carta a los Reyes Magos de una madre
carta a los Reyes Magos de una madre

Carta a los Reyes Magos de una madre

Hay cosas que sólo se pueden conseguir con magia… por eso he decidido escribir a los Reyes Magos, a ver si me conceden un par de deseos 😉

Queridos Reyes Magos,

vamos a ser sinceros, porque sino esto no va a funcionar.

Si os escribo es porque lo que os voy a pedir es tan, tan imposible, que más me vale creer en seres cuasi mitológicos
, porque para conseguir estos imposibles hará falta mucho más que magia. Y, seamos sinceros, de eso no se ve por aquí desde que Isabel Preysler cumplió 40 y empezó a ser más joven que sus hijas.

Necesito urgentemente una noche de descanso. Y no me refiero a cerrar los ojos y dormir, no. Me refiero a esa sensación increíble de  acostarse en una cama con sus sábanas recién puestas y recién planchadas, poder taparme hasta el cogote, hacerme un ovillo de manta y dormir así, sin codazos, sin interrupciones, sin toses mías ni ajenas, ni mocos… 7 horitas, no pido más. Y despertarme totalmente descansada con la luz del día, con esa maravillosa sensación de haber cargado las pilas a tope.

Necesito también que la casa se limpie y ordene sola totalmente. Sólo una vez. Sólo una, de verdad. Pero necesito un día entero sin la sensación de estar viviendo en la selva, y sin correr la eterna maratón para conseguir tener todo colocado y limpio. Cosa que nunca consigo. Necesito llenar mi vista con la imagen poética de una casa de revista, total y completamente recogida y decorada por adultos. Necesito verla una vez, sólo una vez más, para recordar que es posible.

Por último, necesito también un día de vacaciones. Pero de vacaciones de verdad. Sin hacer camas, sin preparar comidas, sin atender redes sociales, sin contestar el email… uno de esos raros días sin NADA que hacer. Dicen que es posible… yo no me lo acabo de creer, la verdad. A ver qué podéis hacer.

En ese día de vacaciones, puestos a pedir, sería fabuloso que todo fluyera como la seda, sin MÁMÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁ’s de esos que parece que se va a acabar el mundo (y en realidad sólo necesitan un vaso de agua). Por paz mental, básicamente. Un día de esos de mamá instagramer, donde todo es paz y tranquilidad y fluye con alegría. Me vendría genial para recargar pilas y paciencia. ¿Es posible en la vida real?

A cambio, yo os prometo seguir esforzándome por ser mejor persona cada día. Que parece que no se lleva últimamente, y soy consciente de que tengo margen de mejora. Así que lo intentaré con más ganas. Además estoy segura de que eso ayudará a mis hijos a serlo.

Pero sobre todo os prometo no dejar de intentar ser una buena madre, la mejor madre. Aunque me llamen super madre ochenta veces al día por intentarlo. Aunque me llamen mala madre otras ochenta más por intentarlo a mi manera y no a la de otros. Me dejaré los cuernos intentando educar a dos personitas respetuosas consigo mismos y con los demás, que aprendan a valorarse y valorar, que crean, apliquen y defiendan la igualdad, pero la de verdad. Y por supuesto no dejaré de esforzarme en intentar que sean felices.

También continuaré mirando a los demás con los ojos del cariño y no con los de la desconfianza. Que sé que últimamente se me ha desviado un poco la vista, pero ya sabéis, los años y las experiencias no perdonan. Pero intentaré dar dos pasos para atrás, prefiero seguir pasándome de confiada.

Y os prometo, como cada año, regalar sonrisas por doquier. Nunca dejo de sorprenderme de cómo sonriendo a alguien puede cambiar tanto su expresión. Necesitamos más sonrisas y menos ceños fruncidos.

Quizás penséis que estoy pidiendo mucho. Os prometo que, con lo gris que se está poniendo todo por aquí, poca cosa es esto. Porque entre guerras y maldades diversas, desigualdades sociales, feminicidios… si me pongo a pedir que cambiéis cosas entonces sí que va a ser del todo imposible.

Por último, os pido un favor: echadnos un cable de vez en cuando a las madres, que además de todo lo que llevamos encima tenemos que enfrentarnos al difícil de trabajo de educar a nuestros hijos para ser las personas que cambien el mundo y hagan de él un lugar mejor. Y nadie te enseña cómo se hace eso.

¿Veis? Lo de dormir y la casa limpia era más fácil. Os dejo elegir 😛

Atentamente,

vanesa

 

 

una madre que nunca dejará de creer en la magia

(si quieres unirte a las peticiones, ¡deja tu firma en un comentario!)

23 Comentarios

  1. Yo he tenido envidia y también me lo pido, aunque yo no creo tanto en la magia como tu, y eso no me parece ya ni magia jajajja. Lo de dormir bueno, según surja el día puede ser posible, pero lo de un día de vacaciones¡¡¡¡ eso no podemos, no ves que somos unas madrastronas, y no delegamos en nada, luego estamos tres horas sin hacer nada y no podemos.

  2. ¡Ay! Yo he tenido unos días en estas navidades en los que mi bichilla ha dormido siestas largas y he podido ver 4 películas de sobremesa ¡el mismo número que había logrado ver durante mis 3 años completos como madre primeriza! Estoy por no pedir nada más a los reyes.

    1. ¡¡4 películas!! Es no lo veo yo…. ¿qué son las películas? XDDDD Pues si, ya es un buen regalo. ¡Ojalá puedas repetir!

    1. En mi caso a veces es culpa mía pero porque no me dan las horas del día… ¡ojalá no tuviera que robarle horas al sueño! xDDDD

  3. Yo también me lo pido, con lo facil comodo y barato que es. gracias por la información, la carta de los reyes de las mamás debería ser obligatoria, jejeje, me encanta tu blog, una preciosidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.