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Mi opinión sobre la copa menstrual

Mi opinión sobre la copa menstrual

Hoy os voy a hablar de la copa menstrual, un producto que utilizo desde el año 2013, y que tengo la impresión de que apenas se conoce aquí en España, a pesar de que en otros países de Europa se utiliza mucho.

Sinceramente, si antes de ser mamá me hablaran de ella, ni les habría escuchado. Mis reglas eran muy escasas, entre un día y tres y muy poca cosa, así que resultaban casi insignificantes, aunque, eso si, eran bastante dolorosas. Tras ser mamá, y gracias a la lactancia materna, disfruté de 13 meses absolutamente libres de regla. Un gran regalo, ¿verdad que si? ;o) Pero el retorno trajo una desagradable sorpresa en forma de considerable aumento, en todos los sentidos, llegando a una semana a “grifo abierto”. Sinceramente, nunca me había resultado desagradable, pero aquello si que lo era. Una guarrada, de verdad.
El caso es que durante el embarazo y postparto fui leyendo cosillas sobre las copas menstruales. Al principio la verdad es que no presté atención, pues como digo mis reglas eran poca cosa así que no me pareció que me interesaran. Pero tras sufrir las nuevas reglas unos meses, uff…. sinceramente, la copa menstrual no me atraía demasiado, pero me parecía imposible que fuera más desagradable y más incómodo que usar compresas y tampones con un volumen de regla tan alto.
Así que un día haciendo una compra online ví que las tenían en venta y ni me lo pensé: busque un poco a ver qué modelo y talla debía usar y las encargue.

Probando la copa menstrual

Cuando al cabo de unos días llegó y la tuve en mis manos, lo primero que pensé fue… “¿Y como co**o me pongo yo esta cosa?”. Y es que la copa me pareció un poco grande… reconozco que me quedé un poco chafada. Aún así en la siguiente regla la probé, y si bien me resultaba un tanto molesta, la verdad es que el cambio me pareció insuperable. Tras vaciarla y limpiarla repetidas veces durante los tres primeros días, pude comprobar que tal como afirman es suficiente con hacerlo dos veces al día, no hay fugas, no hay manchas, y resulta cómoda.

an sorpresa desde el primer cambio fue que no me resultó para nada desagradable, mucho más desagradable es un cambio de compresa, de verdad os lo digo.

Además está el tema olores, que cuando tienes una regla muy abundante, con compresas y tampones es horrible… pero con la copa menstrual no hay olores, así que otro punto para ella 😉

La única pega que le encontré es que me molestaba un poquillo, y también a veces me costaba colocarla bien.
Pero mira tú por donde tuve la suerte de que otro blog organizara precisamente un sorteo de copas menstruales Meluna,  precisamente de la misma marca que yo había comprado. Y para apuntarte te hacía unas preguntas sobre el producto, y qué talla necesitabas, y te facilitaba un formulario del fabricante para averiguarlo… y gracias a ella averigué que ¡¡me había comprado la copa enorme!!. ¡Con razón me resultaba molesta!
Así que el problema era que  me quedaba grande, pero aún así la prefería a seguir usando los métodos anteriores… ¿cómo sería de cómoda entonces si usaba la copa del tamaño adecuado? Como podéis imaginar,  ¡¡¡ni me lo pensé!!! Si la grande me resultaba cómoda, mi talla sería genial, así que me decidí a comprarla.
tamaños de la copa menstrual meluna
a la izda, talla XL. A la derecha, la M.

 

Pues efectivamente, el problema era la talla. Como veis en la imagen, la diferencia de tamaño es importante.
Cuando tuve la segunda copa en mi mano pensé con una sonrisa “esta si“. Resulta muy cómoda, no notas que la llevas puesta, o si la notas es porque está mal colocada. A mí me pasa a veces que hay días que estoy como irritada y me resulta un tanto molesta, pero es algo que siempre me ha pasado, de hecho esos días no podía usar tampones porque acababa siendo horrible, ya conocéis ese efecto de sequedad que producen… la copa sin embargo sí que la puedo usar, con lubricar  un poquillo ya está solucionado. Y con quitártela y lavarla cada mañana y cada noche es suficiente, yo nunca la he visto ni medio llena.

Además como podéis ver en la foto la anterior tenía una bolita al final, y esta tiene una anilla, y la verdad es que resulta más cómoda para quitarla. Más contenta no puedo estar, vaya.