Lactancia materna

Cómo destetar sin lágrimas

Cómo destetar sin lágrimas

Hace tiempo que no hablo de lactancia materna en el blog.  He reflexionado sobre ello, y me he dado cuenta de que YO ya me he destetado hace tiempo, comenzando el lento camino del destete respetuoso, y en cierto modo defender las bondades de la lactancia mientras yo daba pasos para destetar al peque me hacía sentir incongruente Es ridículo,  lo se, mi niño tiene ya casi 4 años, ha sido una lactancia maravillosa… pero es como yo me sentía.

Como os digo yo ya me desteté hace tiempo. La última vez que me asaltó la agitación del amamantamiento fue duro, muy duro. Quienes estáis cerquita mío (emocionalmente hablando) lo sabéis de sobra. Fue tan duro como para que tuviera que rehuir al peque, y eso era algo a lo que no estaba dispuesta. Así que tomé la decisión firme de comenzar el destete,  pero un destete respetuoso,  con todo lo que conlleva: tiempo, paciencia,  pequeños pasitos. El ya tan conocido “no ofrecer, no negar”, aunque la verdad es que no lo hice del todo bien; en ocasiones le ofrecía para dormir, y otras no es que negara pero le ponía excusas o le distraía para que no tomara. Una de las cosas qué más usaba era ofrecerle alternativas; beber agua o leche, o hacer algo, pues me di cuenta de que muchas veces pedía por aburrimiento.

Por momentos se me hizo difícil. Sentía que me faltaban recusos, así que compré el libro de Pilar Martínez, Destetar sin lágrimas . No es que me ofreciera grandes novedades, pues tras más de 3 años de lactancia parece que ya me las sabía todas, pero si que me sirvió para reafirmarme en que lo estaba haciendo el modo correcto. La única receta que encontré fue la de la paciencia, y tener claro cuando pedía por sed, cuando por mimos y cuando por aburrimiento, para ofercer la alternativa adecuada en cada momento… aunque no siempre la aceptara.

Y en estas estábamos, dando pasitos de hormiga, cuando me quedé embarazada. Durante el primer trimestre no noté cambios, y aunque no me molestaba el pecho (algo que la verdad, temía y mucho), le fui diciendo que las tetitas estaban cansadas, para intentar reducir la frecuencia. Y sin darnos cuenta apenas, a principios del segundo trimestre de embarazo, un día dejó de pedir, así sin más. Caí en ello cuando ya llevaba una semana sin hacerlo. Tuvimos la mala suerte de que se nos cruzó en el camino la varicela, y al sentirse malito empezó a pedir de nuevo, a demandar el mimo y el consuelo de su tetita, pero a los quince días de nuevo comenzó a pedirla cada vez menos, y finalmente volvió a dejarla.

La verdad es que no sentí pena, porque fue algo natural, justo como yo deseaba que fuera. Además no me sentía preparada para enfrentarme a un tándem, así que en ese sentido fue un alivio. Y él lo ha vivido como un proceso propio, sin sentir mi rechazo, que era otra cosa a la que yo temía. Y es que muchas madres con el tandem sienten agitación hacia el mayor, y teniendo en cuenta cómo habían sido mis últimas experiencias con ella.. prefería que se destetara antes de pasar por eso, y que él sintiera que “el bebé le quitaba su teta”. Y por otra parte, también me apetecia que el bebé en camino tuviera esa parcela para él solo, que fuera su momento.

Han sido casi 4 años de lactancia, muchísimo más de lo que yo había imaginado, mucho más de lo que me parecía posible cuando lo puse por primera vez al pecho. Cuatro años de complicidad, mimos, cercanía, y también, todo hay que decirlo, de momentos duros. Pero no cambiaría ni uno sólo de ellos, por lo mucho que hemos recibido a cambio.

Estrategias para destetar sin lágrimas

  • No ofrecer, no negar. Es lento, pero es la base del destete respetuoso.
  • Ofrecer alternativas. ¿Quieres agua? ¿Quieres un abrazo? ¿Te hago cosquillas? A veces tienen sed, o necesitan simplemente contacto físico y es su forma de pedirlo.

 

¿Te ha gustado esta entrada?

apúntate a la lista del blog y recibe las nuevas entradas en tu correo

No te fundiré a mails. Odio el spam, sólo te enviaré lo que te interesa ;)
15 comentarios
De Madre a Madres 13 febrero, 2014 at 08:44 contestar

Ufff,,,yo temo el dia que llegue el momento del destete, espero que sea natural y me vaya igual de bien que a ti.

Mamá Vanesa (una madre como tú) 16 febrero, 2014 at 23:51 contestar

Pues fíjate, yo le temía mucho, y de hecho ya pensaba que no lo conseguiría “por las buenas” pero ya ves… ¡ánimo y paciencia!

raquel 13 febrero, 2014 at 09:46 contestar

hola!!!!!
gracias a facebook y a maternidad contimunm te sigo a veces y solo decirte ke me encanta lo ke te leo!!!!
soy mama de un niña de 5 meses y partidaria y defensora de la crianza amorosa y todo lo ke ello conlleva.. y no siempre entendida por el resto del mundo.
me ha gustado leerte este articulo, yo de momento no tengo ni pensado cdo destetar,,, no se kien lo pasara peor si yo o ella jeje
bueno un abrazo y gracias por los consejos!!

Mamá Vanesa (una madre como tú) 16 febrero, 2014 at 23:53 contestar

Muchas gracias por tus palabras Raquel! 5 meses, ¡ojalá sean muchos más! Fíjate que yo con 5 meses ni me planteaba hasta dónde llegaría, ya el año me parecía un logro… y casi lo multiplico por 4 jajajajaja.
¡Sigue disfrutando!

Irabela's 13 febrero, 2014 at 10:43 contestar

Estoy también con el tema del destete, en mi caso por cansancio mío y porque he descubierto que mi hija acude a mi teta para compensar miedos. Le impide expresarse, dicho resumidamente.
Mencionas el llanto : tenemos miedo al llanto, llorar no es perjudicial, puede venirnos bien a todos. Llorar acompañados de quien queremos, por supuesto.
En ese sentido te recomiendo encarecidamente leer a Aletha Solter (Llantos y rabietas), con su perspectiva sobre el llanto como modo de liberar estrés.
Un abrazo y… ¡enhorabuena por tu embarazo!

Mamá Vanesa (una madre como tú) 16 febrero, 2014 at 23:55 contestar

¡Gracias Irabelas!
Menciono el llanto como expresión de pasarlo mal, aunque evidentemente el llanto también tiene su lado bueno, creo que todos hemos tenido situaciones en que necesitábamos llorar.
Te agradezco y me apunto la recomendación, voy a ver si lo encuentro en versión digital 😉
¡Gracias por comentar!

Flordeliss 13 febrero, 2014 at 13:31 contestar

Wapa!!! a ver si dura cuando vea a la bebe mamar a ver si el también quiere… luego te escribo mas que ahora estoy con las manos en la masa

Mamá Vanesa (una madre como tú) 16 febrero, 2014 at 23:56 contestar

Ay ay eso lo he pensado, espero que no… ¡espero que no! ¿Qué estás amasando? Cuenta, cuenta!

Flordeliss 18 febrero, 2014 at 23:43

hay ya te contare que he estado super cocinitas esta semana!! aparte de sin tiempo

Siénteme Crianza 13 febrero, 2014 at 15:39 contestar

Yo estoy camino de los 3 años de lactancia, no he tenido agitaciones pero sí momentos de cansancio, cuando me siento así le digo que la tetita tiene que descansar y a veces lo entiende. Yo también compré el libro de Pilar pero esperaba encontrarme con algo nuevo, así que de momento también sigo el camino de la paciencia y observo cuando "pide por pedir" jejeje. Hay momentos que me gustaría que se destetase y otros que me daría lástima, pero cada vez siento más que nuestra relación cambie y reclame más abrazos y menos teta.
Gracias por tu historia de destete natural, es reconfortante leerlo 😉

Mamá Vanesa (una madre como tú) 17 febrero, 2014 at 00:02 contestar

A mi lo de que las tetitas tenían que descansar casi nunca me ha funcionado la verdad. En fin, paciencia, es lo único que de verdad funciona cuando no quieres forzar.. y al final llega, más tarde o temprano, pero llega.

Planeando ser padres 13 febrero, 2014 at 19:42 contestar

Mi sobrina se destetó sola a los 9 meses. Es una zampona, y desde que conoció la alimentación complementaria lo que pasó a ser el complemento fue la teta. Y mira que mi cuñada la perseguía porque ella no quería un destete tan temprano, pero no hubo forma de retenerla.

Mamá Vanesa (una madre como tú) 17 febrero, 2014 at 00:04 contestar

Qué curioso, si es que cada niño es un mundo! El mío si no llega a ser el embarazo yo creo que aún seguiría otro año, aunque es especulación pura, porque un día se apartan y se acabó.

Madre Solo Hay Una 15 febrero, 2014 at 04:10 contestar

Este post me ha llegado justo en un día en que estaba a punto de decir “no puedo más”… Mi niño acaba de cumplir 2 años y si bien durante los últimos meses ha pedido solamente para dormirse (con lo cual no tengo mayor problemas, todo bien en verdad), en estos días ha estado pidiendo más y más, y hoy la verdad es que me dolían mis pobres tetis:S
Me imagino que estuvo pidiendo más porque ha habido muchos cambios en estos días: después de que pasáramos más de un mes con mi mamá de visita, ella se regresó a su casa, y luego, mi esposo se fue de viaje un par de días.
Como te contaba, esta tarde me dolían las tetis pero maaaaal. Así que antes de dormirlo, le tuve que decir que pidiera solamente cuando estuviera a punto de dormirse, no para relajarse, sino solo para dormirse, y no me puedo quejar, me entendió y me hizo caso. Ya está bien dormidito.
Me he dado cuenta también de que a veces pide porque está aburrido o cuando me ve haciendo mil cosas y no prestándole mucha atención. Entonces le ofrezco agua, una galleta, o le propongo jugar, pero la verdad es que no me hace caso. Cuando quiere teta, es teta y punto.
En fin, como te decía, me ha hecho muy bien leerte, porque hoy me he sentido muy cansada, y como bien dices, el destete es un proceso que conlleva mucha, mucha paciencia. Con recordarlo, ya me siento mucho más tranquila.
Muchas gracias por contarnos tu experiencia.
Un abrazo!

Mamá Vanesa (una madre como tú) 17 febrero, 2014 at 00:07 contestar

Uf, te entiendo perfectamente, yo he pasado por muchos días así, y por mucho que sepas y que quieras tener paciencia… es difícil, al final somos personas y también nos agotamos.
Como bien dices han sido muchos cambios, seguro que en un par de días vuelve a su ritmo, así que ¡ánimo! Y aprovecha que entienda tan bien tus peticiones, seguro que así será más fácil para los dos.
¡Besotes!

Deja un comentario