Maternidad

De buenas madres y malas madres

De buenas madres y malas madres

 

Hace mucho tiempo que doy vueltas a esta entrada, casi tanto como años tiene mi niño. Y es que en cuanto te conviertes en madre siempre hay quien te hace sentir una terrible malamadre, y tampoco falta quien te tache de ir ya no de buena madre, sino de supermadre por negarte a determinadas cosas.

Como se que habrá quien lo estará pensando, esto no va sobre ese club que tan de moda está, no. Ni tampoco trata de quienes forman parte de él, porque al fin y al cabo yo también formo parte de él. Yo, tu y todas. Porque todas en un momento dado nos hemos sentido malas madres, como muy bien apunta Carme Chaparro en El Mundo, y también todas los somos a ojos de terceras personas.

Esto va más bien de que somos buenas madres. Todas y cada una de nosotras, desde el momento en que se nos abre el cuerpo en dos para que nazca otro ser. El problema puede ser lo que hacemos a partir de ese momento.

Yo tuve una vez un profesor que comenzó el curso diciéndonos, ya el primer día, que todos teníamos un sobresaliente, un 10. Él sabía que todos éramos alumnos excelentes, así que nos daba la máxima nota por anticipado. De nosotros dependía conservarla.

Pues yo creo que a las madres nos pasa lo mismo. Nacemos como madres con un 10 entre los brazos, pero día a día, minuto a minuto, tenemos que pasar innumerables exámenes. Desde la vecina/suegra/amiga/pediatra que pretende aleccionarnos sobre cómo criar a nuestro bebé, la lactancia que se nos resiste o nos arranca lágrimas, las noches imposibles, los dientes, el pañal, las rabietas, el cole… y así hasta el infinito.

Y por supuesto se nos exige ir siempre perfectas, ser las mejores profesionales, tener una casa impoluta, siempre pendientes de todo y atentas a todo, solícitas, y por supuesto con una sonrisa en los labios.

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Es un examen continuo, siempre nos estamos jugando la nota, siempre con nuevas pruebas y retos, siempre teniendo que decidir y elegir. Y como es natural hay días que no damos más, bajamos la guardia, y tomamos la decisión errónea… pero eso no nos convierte en malas madres.

Para mi, lo único que nos hace verdaderas malas madres es claudicar. Y haberlas haylas, por desgracia, por desgracia para sus hijos. Porque además en esta sociedad se nos exige que seamos competitivas, que demos el máximo en todo; sin embargo cuando queremos dar el máximo por nuestros hijos muchas veces se nos critica y juzga, como si nuestra única intención fuera dejar quedar mal al resto. “Esfuérzate al máximo en todo, pero con tus hijos toma el camino fácil”. Ese parece ser el mensaje, como si fuera una faceta secundaria de nuestras vidas.

Así que si hoy tienes un mal día, si el examen ha sido demasiado duro, no te rindas. No busques palmaditas en la espalda, no te justifiques, ni mires hacia otro lado. Que no te importe lo que digan o lo que piensen otros, en éste examen la nota te la pones tú. Analiza los porqués, pregúntate si lo pudiste haber hecho de otro modo, si te gustaría haberlo hecho de otro modo, si pudiste cambiar aquella decisión o aquella prioridad por esta otra. Porque todas las decisiones pueden cambiarse.

 

Tú eres una buena madre. No lo olvides.

 

tú eres una buena madre

 

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11 Comments
Catalina de Mamatambiensabe 1 Abril, 2014 at 08:55 contestar

Vanesa totalmente de acuerdo contigo. Me has hecho recordar una entrada que escribi hace casi un año al respecto http://www.mamatambiensabe.com/2013/04/una-mala-buena-madre.html

Y es que deberíamos dejar de ponernos etiquetas y mejor darnos ánimos, que hacemos lo que mejor podemos.

Un beso enorme.

Pilar de maternidadcontinuum 1 Abril, 2014 at 10:58 contestar

Bravo guapa!
Me ha gustado mucho! al fin y al cabo, sólo nosotras podemos saber si estamos haciendo el esfuerzo o no…y lo que opine el resto da lo mismo!
me gusta tu frase “todas las decisiones pueden cambiarse” y yo añadiría que “todas las acciones también pueden cambiarse” Si la has cagado alguna vez, asúmelo y haz algo para cambiarlo. El amor y la empatía hacen milagros!
Un besazo guapa!

Las historietas de mama 1 Abril, 2014 at 13:55 contestar

Totalmente de acuerdo contigo. Muchas veces somos nosotras las primeras en exigirnos y juzgarnos cada minuto sin descanso. No somos perfectas. Un besote!

Marta 1 Abril, 2014 at 14:09 contestar

Yo soy una perfecta madre, soy la mejor para mis hijas, soy una buena madre, pero también soy una mala madre, como reza la ideología del club.
Yo debo ser medio inocentona, porque no veo maldad alguna al club, tan sólo una oportunidad para reunirse todas las madres.
Cómo vas???

Almu Menuda Manada 1 Abril, 2014 at 20:45 contestar

Totalmente de acuerdo. Lo primero son nuestros hijos y por ello lo daríamos todo, hasta nuestras vidas. Y nos equivocamos muchas veces pero seguimos intentándolo. ¡Olé por todas nosotras!

Y respecto al club… ¿La gente no sabe reírse y divertirse? Qué pena…

Un besazo gordo para ti y esa tripita preciosa 🙂

Carol @CaMaTinoco 1 Abril, 2014 at 22:07 contestar

Ay Consu!! Me gustan tus palabras no sabes cuanto!! Bonita forma de decir que no somos perfectas aunque para nuestros hijos seremos las mejores madres. Tengo claro, y se que me equivocaré una y mil veces como madre, lo asumo y aún mas…me atrevo a decir q así lo deseo , pues de los errores se aprende no?! Lo que ya no m gusta tanto, agradezco q saques el tema, es q me vayan a cuestionar como madre, q tb doy por seguro q así sera, pero, en esos momntos intentaré hacer un ejercicio de memoria, recordar este post y tus palabras y decirme a mi misma “YO SOY UNA BUENA MADRE”.
Un besazo guapa!!

Flordeliss 2 Abril, 2014 at 13:06 contestar

Que bonito post! =) creo que todas son buenas madres aunque yo conozco alguna mas mala que… un día sin pan! No se si se dice así pero bueno así lo digo porque no quiero decirlo de otra manera.

Un besazo!!!!

Planeando ser padres 2 Abril, 2014 at 14:31 contestar

La semana que viene se me acaba la baja de maternidad y claro, no tengo ni mijita de ganas de abandonar a mi bichilla. Para empezar porque me han cambiado los horarios, las condiciones de trabajo, todo para dificultarme lo más posible mi vuelta (consideran que estos meses han sido de vacaciones pagadas y ahora me quieren ajustar las cuentas). Además de ser un trabajo precario e inestable, lo único que me hará volver a él aunque me duela tanto separarme de la bichilla es no cargar al papá con toda la responsabilidad económica de la casa, pero también el maldito ¿qué dirán? ¿Qué dirá la gente si en época de crisis abandono un trabajo “sólo” por quedarme junto a mi niña¿ ¿me llamarán mantenida? ¿me mirarán por encima del hombro? Y claro, si voy al trabajo me siento mala madre por abandonar a la bichilla y si lo dejo para estar con ella me siento mala madre por no ayudar económicamente en su crianza y manutención. En definitiva ¡mala madre se me mire por donde se me mire!

Mamá Vanesa (una madre como tú) 10 Abril, 2014 at 11:51 contestar

Entiendo perfectamente lo que cuentas porque así me sentí yo cuando volví al trabajo. Si me aceptas un consejo, piénsate seriamente si puedes pedir algún mes de excedencia. Uno, dos, tres… lo que puedas, cuando son tan pequeños cada mes es un mundo. Yo pedí uno porque me parecía que no podía permitirme más, y hoy visto en la distancia creo que planificándolo hubiera podido llegar hasta los 6. ¡Piénsatelo! En cualquier caso, malamadre no maja, mujer del siglo XXI, menuda baraja con la que nos ha tocado jugar…

desblogger 2 Abril, 2014 at 21:24 contestar

Yo cada día tengo mas claro que soy muy y buena madre pero porque me permito a mi misma ser mala madre, osea imperfecta, inexperta y de carne y hueso.Así que de acuerdo con lo que expones.
Un besazo…

Mamá Vanesa (una madre como tú) 10 Abril, 2014 at 11:49 contestar

Eso es, no somos perfectas, ni queremos serlo, queremos ser felices y hacer felices a nuestros peques, ¿verdad? ¡Muacks!

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