Maternidad

Lactancia materna. La historia de la teta: Yanina

Hace poco más de 16 meses nació mi primera hija, la luz de mis ojos!
El parto no fue como hubiese querido, debido a que a una semana de cumplir las 40 de embarazo, mi ginecólogo decidió hacerme una cesárea.

Así fue, un día Jueves 11:25 hs nace mi hija, 3.100 kilos, una hermosura! Ese día fue difícil, además de los dolores de la operación, mi niña tenía mucho hambre y no podía prenderse del pecho debido a que los pezones eran muy pequeños y debían formarse, tanto ella como yo, debíamos aprender, fueron algunas más de 24 hs, difíciles, llantos, angustia, hambre, cansancio, pero luego de muchos y largos intentos logramos que mi hija pudiese mamar!!

Los primeros dos meses, la tenía que despertar para darle el pecho, tomaba cada 3-4 hs, y se echaba su buen rato mamando. Al cumplir los dos meses, tuve que volver a trabajar, lamentablemente las leyes argentinas no apoyan mucho a la lactancia prolongada, y tuve que tomar una decisión fundamental para poder seguir mis principios, reduje mi jornada de trabajo (también los ingresos) pero no podía perderme estos meses de mi hija, formar ese vínculo tan especial, y además, que ella tuviese el mejor alimento que le podía dar.

Seguimos con la lactancia, luego llegaron los dientes, ayyyyyy mis pechos!! Mi hija llegó a lastimarme, y como ella no quería que usara las pezoneras, debía darle sin ellas, que dolor!! Pero aún así, ni se me cruzó por la cabeza dejar de amamantar.

Mi hija hasta los 9 meses más o menos, estaba en el percentil 50, pero a partir de ahí, fuimos bajando, al cumplir el año llegamos al percentil 25, la pediatra me recomienda que no le dé tanto pecho a mi niña, que le diera más alimentos, pero si come muy poco o nada de nada como le voy a retirar lo único que le gusta. Seguí dándole el pecho a demanda, pero aún así el peso no nos ayuda, ahora estamos casi en el percentil 10, pero mi hija es muy activa y feliz.

No considero que su poco aumento de peso se deba al pecho, sino a su intensa actividad y que es una niña de contextura pequeña, así que seguiremos con el pecho a demanda!

HIJA FELIZ, MAMÁ FELIZ, FAMILIA FELIZ!!

Yanina

¡Que bonito Yanina! Y tienes razón, si la niña no come, ¿cómo le vas a quitar la teta? Por aquí tambien hay mucha costumbre de echarle la culpa de todos los males a la teta… ¡cuando muchas veces lo que hace es evitar otros mayores! ¡Un besote gordo a tí tambien!

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6 Comments
Ana 11 Agosto, 2011 at 14:06 contestar

Pero que hermosura de foto!!!!

Tienes un blog precioso, enhorabuena!! te leo y te animo a que me conozcas: http://www.creciendocondavid.com

Ana 11 Agosto, 2011 at 14:08 contestar

Y no estoy entre tus seguidores porque veo el letrero pero falla algo y no me da la opción de hacerlo!! a ver si luego puedo!

Silvia 11 Agosto, 2011 at 14:07 contestar

¡Qué entrada más bonita y qué feliz tan feliz!
Los inicios me recordaron a los míos: cesárea, leche que tarda en subir, llantos, hambre, incertidumbre…

La Vanesa (una madre como tú) 12 Agosto, 2011 at 07:58 contestar

Ana gracias! yo tambien te sigo, me encanta tu blog 😉 Miraré lo de los seguidores, por si las moscas…

Silvia ya ves que a veces aunque los comienzos sean difíciles los finales son felices… ¡Ojalá hubiera más apoyo, habría más finales felices!

Besos a las dos, gracias por vuestros comentarios :))

theROOM 18 Agosto, 2011 at 11:33 contestar

Qué bonito 🙂

Vanesa {Una madre como tú} 23 Enero, 2016 at 11:51 contestar

gracias <3

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