Maternidad

Amigos vienen, amigos se van…

Amigos vienen, amigos se van…

La entrada de hoy es triste, muy triste. Y es que pocas cosas se me ocurren más tristes para un niño de 5 años que despedir a su mejor amigo.

Siempre he oído que los niños no hacen amigos hasta los 3 o incluso 4 años.  Sin embargo ellos estuvieron juntos, compartiendo guardería, desde que tenían poco más de un año hasta los dos y poco.  Y algo nació ahí, algo que descubrimos de casualidad, de la forma más tonta.

Una de esas locas tardes de parque, mi niño,  que por entonces tendría poco más de año y medio, y aún no hablaba (sólo palabras sueltas), ni jugaba con ningún niño, de repente se pone a jugar con uno. Todo sonrisas y miradas cómplices,  como en las películas románticas. Ambas madres ojipláticas, mirándonos sin entender nada, porque eran tan peques que ni siquiera sabían como se llamaba el otro. ¡Como para explicarnos nada! Hasta que empezamos a hablar y caímos en la cuenta de que iban a la misma guardería. ¡Y nunca nos habíamos visto!.

Al principio pensé que era un amiguito, sin más, pero no tardamos en darnos cuenta de que no era así. Tenían un feeling y una complicidad increíbles, era verse y se les iluminaba la cara a los dos.

Cuando cambiamos de guardería pensé que la amistad se enfriaría, pero nada más lejos de la realidad. Cuando pasados unos meses nos reencontramos en el parque ambos jugaron como siempre, y cuando llegó el momento de la despedida ambos lloraron, esta vez como nunca. “Mi Javi, mi Javi”, decía mi niño llorando como una macarena. Ese día intercambiamos los teléfonos, y empezamos a quedar con cierta asiduidad.

Ni el cambio de guarde, ni ir a distintos coles, ni los amigos que los dos han ido haciendo por el camino han conseguido hacer ni un poco de mella en su amistad. Y qué queréis que os diga, yo estaba encantada con su Javi, pues es un niño que entiende a la perfección al mío, que le complementa de una forma maravillosa, que sabe cuando picarle, cuando ponerle morros y cuando ser comprensivo con él. Y mi niño eso lo percibe y lo valora, y se derrite por su Javi, le permite cosas que no le he visto permitirle a ningún otro niño, lo trata con un cariño increíble, lo quiere como a un hermano.

Así que cuando su mamá me dio la noticia de que se iban… imagináos. Llevaba dos semanas prometiéndole a mi niño que por su cumple vendría su Javi a casa. Que pasarían toda la tarde jugando, que haríamos bizcocho para él. No me lo esperaba, nunca se me había pasado por la cabeza. Los veía yendo juntos al instituto e incluso puede que a la universidad, compartiendo sus primeros viajes, me veía echándoles la bronca a dúo…

Me veía con una gran aliada en su madre, porque para más inri su Javi tiene una madre que es una gran madre y una comadre cojonuda. y a la que en este tiempo le he cogido mucho cariño.

Os reconozco que he llorado lo mío, y ahora escribiéndolo se me caen unos lagrimones como puños. Todos estos días mi niño me ha preguntado que cuando volvería. Le cuesta aceptar -creo que no quiere hacerlo- que eso no va a suceder. Y no me extraña, porque pienso en esas tardes de parque, esos momentos de complicidad y risas que ya no van a compartir, esa vida que ya no van a vivir juntos, y a mi se me hace un nudo enorme.

Ojalá consigamos mantener ese lazo vivo, porque se que Javi también está echando mucho de menos a mi niño.

Que tengáis mucha suerte en vuestra nueva vida. Os la merecéis, toda y más.

 

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13 Comments
Nessa 18 Marzo, 2015 at 01:06 contestar

Vaya… Qué penita, no me extraña que se te caigan lagrimones, pero estoy segura de que tu peque lo llevará mejor de lo que piensas. Le echará de menos pero lo bueno es que ahora tienen muchos amiguitos y amigos aún x descubrir. Mis peques tb han estado siempre muy vinculados con otro niño, hacían un “mejor amigo” y se volvían inseparables. Todo esto en la guarde. Con el paso al cole me dio mucha pena que perdiesen esa relación, porque cada uno iba a un cole, tanto el mejor amigo que hizo el mayor, como el que hizo el pequeño. La diferencia es que tampoco han coincidido en el parque jugando, así que si alguna vez se han vuelto a ver de casualidad la cosa ha sido más fría, pues la relación y los otros niños que ya se han crizado en su camino, han hecho que dejen de ser tanto el centro de sus vidas. Pero es una pena para ambos, tu peque pierde a su mejor amigo y tu tb a una cómplice, que es difícil encontrar estas cosas… Espero que, dentro de lo que la distancia os permita, podáis seguir manteniendo el contacto. Un beso?

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:06 contestar

Gracias por tus ánimos Nessa. Ellos han estado temporadas sin verse, y que va, lejos de enfriarse, preguntan el uno por el otro, y cuando se reencuentran luego no se quieren separar…
En fin, ojalá tengas razón y logre llenar ese hueco. Besos!

Ms. E Ser Papis en Tiempos Revueltos 18 Marzo, 2015 at 12:14 contestar

Desde luego que ese adiós cuesta aceptarlo porque los peques entienden el aquí y ahora y no son conscientes de que en otros sitios también hay personas y que éstas se desplazan de unos a otros lugares. Poco a poco irá comprendiendo la situación. Es de esas situaciones que hasta que no te toca vivir no sabes cómo afrontarlas. Ánimo y un beso!

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:07 contestar

Eso es, le he explicado que está viviendo con sus abuelos porque sabe que viven lejos, pero aún así pregunta casi todos los días si ya ha vuelto. ¡Gracias!

Marta 18 Marzo, 2015 at 12:49 contestar

Vaya, qué penita!!! Esas amistades tan profundas es una proeza conservar, son las que llegan lejos!! Por muy lejos que se vaya la familia, seguro que podréis encontrar algún momento para veros, y así los niños mantener un contacto’

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:08 contestar

Eso es lo que pensaba yo, es que los ves juntos y se ve que es una de esas amistades para toda la vida. ¡Ojalá lo consigamos mantener!

Montse 18 Marzo, 2015 at 13:04 contestar

¡Vaya, pues sí que lo siento! A mí me pasó de pequeña. Yo tenía una amiga super especial hasta los 5 años. Estábamos siempre juntas y la verdad que mi madre flipó un poco cuando fue descubriendo que eran una familia muy adinerada y, de hecho, a la niña la traía al cole ¡su chófer personal! Jajaja cuando me invitaron al cumple a su casaza flipó también claro… nosotros una familia modesta… pero éramos uña y carne y cuando se marchó con un traslado lloramos muchísimo!!! Alguna vez pensé en buscarla incluso en redes sociales o algo, saber de ella, pero también en parte me da palo ya… Aysss en fin, seguro que tendrá muchas amistades inolvidables más!! Un besazo

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:09 contestar

Pues Montse, te voy a decir una cosa… a mi me pasó más mayor, con 10 años… pero seguro que se llevará una alegría. Algo tienen esas amistades tempranas que marcan y se recuerdan. ¡Anímate y búscala! Un besote!

anya 18 Marzo, 2015 at 15:46 contestar

¡que pena! Pero seguro que si es tan grande esa unión estarán siempre juntos hasta en la distancia

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:09 contestar

Eso espero anya… ojalá

Marta García 18 Marzo, 2015 at 22:05 contestar

Que penita! Pobretes! 🙁

Eme 18 Marzo, 2015 at 22:20 contestar

Ay… Qué angustia, hasta que no lo he entendido pensaba que el niño había muerto… Pobrecillo!!!
Es una pena sí, no hay manera de veros ni en momentos puntuales?

Mamá Vanesa (una madre como tú) 19 Marzo, 2015 at 22:11 contestar

Ostras Eme, siento el susto! No, por fortuna es algo mucho más llevadero. Intentaremos vernos, al menos la distancia lo permite.

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