la ecografia de 20 semanas embarazo
Embarazo

La ecografía de las 20 semanas de embarazo: la morfológica

Si la primera ecografía del embarazo es importante, por ser la primera vez que vemos a nuestro bebé, y por la realización del triple screening, la ecografía morfológica que se realiza en la semana 20 de embarazo no lo es menos. En ella se realiza un estudio minucioso del feto y de su estado de salud, posibles malformaciones y complicaciones del embarazo.

¿En qué consiste la ecografía morfológica?

La ecografía morfológica o de la semana 20 es una ecografía que se realiza entre la semana 18 y 20 de la gestación. Se hace de forma abdominal (a menos que se desee revisar con exactitud alguna zona en particular, para lo que se hará vía vaginal), así que no es una prueba invasiva. Esta evaluación es imprescindible y reviste una gran importancia, puesto que es en este momento en que el feto ya ha crecido lo suficiente como para poder hacer un diagnóstico o descarte de anomalías fetales.

Asímismo, se evalúa el riesgo o aparición de ciertas complicaciones en el embarazo y además, es posible apreciar con claridad el desarrollo de ciertos órganos y sistemas en el feto. Con esta prueba se puede hacer un estudio de la anatomía fetal y hasta se puede conocer el sexo, si así lo desean los padres (y si el feto no se cruza de piernas, que a veces pasa).

¿Por qué se hace en la semana 20 de embarazo?

La ecografía morfológica debe hacerse entre las semanas 18 y 20 porque es el momento ideal para hacer un estudio minucioso del feto, en la medida en que las condiciones físicas son perfectas para permitir un estudio a través de esta herramienta. En esta etapa, el feto mide entre 14 y 16 centímetros, y pesa más o menos 250 gramos. Es lo suficientemente grande para distinguir sus estructuras correctamente, pero es lo suficientemente pequeño para moverse libremente en el útero.

Durante esta etapa del embarazo, la cantidad de líquido amniótico sigue siendo suficiente para permitir la visualización del feto por la ecografía, pues lo rodea por completo y le permite un buen rango de movilidad. Esto permite que se observen con claridad sus órganos y estructuras, que más adelante no podrán apreciarse igual de bien, porque al no tener apenas movilidad y debido a su posición dentro del útero, estarán detrás de órganos.

¿Qué información ofrece la ecografía morfológica?

La eco morfológica busca detectar anomalías fetales, esto se consigue explorando detalladamente los órganos y aparatos del feto. También se tomarán las medidas fetales para compararlas con el tiempo de embarazo y descartar problemas de desarrollo y crecimiento. Además, se evaluarán los movimientos del feto, su patrón de respiración, tono fetal, flujo sanguíneo, entre otros. Al observarse los órganos que estarán más o menos desarrollados, también será posible ofrecer información sobre el sexo del feto, si es que se puede apreciar por la posición.

 

¿Me dirán si mi bebé es niño o niña?

Si, por normal general, es en esta ecografía cuando se puede confirmar el sexo del bebé.

 

¿Cómo se realiza la exploración?

A través de la ecografía morfológica, se valorará los siguientes aspectos en el feto y la madre:

  • Número y posición del feto (o los fetos)
  • Cantidad de líquido amniótico
  • Movilidad fetal y latidos cardíacos
  • Forma y tamaño de la cabeza, así como también las estructuras cerebrales, cerebelo y cisterna magna.
  • Se explora la cara del feto, para ver labios, mandíbula, nariz y posición de los ojos.
  • Se revisa forma y tamaño del tórax, así como también la forma y tamaño de pulmones.
  • Se determina al orientación, tamaño, estructura y vasos sanguíneos en el corazón.
  • La exploración del abdomen ofrece información sobre el estómago, hígado, intestinos, vejiga y la zona de inserción del cordón umbilical.
  • Si la posición del feto lo permite, se revisarán la forma de los genitales
  • Se medirán las extremidades, determinarán la alineación del pie con la pierna, además de la longitud del fémur, pues con esto se calcula exactamente el tiempo del embarazo.
  • Revisión de los ovarios, útero y placenta de la embarazada, para descartar quistes o cualquier otro problema.

 

Si tienes curiosidad por saber cómo se ve esta eco, ¡dale al play!

 

¿Es efectiva para diagnosticar anomalías?

En promedio, se detectan el 60% de anomalías fetales a través de este estudio. Por esta razón no se considera que una ecografía normal descarte completamente la presencia de alguna complicación o anomalía fetal, de hecho, hay anomalías que no son visibles por esta herramienta de diagnóstico. Sin embargo, tiene mucho éxito en detectar anomalías severas como anencefalia (falta de desarrollo craneal o cerebral), anomalías en las extremidades, espina bífida, síndrome de Down, paladar hendido, displasia ósea, anomalías renales, hidrocefalia, entre otras. No es muy efectiva en la detección de anomalías cardíacas.

Es importante destacar que, lejos de lo que se pueda pensar, el hacer una ecografía en 3D o 4D no ofrece un mejor diagnóstico que una en 2D; los resultados son más o menos similares, aunque la calidad de imagen en las 3D y 4D sea superior y ofrezca una visión más completa del rostro del feto, lo que puede ser atractivo para los padres pero no tiene mayor importancia a nivel diagnóstico, así que el uso de estas tecnologías es completamente opcional.

 

¿Qué factores pueden dificultar este estudio?

– Obesidad: la grasa dificulta la acción de la transmisión ultrasónica, así que en ocasiones puede difícil mostrar detalles en el feto si la madre tiene un exceso de grasa abdominal.

– Posición del feto: si el feto está de espaldas, por ejemplo, hará difícil ver el corazón. Por esta razón se pide que esta ecografía se haga en la semana 20, para garantizar que el feto se moverá y hará posible una evaluación completa.

– Líquido amniótico: hay mujeres que producen poco líquido amniótico lo que no permite evaluar con claridad el feto, pues se cuenta con el líquido para que conduzca el ultrasonido con facilidad y permita el estudio detallado del feto.

– Gases intestinales: aunque pueda parecer broma, parece ser que el gas no conduce en los absoluto el ultrasonido, así que si la madre tiene demasiados gases, ser hará imposible el estudio. Por esta razón, se pide cuidar un poco la alimentación los días previos a la cita de la ecografía para evitar este inconveniente.

En ambos casos, viví esta ecografía con ciertos nervios. Por una parte, por saber que todo estuviera bien, y por otra por conocer el sexo del bebé, aunque en ambos casos yo ya tenía mi intuición, y no me equivoqué.

¿Cómo viviste tú esta ecografía?

3 Comentarios

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    5 febrero, 2018 at 09:22

    Recuerdo esta eco con mucho cariño porque nos dijeron que íbamos a tener una niña, hasta ahí todo genial, es más a mi marido se le iluminaron los ojos porque quería una niña. Todo genial si no hubiéramos sabido hacía semanas que era un niño jejejejejej. To mejor es que todo iba bien.

  • Responder
    Marta Treviño
    27 julio, 2018 at 15:54

    Muy buena entrada Vanesa. Muy completa para madres primerizas. Yo como profesional viví con mucha angustia esta ecografía de la semana 20 y acabé realizando a posteriori un estudio genético para mi segundo bebé a pesar de tener un porcentaje de posibles problemas realmente bajo….

    • Responder
      Vanesa {Una madre como tú}
      28 julio, 2018 at 14:19

      ¡Gracias Marta! viviniendo de una profesional me hace especial ilusión :))) Respecto a tu experiencia, si lo vivías con angustia entiendo que hicieras el estudio genético, al final son pruebas que no descartan nada al 100%, yo en tu caso también me la habría hecho. ¡Para eso están! Un abrazo gordo <3

Responder