Cuando en mi primer embarazo me dijero que tenía diabetes gestacional y me entregaron la dieta, el glucómetro y las tiras de orina, me quedé un poco descolocada. Y es que aparte de asustarme diciéndome que o me daban todos los niveles bien en un par de días o me tendría que empezar a pinchar insulina, poca información más recibí. Que tenía que seguir la dieta a rajataba durante todo el embarazo para que el niño no fuera enorme y me costara horrores parirlo. Y que quizás podría «quedarme» la diabetes tras el parto.

Para facilitaros la lectura os dejo un pequeño índice de toda la información que contiene la entrada:

 

 ¿Por qué tengo diabetes gestacional? 

La verdad es que lo primero que pensé al salir de la consulta fue eso. ¿Por qué a mí? ¿Por qué tenía ésto? Se supone que éste tipo de diabetes lo producen las hormonas del embarazo, pero… ¿por qué me había tocado?

Entre los factores de riesgo se encuentran:
– Embarazo después de los 30 años. A mayor edad mayor riesgo.
– Sobrepeso.
– Diabetes gestacional en otro embarazo.
– Fumar (duplica el riesgo)
– Historia familiar de diabetes tipo II.
– Embarazo previo de un niño de más de 4 kilos.

Vale, cumplía  unos cuantos, y para más inri fumaba cuando me quedé embarazada por primera vez, así que tenía todas letras. Tocaba asumirlo y lidiar con ello de la mejor manera posible.

Los primeros días con la dieta fueron un horror; pesaba toda la comida,  llevaba la dieta al gramo, y aún así yo veía que aquello no se acababa de controlar. Por suerte tenía visita con mi matrona, y en seguida me vió la cara de preocupación y adivinó el motivo, y me explicó un montón de cosas que me ayudaron a gestionar mejor mi diabetes. La más importante: que la dieta no era mi enemiga, sino mi amiga. La que me evitaría los pinchazos de insulina. La que mantendría a mi cuerpo sano. La que me ayudaría a regular los dichosos niveles. Por eso es tan importante seguirla a rajatabla, y no quedarse corto en las verduras, que ralentizan la absorción de los azúcares de los alimentos y por tanto nos ayudan a mantener nuestros niveles estables. Salí de allí con subidón y mucha información, que es la que os voy a contar a continuación.

 

¿Cuales son los síntomas la diabetes gestacional?

No siempre se notarán síntomas, y cuando se noten pueden que se tomen por los propios del embarazo, por eso  raramente la embarazada llega a sospechar de haber desarrollado diabetes. Entre ellos destacan la sed intensa, muchas ganas de orinar, mucha hambre, agotamiento.

 ¿Cómo se detecta la diabetes gestacional? 

A todas las embarazadas se les miden los niveles basales de azúcar (los que se miden en ayunas) en las analíticas que se realizan a lo largo del embarazo, para detectar posibles alteraciones de modo temprano. Además de esto, a todas las embarazadas se les realiza el test de O’ Sullivan, para detectar desequilibrios que pudieran haber pasado desapercibidos.

El test de O’ Sullivan y la curva de glucosa a embarazadas

El test de O´Sullivan es una prueba que se realiza en torno a la semana 24 o 28 de gestación, junto con las analíticas del segundo trimestre de embarazo. Esta prueba consiste en la ingestión de 50 gramos de glucosa por vía oral, tras realizar una extracción de sangre. Al cabo de una hora se repite la extracción, para determinar la cantidad de glucosa en sangre y comprobar si el funcionamiento de la insulina de la embarazada es adecuado.

Cuando hagáis esta prueba intentad comer algo antes, ya que al realizarla con el estómago vacío la reacción del cuerpo puede ser peor, causando náuseas y mareos. Confirmad con vuestra enfermera que podéis comer, ya que algunas no lo permiten, y si es el caso intentad no tomar el jarabe muy de golpe, ya que es tremendamente empalagoso.

El test de O’Sullivan se considerará positivo si el resultado de la analítica a la hora es igual o superior a 140 mg/dl de glucosa en sangre (7,8 mmol/l), y negativo si el nivel es inferior a 140 md/dl de glucosa en sangre (7,8 mmol/l).

En aquellos casos en que el resultado es positivo es cuando se realiza la curva de glucosa a embarazadas o Test de tolerancia oral a embarazadas (TTOG) para confirmar o descartar la presencia de diabetes gestacional. Para esta prueba se recomienda hacer los días previos una dieta con niveles un tanto elevados de hidratos de carbono, y mantener ayuno desde la noche anterior hasta el momento de la prueba.

Para realizar la curva de glucosa se realiza una primera extracción en ayunas, para a continuación tomar 100 gr de glucosa oral. Se repetirá la extracción de sangre a los 60 minutos, a los 120 y a los 180 minutos, y durante todo este tiempo la embarazada no podrá ni moverse ni comer.

 

Valores normales de la curva de glucosa

En este caso se obtendrán 4 resultados, que no deberán superar los siguientes valores:

  • Valor inicial: máximo 105 mg/dl.
  • 60 minutos: máximo 190 mg/dl.
  • 120 minutos: máximo 165 mg/dl.
  • 180 minutos: máximo 145 mg/dl.

 

Para considerar que la mujer padece diabetes gestacional es necesario que dos o más valores igualen o superen el valor máximo.  En ese caso será necesario que un endocrino supervise la dieta de la mujer durante todo el embarazo, y valore en cada momento si es  necesario apoyarla con insulina.

Si apareciera alterado uno de los valores se repetiría la prueba a las 3 semanas, para ver la evolución de la mujer y si deriva o no en diabetes gestacional.

 

 Por qué es tan importante la dieta en la diabetes gestacional 

La dieta para diabetes gestacional puede resultar un tanto agobiante, ya que obliga a ser muy estricta en las comidas y llevar un control exhaustivo de todo lo que se come. Pero lo cierto es que conseguir regular la diabetes con dieta es la opción más segura tanto para la madre como para el bebé, pues será la propia insulina de la madre la que se ocupe de regular el azúcar que circula por la sangre de la embarazada.

Cuando se regula la diabetes con dieta y se hace de un modo correcto, no se suelen producir ni picos ni bajones de glucosa fuerte, a menos que se realice un esfuerzo físico significativo, con lo que el riesgo de hiper/hipoglucemia es muy bajo.


Sin embargo, al pincharte insulina el riesgo aumenta considerablemente,  hay que seguir un control mayor de las glucemias para evitar sustos, y para más inri si el cuerpo se costumbra a recibir insulina «externa» es más probable que la diabetes no desaparezca tras el embarazo. Además, tan importante como la dieta era el realizar ejercicio, por lo que es importante dar paseos para que el cuerpo se active.

Debo deciros que gracias a estos consejos conseguí mantener a raya mi diabetes gestacional tanto en el primer embarazo como en el segundo. A pesar de que en el segundo el endocrino vio necesario aplicar una dosis de insulina nada más levantarme, gracias a una dieta muy bien balanceada y un ejercicio moderano no fue necesario aumentar esa dosis, contra lo que suele suceder habitualmente.

Dieta para controlar la diabetes gestacional

La dieta para controlar la diabetes gestacional la debe hacer un endocrino de forma personalizada a cada embarazada, ya que se deben tener en cuenta factores como su peso. No obstante, hay puntos en común a todas las dietas que podemos ir vigilando si todavía no nos han entregado nuestra dieta personalizada:

  • No comer más de una pieza de fruta por comida. Comer siempre la fruta entera, no zumos
  • No retirar totalmente los hidratos de carbono; lo que hay que hacer es comerlos en proporción adecuada y muy repartidos entre todas las comidas.
  • Comer muchas verduras de hoja verde en los platos principales
  • No tomar azúcar
  • No tomar bollería
  • Sustituir los refrescos por refrescos sin azúcar
  • Caminar todos los días mínimo media hora

¿Cómo es la dieta de la diabetes gestacional? En resumen, tienes que hacer 5 comidas al día, descartar azúcares y bollería, comer 1 pieza de fruta con cada comida principal, distribuir los hidratos de carbono de modo proporcional a lo largo del día, comer mucha verdura y beber abundante agua.  Fácil, ¿verdad?

 

Mis trucos para controlar los niveles de azúcar sin insulina

Tras dos embarazos con diabetes gestacional y casi un año (entre los dos) realizando la dieta de embarazada diabética aprendí que la base está, sin lugar a dudas, en la combinación de dieta y ejercicio, pero sobre todo y por encima de todo en la dieta.  Pero, como todo, el control de la diabetes gestacional tiene sus trucos ;)

 

No te estreses

Éste consejo tan sencillo es vital.  ¿Sabías que tu estado anímico influye en tus niveles de glucosa? ¿Sabías que el hecho de estar acatarrada, o tener unas décimas, puede hacer que se disparen?  El mejor consejo es tomárselo con calma y ser consciente de cómo te afecta.   Antes de angustiarte porque un día se te ha disparado el azucar, párate a pensar en cual ha podido ser el motivo.

 

Sigue la dieta al pie de la letra desde el primer día

Sé que la dieta de embarazada diabética es un coñazo, pero es la base para tener un buen control de la diabetes en el embarazo. Sin seguir la dieta correctamente es imposible controlar la diabetes.  Esto es un hecho. Repito, sé que es un coñazo, pero si no la haces bien lo único que conseguirás es boicotearte a tí misma, puesto que tu endocrino buscará equilibrar tu organismo sea como sea. Créeme que el modo más amable es mediante la dieta.  La báscula digital es tu mejor amiga, así que te aconsejo llevarla contigo siempre que sea posible, te facilitará el correcto seguimiento de la dieta. Si pone 40grs. de pan, pues no pasarme ni 1 ni quedarme corta por 2. Si pone 200 de tomate, pues hasta el último trozo. El motivo es que en cada comida introducen distintos tipos de alimentos de los que se absorben los hidratros de carbono a distinto ritmo. Es como un puzzle en el que cada pieza es importante, y si no lo hacemos correctamente el equilibrio se rompe.

 

Distribuye las 5 comidas adecuadamente a lo largo del día.

En mi caso cada 3 horas, catolicamente, me tocaba comer.  Lo hacía así porque me encajaba perfecto con los horarios de las comidas principales, y las «meriendas» las colocoba en medio de ellas. Es importante que NO dejes pasar más de 4 horas sin comer, es demasiado tiempo. Y nunca te saltes ninguna de las comidas.

 

Pesa toda la comida en crudo y cocinada

El truco que  he comprobado que es más efectivo para conseguir controlar rápidamente la dieta es preparar tu comida aparte durante los primeros días.  Como en la dieta nos especifican cantidades en crudo, primero pesamos en crudo (por ejemplo, pasta), luego cocinamos (cocida en este caso) y volvemos a pesar. Apuntaremos este peso junto al peso de referencia en crudo, y repetiremos al menos otra vez más, para asegurarnos de que la primera pesada era correcta. Esto nos sirve para saber cuanto pesan ya cocinados, y desde ese momento ya no necesitaremos hacer ese alimento por separado. Además, al ver el volumen también aprendemos a calcular a ojo. En dos semanas pesando todos los alimentos serás capaz de calcular la mayoría a ojo. Aún así, te aconsejo seguir pesándola, y calcular a ojo sólo cuando no quede más remedio. Recuerda, la exactitud en la dieta es la mejor arma de control de la diabetes gestacional.

 

Levántate de la mesa y haz ejercicio suave tras cada comida

Estando embarazada el cuerpo te pide acabar de comer y dormitar un rato en el sofá, ¿verdad? Al menos era lo que me pedía el mío. Pues siento decirte que está total y absolutamente prohibido. El reposo tras la comida es el camino más corto hacia los niveles de azúcar descontrolados.  En cambio, si tan pronto acabas de comer te levantas y das un paseo de 15 minutos, verás como tus niveles se ponen a raya, y luego incluso podrás dormir una plácida siesta. ¡Haz la prueba y verás! Yo pensé que dejaría surcos en el pasillo ;)


Además de este pequeño ejercicio tras las comidas, es bueno que realices un paseo diario de una hora, ya que esto te ayudará a mantenerte en forma de cara al parto. Eso si, lleva siempre una pequeña pieza de fruta o una galletita, por si te notas floja.

Evita los alimentos para diabéticos

Es posible que piques, incluso que alguien por hacerte un cariño te regale algo «para diabéticos». Bombones, polvorones, turrón… hay infinidad de alimentos con esa etiqueta. Ojo, es mejor que los evites. Que sean «para diabéticos» no quiere decir que los puedas comer libremente; quiere decir que no llevan azúcar o llevan una cantidad muy limitada.  Pero lo que sí llevan siempre, siempre, son hidratos de carbono, y como embarazada con diabetes los tienes totalmente tasados. Y aquí viene el problema; ¿cómo calculas un bombón para diabéticos? ¿o un polvorón? Es muy difícil, y más en nuestro caso, así que lo mejor es que no te compliques la vida y los evites. Y si caes en la tentación, procura desgastar un poco el pasillo, por lo que pueda pasar ;)

 

He comido lo mismo que siempre, pero se me han disparado los niveles. ¿Qué sucede?

Lo primero, que no cunda el pánico. Como ya te he explicado, tu estado de ánimo influye en tus niveles, así que ponerse nerviosas no ayudará en nada. Puede suceder que hayas cambiado de marca en algún alimento, y contenga azúcares ocultos. Por ejemplo, el jamón cocido, el pan de molde, yogures… son alimentos que de una marca a otra pueden tener grandes variaciones. Cuando te suceda esto, revisa los alimentos procesados que hayas comido, y asegúrate que no contengan niveles excesivos de azúcar. A todas nos ha pasado ;)

 

Nunca te saltes la recena

En todas las dietas que nos facilitan a las embarazadas con diabetes del embarazo he visto que ponen una pequeña comida para tomar justo antes de irse a dormir; generalmente consiste en un vaso de leche y una galleta, o un pequeño trozo de pan.

 

Lo más importante: disfruta de tu embarazo

No dejes que la DG te amargue el embarazo; es mucho mejor tomarlo con optimismo. Si sigues estos truquillos y la dieta que te entreguen tus posibilidades de éxito son muy altas. Evidentemente, no tenemos un control absoluto, pues  debido a las características propias de la diabetes del embarazo, a veces ni siguiendo todo a rajatabla se consigue un buen control de los niveles de glucosa.  En este caso será necesario pincharse insulina, y bueno,  no es la opción más divertida, y además el pincharse insulina influye en el tipo de parto,  pero se controlan los niveles, que es lo importante

 

Gracias a estos trucos y a una dieta balanceada y muy controlada conseguí mantener los niveles de glucosa a raya en los dos embarazos. Así que, si te acaban de decir que tienes diabetes gestacional, no te agobies, no vas a pasar hambre, tu y tu bebé vais a estar bien, y lo único que tienes que hacer es seguir tu dieta y poner en práctica estos sencillos trucos, y  si finalmente necesitas usar insulina, no bajes la guardia, ya que tu cuerpo igualmente tiene que seguir poniendo de su parte para regular los niveles de glucosa.

 

Información adicional

Si tienes diabetes gestacional, te recomiendo leer estas tres entradas:

Diabetes gestacional y parto: el tener diabetes gestacional puede determinar cómo será tu parto, es importante que estés informada de ello.

Cuando se puede dar de baja una embarazada: La gran pregunta que nos hacemos todas, y tiene una solución mucho más fácil de lo que la mayoría creemos.

Desprendimiento de membranas también llamado Maniobra de Hamilton, se practica a muchas embarazadas diabéticas sin explicarles que puede provocar el parto. ¡Imprescindible lectura!

Sitios con información adicional

wikipedia

Si te gustó, ¡compártelo!
Una madre como tú
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.