucediendo o lo que le sucede a la persona que tenéis al lado. Y si conocéis a alguien que lo está pasando mal por una urticaria, sea del tipo que sea, animadle a contactar con la Asociación de Afectados de Urticaria Crónica (AAUC), o a buscar en las redes sociales la campaña #DaleLaVueltaALaUrticaria que están llevando a cabo esta asociación y Novartis a fin de informar y concienciar sobre esta enfermedad y cómo afecta a nuestra calidad de vida. Seguro que le ayuda, aunque sólo sea, a sentirse comprendida y acompañada.

Y tú, que me estás leyendo y no tienes urticaria ni conoces (o eso crees) a nadie que la padezca… te invito a compartir este post o cualquier otro de la campaña #DaleLaVueltaALaUrticaria en tus redes sociales. Estoy segura de que ayudarás a alguien que tienes cerca 😉

¿Alguna alérgica al frío por aquí? ¡Me interesa mucho conocer otras experiencias!

este post ha sido hecho en colaboración con la AAUC y Novartis para la campaña #DaleLaVueltaalaUrticaria

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4 comentarios
Diana Oliver 15 noviembre, 2017 at 06:09 contestar

“Si fueras alérgico a los cacahuetes, ¿te arriesgarías a comer un cacahuete, dos, cinco? Así me siento yo al salir a la calle cuando hace frío, como si me la estuviera jugando.” Exactamente eso. Así es como me siento cada vez que salgo a la calle. Ahora está empezando el frío en Madrid y la verdad es que ya estoy harta y agotada. El sábado salimos a comprar al mercado y volví fatal por no haberme puesto medias polares debajo del pantalón. Mucho ánimo. A ver qué tal pasas el invierno. Un abrazo enorme.

Julia 15 noviembre, 2017 at 12:46 contestar

Hola Vanesa, yo tuve mi primera reacción hace más de veinte años. Recuerdo que era verano y fui a la piscina como todos los días, llevaba el bañador mojado y al llegar a casa, tenía toda la piel debajo del bañador llena de habones. En urgencias me pusieron cortisona y a partir de ese momento, las mismas dudas y miedos.
Un dermatólogo me dijo ya por entonces, que era alergia al frío, y que los antihistamínicos me podían aliviar el picor momentáneamente, pero que lo mejor era la prevención.
Desde entonces, así vivo. Evito exponerme tanto como puedo,en verano baños cortos, secarme bien y al solete rápido. Y en invierno, te recomiendo invertir en una buena chaqueta, sobre todo impermeable! buen calzado, y complementos ( gorro, guantes y ropa interior térmica) Usa materiales técnicos, en Decathlón tienes mucho surtido y si puedes gastar en más calidad, mucho mejor.
Es curioso lo de la comida, yo no puedo comer nada frío, no me gusta!! nada de hielo ni bebidas frías y esque como mi cuerpo no lo tolera por eso ya no me apetece.
Los últimos cinco años he vivido en Singapur y ha sido genial!! Calor todo el año, imagínate! Solo me picoteaban las manos en la sección de congelados en el súper! .
Pero hace un par de meses que nos hemos mudado a Alemania, y ésto si que va a ser un reto para mi! De momento lo llevo bien, me cuido mucho, con el coche de allá para acá y bien abrigada.
Eso te recomiendo, no sufras porque es una alergia que puedes controlar, la humedad y el frío son las claves así que protégete bien. Y los inconvenientes y molestias son muchos, lo se bien, pero no te asustes y ánimo!
Un abrazo!
Julia

Paloma 15 noviembre, 2017 at 13:54 contestar

Yo la verdad es que siempre he tenido la piel muy sensible, la de la cara se me pone roja con facilidad con los cambios de temperaturas sobre todo en invierno o al hacer ejercicio. Además es curioso pero no soporto nada frío, ni el agua, no los refrescos, ni siquiera me gustan los helados y siempre he dicho que no me gustan por qué están fríos (cosa que parece obvia, pero es por eso que no me gustan, no hay otra razón). Pero no creo llegar al punto de tener alergia. Verdad es que alguna vez me ha pasado lo de que se me hinchen los dedos, pero también me he ido a esquiar sin guantes y no me ha pasado nada.
No me puedo ni imaginar lo duro que debe ser, pero como dices, quizás es una excusa para irte al sur! Un abrazo fuerte!

Dámaris 17 noviembre, 2017 at 18:35 contestar

Hola!! Me he sentido muy identificada, yo desde la primera reacción hará un año y poco sabía que era alergia al frío, estaba tomando una granizada y se me puso la mano que sujetaba el vaso como a ti. Pero todo ha empeorado y ahora si el tiempo (yo vivo en el sur) está a 18 grados también me sale. El miércoles pasado por fin fui a una dermatóloga que me hizo la prueba del hielo con un claro positivo. Y es cierto que esto limita bastante, da igual que por ejemplo me lave la cara con agua caliente, si se me olvida sacarme bien el cuello y el agua se enfría ya aparecen los habones, es horrible

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