Todos tenemos mil razones por las que sonreir cada día.

Por ese proyecto que nos traemos entre manos y nos ilusiona, ya sea un chaleco de crochet o una nueva empresa.

Por ese bebé que ya es un niño que hace que te derritas de amor, y que da muestras de lo bien que lo estás educando.

Por ese libro que te hace soñar y te quita el sueño.

Por la persona o personas que nos acompañan cada día, física o emocionalmente, y que nos ayudan a ser las personas que somos.

Pero sobre todo, hay un motivo que olvidamos casi siempre, y que deberíamos tener bien presente desde que nos levantamos por la mañana.

¿Tienes un espejo cerca? Hazme un favor, ve y mírate un segundo…

… La primera razón para sonreir eres TÚ.

¡Feliz lunes!

Si te gustó, ¡compártelo!
Una madre como tú

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.