Yo no se cuantas veces me habré hecho esta pregunta en los dos últimos años; aún hoy hay días que me pregunto si mi hijo no será celíaco y no nos estaremos equivocando.

Todo comenzó con la introducción de los cereales con gluten. Al principio no notamos nada, pero al cabo de un mes estaba completamente estreñido, y tras pensar un poco nos dimos cuenta de que los tiempos coincidían, así que los retiramos, y todo volvió a la normalidad. Volvimos a introducir poco a poco, sin darle más importancia, pero entonces comenzaron las diarreas. Meses y meses, unos días más y otros menos, pero ahí estaban.

Como es lógico lo hablamos con la pediatra, le hicieron varios análisis, pero todo daba bien. Y digo «pero» porque las diarreas continuaban, así que un resultado negativo no servía. A mayores apenas comía, continuaba tomando pecho y aceptaba muy poquita comida, a pesar de que siempre probaba todo de buen grado, incluyendo pan, pastas, cereales, frutas, verduras…

Se nos ocurrió probar a quitarle el gluten… y entonces llegó la sorpresa. Vitalidad a chorro, euforia, cero malhumor. Apetito increíble, comenzó a comer de todo y en cantidad. Y las diarreas desaparecieron ya el primer día. Y su dermatitis, tambien.  Decidimos dejarlo así un tiempo, por si fuera un caso de inmadurez, y así estuvimos hasta casi los dos años, en que volvimos a introducir el gluten. La reacción fue inmediata: diarrea, malhumor, noches inquietas, dermatitis, rechazo a la comida… un montón de síntomas, que hicieron que fuéramos a hablar con la pediatra. De nuevo analíticas, de nuevo negativas. Os podéis imaginar nuestro estupor. La pediatra lo tenía claro: es verdad que lo que me cuentas es una clínica de celíaco de libro, excepto porque tu hijo siempre ha subido bien de peso, pero será casualidad.

Decidimos continuar sin gluten, a pesar de que la pediatra nos recomendó lo contrario, pero el cambio era tan significativo y estábamos tan convencidos de que tenía que ser algo temporal debido a inmadurez (de ahí que todo saliera bien en las analíticas) que nos pareció que era absurdo hacerle estar mal sabiendo la solución. Por entonces ya iba a guardería, así que le llevábamos nosotros la comida, y dimos instrucciones para que no hubiera problemas.

Las dudas volvieron cuando comenzó a tener diarreas contínuas, coincidiendo con una revisión, en la que además había bajado de peso. La pediatra decidió entonces que era momento de consultar a digestivo, para lo que era imprescindible que comiera gluten en cantidad durante varios meses. Vuelta otra vez a las noches de baile, dermatitis descontrolada, malcomer… aunque esta vez no hubo diarreas.

Las pruebas, una vez más dieron casi todas bien (esta vez había algunos matices), pero la digestivo tuvo claro su diagnóstico: sano como una perdiz. Todo casualidad, qué va ser celíaco el niño. Y nos lo creímos. Básicamente porque el siguiente paso era entrar a quirófano a hacer una biopsia, la única prueba verdaderamente determinante, y la verdad… sin diarreas, y con las analíticas y la especialista en contra, estuvimos de acuerdo en que no tenía sentido.

El caso es que pasan los meses, y de vez en cuando nos vuelven las dudas. Porque la dermatitis sigue ahí, y hay días que se pone terrible. Pero si le quitamos el gluten, desaparece. Y vuelve a dormir como un bendito. Y su humor cambia de un modo significativo. Y come mejor. Y todo esto me hace dudar, y mucho, porque hay niños, y también adultos, que dan SIEMPRE negativo en las analíticas. Pero cuando les hacen biopsia, se confirma la celiaquía.

Y de vez en cuando, así como para tocar un poco las narices, surge algo, algún síntoma, algún malestar, que curiosamente es frecuente en los celíacos. Pero sólo es una casualidad, como todas las demás, claro.

No lo puedo evitar, tanta casualidad… no se a vosotras, pero a mí me escama, y mucho.

Si te gustó, ¡compártelo!
Una madre como tú
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.