Maternidad

Baby Led Weaning: alimentación complementaria para bebés autoregulada

Baby Led Weaning: alimentación complementaria para bebés autoregulada

¿Sabes qué es el Baby Led Weaning del que muchos padres hablan hoy en día? Es, sencillamente, un método utilizado para incorporar sólidos a la dieta de tu bebé, sin pasar por las papillas.

De este modo, el pequeño aprende a alimentarse por sí mismo desde los seis meses de edad, evidentemente necesitando ayuda de los padres, además de su supervisión, pues tendrán que colocarle porciones de comida a su alcance. Esta comida deberá ser variada, fácil de masticar y con alto contenido nutricional, para que lo poco que el bebé se lleve a la boca le suponga un aporte.

Aunque no tiene una traducción exacta al español, Baby Led Weaning vendría a significar, palabras más palabras menos, “destete dirigido por el bebé” o “introducción a la alimentación complementaria guiada por el bebé”. Es decir, que es el propio bebé el que va avanzando en su alimentación conforme a sus gustos y evolución.

Los bebés, tan pronto comienzan a tener cierto control sobre sus movimientos, tienen una necesidad de explorar y experimentar como parte de su proceso de aprendizaje.  Lo ideal para que los niños tengan una relación positiva con la comida es aprovechar esta curiosidad innata  para que nos imiten en la mesa y para que comiencen a probar los alimentos tal cual son, igual que los comemos los aultos.

Con este sistema, el “destete” se realiza de forma paulatina, pues no es el objetivo principal; el objetivo es que el bebé vaya conociento diferentes sabores y texturas, aprenda a masticar, conozca sus propios gustos y necesidades, y evolucione en su alimentación conforme a su propio ritmo. Por ello, el objetivo de cada comida no será reemplazar una toma, sino que el bebé se vaya familiarizando con los distintos alimentos; es sabido que al principio el bebé no comerá gran cosa, por lo que en muchos casos tendremos que complementar después con la toma de pecho (o biberón, si es el caso).

¿Cuándo se comienza con la introducción de alimentos?

La introducción de los bebés debe hacerse a partir de los seis meses, tal y como recomienda la Organización Mundial de la salud. Hasta ese momento, su único alimento debe ser la leche materna, o, si esto no es posible, leche de fórmula. Cumplida esta edad, hay que verificar que el bebé esté preparado para comenzar a ingerir alimentos.

Hay tres señales de que el bebé está listo para empezar a comer que debemos buscar:

  1. El bebé ha de ser capaz de mantenerse sentado solito.
  2. Tiene que haber perdido el reflejo de extrusión, es decir, que no “empuje” con la lengua cuando le introduucimos un alimento (u objeto, como una cuchara) en la boca.
  3. Debe ser capaz de agarrar cosas y llevárselas a la boca.

Es especialmente importante el punto 1: que sea capaz de mantenerse sentado, ya que de lo contrario el riesgo de atragantamiento es mayor. Si tu bebé cumple estos tres puntos, está preparado para comenzar con la alimentación complementaria.

 

¿Qué vamos a necesitar?

En realidad no vamos a necesitar casi nada: mucha paciencia, y una trona que sea fácil de limpiar, como por ejemplo la Antilop de Ikea, o esta otra de madera. Huid de las que tienen asientos de tela, pues se van a manchar muchísimo, os acabarán desesperando. Puede resultar práctico poner un hule en el suelo, aunque yo prefería barrer y pasar la fregona.

Y olvidad boles y platos al principio, con toda seguridad pasarán más tiempo en el suelo que en la bandeja de la trona: ¡tirarlos al suelo es divertidísimo! XD Así que lo mejor al principio es poner la comida directamente sobre la bandeja de la trona. A menos distracciones y complementos, mejor para todos.

 

Normas de seguridad imprescindibles

El principal riesgo que conlleva la alimentación complementaria es el atragantamiento; por eso, debemos ser conscientes de las normas básicas de seguridad:

  1. Nunca dejar al bebé solo con la comida, por si se atraganta
  2. Descartar los alimentos duros: frutos secos, patatas de bolsa, y en general cualquiera que tú misma no seas capaz de aplastar con la lengua
  3. No introducir NUNCA comida en la boca del bebé, el riesgo de atragantamiento aumenta.
  4. No tener prisa. Esto lleva su tiempo, tanto como tu bebé necesite para aprender a disfrutar de la comida, masticar y tragar.

Todas ellas son de sentido común, pero nunca está de más recordarlas.
 

Baby Led Weaning: cómo empezar

La idea principal que tenemos que tener presente es que el bebé pueda tomar con sus pequeñas manitas la comida que desee ingerir. Por ello,  lo que se recomienda es que la comida se presente en formas y tamaños que les facilite el agarre, y que sea blanda como plátanos u otras verduras de modo que pueda aplastarla y comer de él, pero no tanto como para que se deshaga, ya que no piden bien la fuerza y apretarán fuerte. Puedes olvidarte desde ya del uso de cubiertos.

Si erres de las que sienten el temor natural de que el bebé pueda ahogarse, debes saber que es necesario mantener la calma. Las arcadas a los seis meses son comunes; de suceder, el peque hará que la porción vuelva a su boca. Aquí pasarán dos cosas, dejará sobre la mesa el alimento y volverá a intentarlo si es algo que pueda tragar o dejará la porción sobre la mesa si no puede con ella.

No obstante, es fundamental que no pierdas de vista todo el proceso y, de ser necesario, ayudarlo si ves que se ahoga. Más abajo te explicaré cómo actuar.

Algunas ideas de alimentos para comenzar:
– Plátano
– Patatas cocidas o asadas
– Pera
– Judías verdes bien cocidas
– Calabacín cocido
– Brócoli cocido (lo justo,  que no se deshaga)
– Pepino
– Zanahoria cocida
– Aguacate
– Melón, sandía
– Calabaza cocida
– Manzana cocida (la cruda no se recomienda al principio)
– Pan
– Macarrones
– Cuando ya sea capaz de hacer pinza con sus dedos: guisantes, garbanzos, maíz, ligeramente aplastados

Todos estos alimentos se los daremos, según su tamaño, enteros o en bastones, es decir, tiras alargadas y gruesas, de un tamaño un poco mayor que su mano, de modo que les sea fácil agarrarlos.

En los primeros momentos, las elaboraciones serán lo más sencillas posibles: alimentos cocidos, no demasiado, para que no se deshagan al agarrarlos. Conforme crezcan y mastiquen mejor, podremos ofrecerles alimentos tal cual los elaboramos para nosotros, siempre con el fundamento de una dieta sana, es decir, evitando alimentos procesados y limitando los fritos.

También le podemos ofrecer carne, en ese caso el tamaño tiene que ser un poco más grande que su propia mano. El bebé rechupeteará, masticará con sus encías, pero al principio no podrá cortarlo, obviamente, con lo que no podrá arrancar un trozo. No pasa nada, recuerda que lo importante es que se familiaricen con los alimentos, conforme lleguen los dientes irán aprendiendo a comerlos de verdad.

Prohibido cortar la comida en trocitos pequeños. Precisamente esta práctica es la que entraña riesgo, pues el trozo se puede quedar atascado al tragarlo y obstruir las vías del bebé. Al contrario, los trozos deben ser grandes, de forma que el bebé los agarre y pueda masticar (y por tanto aplastar) con sus encías. Esto no lo haremos hasta que ya tengan todos sus dientes y  mastiquen bien, e incluso usen cubiertos (a veces jajaja).

Alimentos peligrosos: ya sea por su dureza o por su tamaño, no deberíamos ofrecerles salchicas, ni frutos secos secos, ni patatas de bolsa (ni similares), cerezas, caramelos… en general todos los alimentos que tengan un tamaño similar a su garganta (como una uva) o que sean duros, no los debemos ofrecer mientras no mastiquen bien. Algunos como guisantes o garbanzos los podemos ofrecer cocidos y chafados con el tenedor, pero nunca enteros. Y los frutos secos recomiendan evitarlos hasta los 4 años, ya no por alergias sino por ser alimentos muy duros con un alto riesgo de asfixia.

Respecto al orden de introducción, no es importante en sí mismo, más allá de las medidas de seguridad ya mencionadas. Se recomienda, eso si, introducir un nuevo alimento cada vez, a poder ser con un par de días de separación entre ellos, de forma que si se produce una reacción alérgica, sepamos identificar fácilmente el alimento que lo causó.

No te preocupes si rechaza un alimento, es natural que lo hagan. Vuelve a ofrecérselo pasados unos días o semanas, poco a poco aceptarán sabores y texturas distintas, incluso algunas que antes habían rechazado.

Tampoco debe preocuparte “el desastre” que este método pueda causar, como que la comida quede desparramada por el suelo a causa del juego del bebé, o que este pueda ensuciarse.  De hecho, puedes estar segura de que sucederá: tu bebé se ensuciará de arriba a abajo, tirará comida al suelo, manchará la trona y el suelo. Tenlo presente, y ten en cuenta que este comportamiento forma parte del juego, y que el juego es la forma de aprender de los bebés. Déjale jugar con la comida, así es como aprenderá a disfrutarla.

Por último, se recomienda comenzar con porciones blandas de alimentos y, a medida que vaya avanzando y evolucionando a través de la práctica, y que vayan teniendo dientes y capacidad de masticar y deshacer alimentos más duros, ir incorporando trozos más sólidos.

Pero ¿qué pasa si el bebé decide no comer por cuenta propia, o si dedica mayor parte del tiempo a juguetear con el alimento a su alcance? Seguramente es lo que ocurra, sobre todo al principio, pero no debes preocuparte ya que la leche materna es esencial para ellos hasta el primer año de edad y ello le garantiza los nutrientes que sean necesarios para su desarrollo. Y la mayoría de bebés comerán suficiente cantidad mucho antes de llegar al año. ¡Te sorprenderá lo rápido que aprenden y lo mucho que la disfruta!

 

alimentacion complementaria bebes

 

Ventajas y desventajas del Baby Led Weaning

Como todo, este método tiene sus ventajas y desventajas, así que para que no te pillen desprevenida te las voy a adelantar:

Ventajas

1.- Los niños se adaptan a las diferentes texturas y sabores de los alimentos.
2.- Les gusta un mayor número de alimentos.
3.- Sus comidas son similares a los de una persona adulta, no necesitan preparaciones especiales.
4.- Comen según la cantidad de alimento que pide en ese momento su cuerpo. Son ellos quienes deciden qué, cómo y cuánto comen. Si no desean más, sencillamente, no comen más.
5.- Al consumir por separado cada alimento saben diferenciar entre sabores. Así pues, la verdura les sabe a verdura, la carne a carne, y así aprenden también qué sabores les gustan más.
6.- Los niños se acostumbran a comer con los adultos, y la misma comida que ellos
7.- Al ser ellos mismos los que deciden cuándo parar, aprenden a conocer sus señales de hambre y saciedad, lo cual es importante de cara a unos correctos hábitos alimentarios.

Desventajas

1.- Una de las principales desventajas es sin duda lo mucho que se ensucian. Pero si relativizamos esto, usamos una trona que se limpie fácil,  tenemos paciencia, y sobre todo tenemos presente que es una etapa que dura poco, será mucho más llevadera. A cambio conseguiremos que nuestros hijos tengan una buena relación con la comida y aprendan a comer de todo. ¡Merece muchísimo la pena!
2.- Al principio comen muy poco, esto es algo a tener en cuenta, pero también debemos tener presente que es lo normal, y no tratar de forzarles.
3.- El bebé puede atragantarse, es normal, de hecho hay el mismo riesgo (o más) si le das papillas,  pero los bebés traen un sistema de seguridad fabuloso que hace que echen todo. No obstante, como todo sistema de seguridad, puede fallar: si les hemos dado alto demasiado duro, o pequeño, o han arrancado un trozo de un tamaño un tanto pequeño, quizás no sean capaces de expulsarlos por sí mismo, por lo que no está de más que tengamos claro cómo actuar en caso de atragantamiento.

Cómo actuar ante un atragantamiento

Da un poco de repelús verlo, pero más vale estar preparadas, ya que los bebés a partir de esta edad tienen a meterse de todo en la boca, así que, independientemente de la alimentación, saber cómo actuar si se atragantan es importante.

 

Nuestra experiencia con el Baby Led Weaning

Debo reconocer que cuando nos tocó comenzar la alimentación complementaria con mi mayor,  no tenía ni idea de qué era eso del Baby led weaning, ni siquiera había oído hablar de él. Pero se dio el caso de que mi mayor no quería saber NADA de mis papillas de frutas ni de verduras (pero el condenado se comía los potitos a dos carrillos, vaya tela…), así que se me ocurrió probar a darle fruta entera en redecilla, el invento ese que sirve para que no se metan la comida toda entera en la boca. Me daba muchísimo miedo que se pudiera atragantar, así que hasta que no vi que él masticaba bastante (y encontré información acerca del modo de hacerlo seguro) no me atreví a darle sin ella. Luego ya comenzamos a darle de todo, y la verdad es que la experiencia fue buenísima, comía muy poca cantidad pero de todo, todo lo probaba y todo le iba bien, y con tres años comía de maravilla él solito.

Como nos funcionó tan bien, con la pequeña fuimos de cabeza, y ya bien informados, a practicar baby led weaning. En su caso sí comió papillas, porque comenzó la guardería con 6 meses y rechazaba los biberones, así que decidimos que en la guardería le dieran papilla de frutas o verdura, y luego en casa le dimos comida entero; conforme iba evolucionando, le daban también trozos en la guarde. Con un año ya comía que daba gusto verla, la profesora de la guardería alucinaba con ella. La experiencia, igual que con el hermano, no podría haber sido mejor, hoy día es una niña que come de todo y con ganas.

Eso si, todo lo que os he contado arriba de: comida por los suelos, platos voladores, cara y trona llenas de comida… no nos dejamos nada, no vayáis a pensar. Y también hubo a limentos que no les gustaron, y que no les gustan ahora. Pero ya sabes, ¡todos tenemos nuestros gustos!.

Lo que comprobé es que a los bebés les resulta muy entretenido alimentarse mientras aprenden con el método Baby Led Weaning. ¡A los míos les encantó! Es un método realmente seguro si se aplica correctamente, y por lo general los niños aprenden a disfrutar de la comida y a alimentarse de un modo sano.

Estas son las recomendaciones generales y lo que funcionó con mis peques, pero recuerda que, siempre respetando las medidas de seguridad, debes adaptarte a tus peques, e ir probando en qué modo (cocido, crudo, fruta enter, en bastones…) les gusta más la comida.  Todo es cuestión de práctica.

Y tú, ¿has practicado o piensas practicar el baby Led Weaning con tu bebé?

Baby led weaning paso a paso: Guía de alimentación complementaria autoregulada en bebés
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