experiencias lactancia materna

Historias de Lactancia Materna

Historias de la teta

A veces parece que las que conseguimos una lactancia materna satisfactoria y la prolongamos más allá de los 6 meses primero, del año después, y hasta donde sea posible a continuación… es porque todo nos ha venido rodado, sin problemas ni molestias, sin esfuerzo añadido.

El problema de esta concepción errónea es que ya casi parece que sólo hay dos opciones: o no hay ningún problema y la lactancia es exitosa e incluso prolongada, o surgen terribles problemas que obligan a abandonar casi antes de empezar o al cabo de pocos meses.
Por culpa de esta idea tan extendida, hay muchas mamás que al encontrarse con problemas abandonan la lactancia, abrumadas ante la falta de ayuda, apoyo, respuestas… y creyendo que lo suyo no tiene solución, que o sufren una lactancia casi imposible o se rinden a la “evidencia” de que “no pueden” y dan leche de fórmula.

Pues chicas, tengo buenas noticias para vosotras: (CASI) TODAS PODEMOS AMAMANTAR.

Si yo personalmente lo he conseguido fue a base de mucho, mucho tesón, convicción a raudales, kilos y kilos de paciencia y amor, y también mis buenos lagrimones, para qué negarlo. Hoy se que si hubiera acudido a un grupo de lactancia todo hubiera sido más facil, pero yo también tenía la idea de que aquello era lo normal,  y que los grupos de lactancia eran sólo para cuando había problemas gordos.  Pero todo esto merece la pena no sólo por dar lo mejor a nuestro bebé, sino también por el lazo tan especial que crea entre madre e hijo, y por los momentos tan maravillosos que nos regala.

Sé de buena tinta que ni soy la única ni la que más dificultades ha encontrado, ni tampoco la que más lo ha disfrutado. No soy una madre especial, ni una supermamá, sólo soy una mamá como muchas otras.

Por eso he pedido a varias mamás que compartan sus historias de la teta. Porque cada una de nosotras, a su manera, y por distintos motivos, hemos tenido que pelear mucho para llegar hasta donde estamos, pero ahora disfrutamos de la lactancia de un modo que nunca habíamos podido imaginar.

Gracias a todas por ser tan generosas. Ojalá vuestras historias sirvan a otras madres que estén pasando por lo mismo a sentirse comprendidas y acompañadas, a continuar adelante y alcanzar sus objetivos, pero sobre todo a llegar a disfrutar de la lactancia materna con sus bebés.

Ojalá consigais disfrutarla tanto como nosotras.

 

experiencias lactancia materna

Historias de lactancia materna: La historia de @loqnadiemedijo

Ya hace algo más de 2 meses y medio que nació La Peque y el mismo tiempo que retomé una de las experiencias más bonitas que una madre puede vivir, amamantar a tu bebé y ver como crece gracias a tu leche. Mi primera experiencia con la lactancia tuvo un inicio complicado, Bichito era un bebé de alta demanda, tenía reflujo y por lo que supe después con algo de frenillo, lo que hizo que establecer la lactancia nos costara bastante: horas y horas con Bichito mamando, regurgitaciones enormes, un niño poco dormilón y un agotamiento extremo por mi parte… a lo que le podemos sumar el sinfín de malos consejos por parte de allegados. Pero por suerte tenía el apoyo incondicional de mi marido y una pediatra prolactancia, así que lo conseguimos y pudimos disfrutar de 33 meses de lactancia, 33 meses de consuelo, cariño, amor, alimento, ternura, 33 meses que llegaron a sufin con mi nuevo embarazo y un destete gradual y sin llantos favorecido por la disminución de la producción y por mi, que aunque estaba a gusto amamantándole y me daba pena dejar esa etapa también sentía que ya había llegado el momento y no me veía con fuerzas para el tándem. Aunque a día de hoy no tengo muy claro si Bichito hubiese seguido mamando porque realmente fue muy sencillo y simplemente dejó de pedir y empezó a conciliar el sueño de otra forma. Y llegó el día que La Peque decidió venir al mundo y pude volver a retomar esta fantástica experiencia, esta vez muy diferente. La primera vez que la puse al pecho aún estábamos unidas por el cordón y se enganchó perfectamente, desde el primer momento cogió bien el pecho y mamaba con muchas ganas, y aunque el primer día perdió bastante (aunque dentro de la normalidad) y me ofrecieron suplementar.  Gracias al apoyo de dos grandes amigas, mi marido y de Pilar Martinez que a través de twitter me estuvo asesorando, superamos esa noche y al día siguiente me subió la leche y La Peque no perdió más. A partir de ese momento todo ha ido fluyendo y ella cogiendo peso y creciendo. En mi primera lactancia en los 3 primeros meses tuve grietas, alguna obstrucción, Bichito se pasaba literalmente casi todo el día enganchado al pecho, jamás noté cuando me subía la leche ni el reflejo de eyección y con el sacaleches a duras penas conseguía sacar unos pocos mililitros. En ésta si noto cuando me sube la leche, no suelo necesitar discos de lactancia pero alguna vez si he tenido fugas, la peque mama y se suelta y me he reconciliado con el sacaleches. Así que después de haber amamantado a Bichito durante 33 meses me encuentro con una lactancia completamente diferente y en muchos aspectos es una sensación nueva para mi, tengo que reconocer que de inicio más placentera y si a ello le unimos la experiencia el resultado es una lactancia a demanda real, tanto que en […]
2 comments
experiencias lactancia materna

La historia de lactancia de Verónica

Por Verónica (El rincón de Mixka) Una de las primeras historias que me planteaba contar en el blog cuando lo creé fue precisamente contar mi vivencia,  mi experiencia sobre lactancia. Pero es algo muy personal y me ha costado mucho “desnudarme” y abrir al mundo mi historia, cómo lo viví yo, que es mucho más que la lactancia lo que la rodea. Y hoy justo cuando me había decidido, y me había dispuesto a pedirte (no lo hubiera hecho nunca sin tu permiso) que me dejaras adoptar el nombre para este post, he visto que nos brindabas la oportunidad de contar nuestra experiencia junto con otras madres, de intercambiar experiencias y por qué no aprender las unas de las otras. Y aquí está la mía. Con sus defensores y sus detractores pero mi historia a fin de cuentas. Yo lo tenía muy claro desde el principio. Mi niño tomaría teta. Así, sin más, teta. Yo creo que muchas veces es cuestión de convicción. Quiero amamantar a mi hijo. Quiero sentirle, quiero lo mejor para él. Pero luego, en la vida real, a veces te pasan cosas… que suponen una barrera para llevar a cabo lo que realmente quieres hacer. O eso piensas… Mi historia sobre la teta comenzó un 11 de mayo de 2007 a las 12:10 minutos del mediodía, tras veinticuatro largas horas en el paritorio, cuando por primera vez después de 39 semanas en mi interior, mi niño descansó sobre el pecho de su madre, que esa soy yo!! En el momento de nacer me lo pusieron a mi lado, aunque enseguida se lo  llevaron sin sacarlo del paritorio para hacerle las pruebas de rigor. En ningún momento lo alejaron de mí, y cuando finalizaron volvieron a ponerlo en mis brazos. Enseguida le ofrecí el pecho y se aferró a él enseguida. Fue algo  muy emocionante, que difícilmente una puede expresar con palabras… ¡Estaba ahí! ¡Conmigo!, mi niño… mi hijo… La verdad es que en el hospital no recibí gran apoyo, la planta de maternidad estaba al borde del colapso y a nosotros nos ingresaron en otra planta diferente a la de maternidad, por lo que la empatía y cuidados por parte de las enfermeras, aunque no debiera haber sido así, tampoco fue la deseable. La primera noche incluso, cuando mi niño no dejaba de llorar y yo estaba desesperada porque pensaba que algo le pasaba… la respuesta fue algo así como “Y qué vas a hacer cuando vayas a casa!!”… En aquel momento lógicamente no tenía yo energía después de 24 horas de parto de ponerme a discutir, pero lo mínimo que esperaba era una palabra amable y de ánimo… Al niño no le pasaba nada, a base de probar y ofrecerle pecho y, y, y… descubrí que lo único que lo tranquilizaba era estar sobre mí. Y así dormimos esa primera noche. Me abrí el camisón y lo coloqué sobre mi vientre. Bueno… él durmió, yo poco la verdad, por miedo a que se cayera. Al […]
6 comments
experiencias lactancia materna

Historias de lactancia materna: la historia de Casinez

Mi historia con la Lactancia Materna comenzó mucho antes de ser madre. Mi madre siempre nos ha contado a mi hermana y a mi como ella no nos pudo amamantar. Ella cuenta que no tenia leche. Seguro que os suena mucho… Yo nací en el 85 y mi hermana en el 88. Por aquellos años fueron muchas las madres que se quedaban sin leche y se veían obligadas (tal cual) a dar el biberón. Eran otros tiempos (o no) y las recomendaciones eran pecho cada 3 horas y 15 minutos de cada uno, ni uno más. Pero que voy a contar que no sepais. El caso es, que sin darme cuenta me cargue con el peso de las lactancias fracasadas de mi madre y también con los fantasmas. Esos, que me hacían acompañar mis deseos de dar el pecho con un “si puedo“. ¡Y PUDE! Pude, y ahora lo se, por que estamos programadas para dar leche y nuestros “mamones” para tomarla. Mi embarazo fue maravilloso y aproveché para informarme sobre la lactancia. Mi libro de cabecera era un regalo para toda la vida y lo complementaba con las historias de muchas blogueras, recomendaciones de la OMS y muchas visitas a los foros de LM de la AEPED. Mi parto fue muy bueno. Eutócico, a término, sin episiotomía ni desgarros. Tuve una niña preciosa que pesó 2,256 kg y midió 46 cm. Apgar 9/10. Una leona con una fuerza increible para lo pequeña que era. No tardaron en aparecer biberones por la habitación. La excusa fue que era pequeña y que si bajaba mucho de peso no me la podría llevar a casa…Amenaza en toda regla a una mama indefensa en el post parto. La peque no quería los biberones y yo tampoco, por lo que casi todos se fueron por el lavabo… El día del alta solo había perdido 80 gramos y nos fuimos todos a casa, pezonera incluida. La pezonera duro muy poco porque la peque se enganchaba estupendamente. Lactábamos sin horarios y sin miedos. Todo iba rodado mamaba hasta que se soltaba ella sola, movía las orejitas al succionar y se oía como tragaba la leche. También mojaba todos los pañales y hacia caca como una campeona. ¿Qué podía fallar? ¿Ella? ¿Yo? Pues no, como pasa casi siempre falló el pediatra, pero no nos ganó, ya lo veréis. Nació muy pequeña , ya lo he contado. El pediatra nos recomendó seguir con las ayudas que nos habían dado en el hospital. Esas que nosotros no le habíamos dado por que NO necesitaba. Casualmente tenia un (milón) bote de leche artificial y nos fuimos con uno bajo el brazo. Yo no quería suplementar bajo ningún concepto porque estaba segura de que no lo necesitaba. Aun así mi marido compró un medela calma por si era necesario. Mi marido en un par de ocasiones sugirió suplementar alguna toma. (Y si … Y si …) Ella no quería saber nada del plástico y yo me ponía a llorar. Lo probamos […]
13 comments
experiencias lactancia materna

Historias de lactancia materna: La historia de diminuka

Mi historia con la lactancia materna comienza un caluroso 27 de julio de 2007 cuando nació mi hija. Quizá en mi cabeza comenzó antes ya que vi amamantar a mi hermana; nueve años menor que yo, durante tres años. Mi parto fue duro, 17 horas y media casi sin dormir. Nos subieron a la habitación sobre las diez y media de la noche. No recuerdo darle el pecho hasta la mañana siguiente cuando una auxiliar del turno de mañana me agarró la teta y se la puso en la boca a la niña. Durante ese día casi siempre le ponía la izquierda; no sé porqué. La verdad es que no tenía mucha información sobre la lactancia materna. En el curso de preparación al parto apenas hablaron sobre cómo se da el pecho. Sólo cosas teóricas como que es el mejor alimento, qué es el calostro… pero nada más. La segunda noche en el hospital fue horrible. Estaba sola con la niña; las dos llorando y una auxiliar me dijo que así no podía estar, que tenía que descansar y me trajo un biberón. Con lágrimas en los ojos le dije que yo quería darle teta y ella dijo que claro que le iba a dar pero que en ese momento tenía que descansar. Tomó un poco y se calló. Me sentía fatal. Dormimos durante algunas horas. Seguí ofreciéndole el pecho durante todo el día siguiente. Lloré mucho porque la leche no subía. Cuando me dieron el alta; casi  tres días después de que naciera, la niña estaba muy tranquila. La vestí y la metí en el carrito. Antes de llegar al ascensor del hospital se puso a chillar como loca y volví para que me dieran un biberón. “Así no llego a la farmacia”- les dije, y me dieron un par. Se bebió la mitad más o menos y nos fuimos. Como hacía bueno aprovechamos para dar un paseo. Entramos en un supermercado a comprar leche. Estaba muy agobiada con ese tema porque no me subía y pensaba todo el tiempo en ello. Mi marido decía que no iba a ser la única mujer a la que no le subiera la leche, que me tranquilizara, pero yo prefería tener leche por si acaso. Me costó decidir y al final cogí unos bricks que ya venían preparados; así sería más fácil-pensé. Ya en la caja cuando íbamos a pagar, la niña se puso a llorar y como el chico que estaba cobrando se había ido le puse en el pecho. Allí mismo, de pié; para verme. Me encontré con unos amigos de la familia. Me dieron la enhorabuena y vieron la leche. – Si le compras leche ya no le vas a dar teta – me dijo. Cada vez que recuerdo este comentario pienso: “Menos mal que no le iba a dar teta, que sino…”. Nunca llegué a usar esa leche. Se la bebió la hija de mi vecina. Esa misma noche; 72 horas exactas después de haber dado a luz, […]
10 comments
experiencias lactancia materna

Historias de lactancia materna: la historia de Yanina

Hace poco más de 16 meses nació mi primera hija, la luz de mis ojos! El parto no fue como hubiese querido, debido a que a una semana de cumplir las 40 de embarazo, mi ginecólogo decidió hacerme una cesárea. Así fue, un día Jueves 11:25 hs nace mi hija, 3.100 kilos, una hermosura! Ese día fue difícil, además de los dolores de la operación, mi niña tenía mucho hambre y no podía prenderse del pecho debido a que los pezones eran muy pequeños y debían formarse, tanto ella como yo, debíamos aprender, fueron algunas más de 24 hs, difíciles, llantos, angustia, hambre, cansancio, pero luego de muchos y largos intentos logramos que mi hija pudiese mamar!! Los primeros dos meses, la tenía que despertar para darle el pecho, tomaba cada 3-4 hs, y se echaba su buen rato mamando. Al cumplir los dos meses, tuve que volver a trabajar, lamentablemente las leyes argentinas no apoyan mucho a la lactancia prolongada, y tuve que tomar una decisión fundamental para poder seguir mis principios, reduje mi jornada de trabajo (también los ingresos) pero no podía perderme estos meses de mi hija, formar ese vínculo tan especial, y además, que ella tuviese el mejor alimento que le podía dar. Seguimos con la lactancia, luego llegaron los dientes, ayyyyyy mis pechos!! Mi hija llegó a lastimarme, y como ella no quería que usara las pezoneras, debía darle sin ellas, que dolor!! Pero aún así, ni se me cruzó por la cabeza dejar de amamantar. Mi hija hasta los 9 meses más o menos, estaba en el percentil 50, pero a partir de ahí, fuimos bajando, al cumplir el año llegamos al percentil 25, la pediatra me recomienda que no le dé tanto pecho a mi niña, que le diera más alimentos, pero si come muy poco o nada de nada como le voy a retirar lo único que le gusta. Seguí dándole el pecho a demanda, pero aún así el peso no nos ayuda, ahora estamos casi en el percentil 10, pero mi hija es muy activa y feliz. No considero que su poco aumento de peso se deba al pecho, sino a su intensa actividad y que es una niña de contextura pequeña, así que seguiremos con el pecho a demanda! HIJA FELIZ, MAMÁ FELIZ, FAMILIA FELIZ!! Yanina ¡Que bonito Yanina! Y tienes razón, si la niña no come, ¿cómo le vas a quitar la teta? Por aquí tambien hay mucha costumbre de echarle la culpa de todos los males a la teta… ¡cuando muchas veces lo que hace es evitar otros mayores! ¡Un besote gordo a tí tambien!
6 comments

Lactancia Materna: la historia de la teta de Mother Goose

Bueno pues empezaré mi historia diciendo que mi lactancia comenzó de manera bastante desastrosa. Yo soy muy cuadriculada y me gusta tenerlo todo organizado asi que cuando descubrimos que estabamos embarazados me compre la gran guia del embarazo y la lei parte por parte, mes a mes y capitulo a capitulo siguiendo las instrucciones obedientemente. Nunca me habia planteado el tema de la lactancia, inocente de mi pensé que era algo innato a nosotros, ¿no somos mamiferos?? pues eso….No se me ocurria que la lactancia tuviera fracasos ( y cuantos….). Asi que ni me informé ni me preocupé sobre el tema, ya sería como fuese cuando tuviese que ser. Sobre lo que si habia meditado y pensado era sobre mi parto, queria lo mas natural posible y junto a mi pareja en TODO momento. Lamentablemente no fue asi y me separaron de mi pareja y lo que es peor de mi hijo nada mas dar a luz y hasta 24 horas después. El niño vino ya tomando biberones, inocente de mi no se me ocurrió poner el grito en el cielo ni montar la de San Quintin ya que en otros hospitales es impensable que esto ocurra, y se les da a los bebes separados de sus madres como mucho gotitas de suero, porque para el/la que no lo sepa un biberón en momentos tan tempranos puede acabar con la lactancia. Pero yo lo intenté, y lo intenté y lo intenté. Sólo una de las múltiples enfermeras que me atendian se dignó a darme una indicación, por cierto bastante útil que fue la postura en que tenia que colocar al bebé para darle el pecho. Si, es así de triste, somos los únicos mamiferos que no sabemos dar de mamar a nuestras crias. El resto de personal sanitario se encargó de desanimarme a más no poder, cosas como: “Uy, si no te ha subido ya la leche, despideté” o “Ya puedes ir aprendiendo a dar biberones”, se encargaron de hacerme dudar en todo momento. Pero cuando salí del hospital una que es aragonesa, y cabezona a más no poder se empeñó en que su bebé tomaria el alimento de ella misma y puso al bebé al pecho sin descanso. Debería haber hecho caso a mi madre (¡Ay, Mamá! Cuantas veces habré repetido esto a lo largo de mi vida…) y haberme puesto en contacto con el grupo de lactancia para que vinieran a echarme una mano. Pero mi instinto animal, supongo que seria, me hizo reaccionar de la manera que mejor pude haber hecho y conseguí desterrar los biberones y dar el pecho a mi hijo. No digo que no haya habido momentos dificiles, los ha habido y muchos, al principio me dolía supongo que por malas posturas y tambien porq jugaba con la desventaja de una “herida de cesarea” q dolia cada vez q la tocaba, luego se añadía q tenemos un bebe muy demandante y solo queria estar en brazos o en el pecho, cosa logica y normal […]
3 comments

Lactancia Materna: la historia de la teta de Sonia

Siempre quise ser madre y también tenía muy claro que quería dar el pecho. Mi madre siempre nos contó que nos dio el pecho aunque no mucho tiempo ( bueno hace años pensaba que 3 o 4 meses si era mucho tiempo, ahora he cambiado de opinión…) por lo tanto para mi era lo natural. Cuando me quedé embarazada me informé mucho sobre el parto y la lactancia y en las clases de preparación al parto la matrona nos contaba que a ella le resultó difícil establecer la lactancia pero que querer era poder y eso lo gravé en mi mente. Por aquel entonces para mi dar el pecho era la única opción pero mi meta estaba en los 6 meses, luego ya empezaría a trabajar y probablemente pasaríamos al biberón, por suerte las cosas cambian y los pensamientos también. Mi hijo nació llorando, si, no había acabado de salir y ya lloraba. Me lo pusieron encima y seguía llorando, nada le consolaba; ni mi olor, ni mi voz, ni mis besos. Sólo se calmó en el momento en que lo puse al pecho, así que él también tenía claro que quería mamar. En aquel momento me sentí la mujer más feliz del mundo: había tenido un hijo y además le estaba alimentando por mi misma. Pero no todo fue tan fácil. Sus primeros días, en el hospital, los pasó literalmente enganchado a mi; sólo en mi pecho se calmaba, en cuanto estaba un rato separado lloraba y lo buscaba, así que tuve que aguantar un montón de comentarios de las visitas. Estuvimos dos días en el hospital y los dos se los pasó llorando o mamando y nosotros casi sin dormir. Una enfermera me dijo que aun no me había subido la leche y que mi hijo había perdido bastante peso y tenía hambre. Me derrumbé y lloré, me sentía fatal y accedí a darle un biberón, lo tomó con ansia y se quedó frito al instante, lo que hizo que yo todavía me sintiera peor. Pero no estaba dispuesta a tirar la toalla tan pronto así que intenté buscar ayuda y me enteré que en el hospital había una unidad de lactancia y pedí asesoramiento. Vino una pediatra y estuvo enseñándome como ponerlo bien al pecho, nos dieron el alta y tuve que volver en 3 ó 4 ocasiones con ella para ver como íbamos y para pesar al niño. Al tercer día aun no me había subido la leche así que decidió que lo mejor sería ayudarlo un poco en algunas tomas, pero no con un biberón; nos enseñó como darle leche de fórmula a la vez que lo ponía al pecho, así estimulaba y a la vez se alimentaba. Al cuarto día me subió la leche y en unos días ya no necesitaba ninguna ayuda. Aun así se pasaba el día mamando, se quedaba dormido y en cuanto notaba que se despegaba un poco de mi volvía a mamar. Así nos pasamos prácticamente 2 meses en […]
2 comments
experiencias lactancia materna

Mi historia con la lactancia materna

Ser madre es algo que siempre estuvo dentro de mí; quienes me conocen bien saben que siempre ha sido uno de mis sueños. Y en mi sueño, en esa estampa maravillosa que yo formaba en mi mente, nunca estuvieron presentes los biberones, siempre había una amorosa mamá dando el pecho a su bebé. Estoy convencida de que el ver a mi madre amamantar a mi hermana durante un año tuvo mucho que ver; ¡gracias mamá, por hacernos ese regalo a las dos!. Tanto es así que cuando llegó el momento ni siquiera compré biberones, pues para mí no había la más mínima duda de que daría pecho; ni siquiera me planteé que algo me lo pudiera impedir. Durante el embarazo busqué información en internet y libros acerca de mi estado y lo que vendría después, y, cómo no, me encontré también con información acerca de la lactancia. Fue entonces cuando me hice consciente de los problemas que podrían surgir, sobre todo a través de un foro donde mamis voluntarias ayudaban a otras con sus problemas y sus dudas. Debo decir que este foro fue una auténtica escuela para mí. ¡Cuanta información y qué bien dada!. Llegado el parto, tuve la inmensa suerte de que el personal sanitario fue un auténtico 10 en lo que a los primeros momentos se refiere. Tan pronto nació mi niño, se lo llevaron lo justo para limpiarle las vías respiratorias, e inmediatamente lo pusieron sobre mí. Cuando acabaron de zurcirme (algún día contaré esto…) y me sacaron de quirófano, inmediatamente lo colocaron junto a mí y lo acercaron a mi pecho para que comenzara a mamar… ¡y se agarró sin problemas! Y ahí estuvo mi campeón, hora y media agarradito y mamando, hasta que finalmente se lo tuvieron que llevar para limpiarlo, pesarlo y demás. Los primeros días mi niño se pasaba horas y horas enganchadito, mamando como un desesperado, pues el calostro parecía no saciarle. Me hacía un daño horrible, tanto es así que en dos días ya se me caían los lagrimones al ponerlo. “Si te hace tanto daño, ¿por qué no le das un biberón?” me decía mi marido. “No, la leche subirá”. Y apretaba los dientes y lo ponía al pecho, y aunque al principio dolía horrores poco a poco el dolor se disipaba. Y la leche subió, por fin, al cuarto día. Lo supe en el momento en que mi niño pasó de mamar como un desesperado a mamar relajado. Y se confirmó unas horas después, cuando mis pechos se convirtieron en la terrorífica caricatura de un aumento de mamas exagerado, inflados y a punto de reventar, hasta el punto que tuve que vaciarlos un poco. A partir de ese momento, la lactancia se normalizó, mi niño mamaba hasta quedarse dormidito, a veces tanto rato que llegaba a hacerme daño, y generalmente sus sueños rondaban las 3 horas, lo cual me permitía descansar. Cada vez que lo ponía al pecho me derretía de amor, no se me ocurría estampa más […]
20 comments

 

 

11 Comments

  • Reply
    Barbara
    15 enero, 2013 at 07:23

    Muchas gracias por el post. Esto nos dá animos para continuar. La verdad es que yo he tenido problemas para amamantar al peque, pero ahí sigo cada día intentandolo, aunque a veces es un poco desesperante. Gracias por la ayuda. Besos

    • Reply
      Vanesa {Una madre como tú}
      31 enero, 2013 at 23:26

      Gracias Bárbara, todas hemos tenidos momentos bajos, por eso entendemos que es necesario compartirlos, para que otras mamás que los estén pasando vean que no están solas. Si necesitas ayuda aquí estaremos 😉

    • Reply
      Ana
      1 diciembre, 2019 at 17:47

      A mi marido le parece muy entrañable tu blog. Cada día de la semana lo lee para ir al trabajo. Lunes, Martes, Miércoles, etc. Mil gracias acercas la maternidad a las personas. Un besito.

  • Reply
    Raquel
    18 mayo, 2013 at 14:48

    Dar el pecho es una sensación q no tiene precio, mi hijo no se engancho hasta los dos meses y cinco días.Aun me acuerdo de eses día llevábamos meses intentandolo porque el tomaba mi leche pero en biberón. Jugando con el y cuando se sintió preparado decidió engancharse y fue alucinante.Yo desde aqui recomiendo paciencia mucha paciencia porque no es fácil y sino mirarme a mi ds meses y cinco dias….a mi lo que me funciono es poner sacarina liquida en los pezones…un poco solo sin pasarse jijij

  • Reply
    Barbara
    6 junio, 2013 at 09:34

    Hola! Apenas encontre tu blog. Que lindo esta! Cuando yo empece a darle el pecho a mi hija, Dios estuve tan mal, que casi lo dejo. Pero bueno paciencia y amor, me hicieron seguir.

  • Reply
    ilenis
    16 julio, 2013 at 23:20

    Hola OrquídeaDichosa,
    Llegué a tu blog buscando modelos de plantillas para uno de mis blogs gracias a San Google jajaja!!, porque cuando me di cuenta la temática del tuyo me sorprendí gratamente. Está muy ameno, y coincidimos en muchas ideas sobre lo que debería ser la maternidad.
    Yo estoy empezando en esto de ser mamá y escribir cosas sobre nuestra vida con mi pequeño “trasto” y hace una semana publiqué un post sobre mi experiencia.
    Yo le dí pecho a mi bebé hasta los 15 meses y fue la experiencia más satisfactoria de mi vida. Estoy 100% de acuerdo contigo en que TODAS PODEMOS. Y creo que muchas veces algunos especialistas, pediatras y asociaciones (vi el post de la publicidad de Nestlé, y aún no lo asimilo >:( por Dios!!) son los que más sabotean nuestro proceso natural. El primer pediatra de mi hijo me vino con el cuento de “cada tres horas” y ya por ahí es difícil que marche bien la cosa.
    Si gustas leerlo puedes entrar en http://soyfelizcriando.blogspot.com.es/2013/06/Lactancia-Materna.html

    Me pasearé con calma por tu blog a saborearme cada entrada.
    Un abrazo y gracias por compartir tus experiencias

    • Reply
      Lucy
      27 abril, 2015 at 20:10

      Hola Vanesa, me complace escribirte y sobre todo, saber que somos muchas las mujeres y madres que estamos en pro de la Lactancia Materna, no sólo porque el calostro es la primera vacuna que reciben los bebés al nacer, sino porque el lazo afectivo entre la madre y su hijo, es un sentimiento que perdura por toda la vida. Si bien es cierto, que en la actualidad hay personas que están en contra, muchas mujeres sólo por vanidad, pues no desean perder su figura al amamantar a sus bebés, un grave error, pues la lactancia no sólo evita la morbilidad y mortalidad de los bebés, sino que a nosotras, nos ayuda a bajar de peso, a prevenir el cáncer de mama y el cérvico uterino. También la desnutrición de nuestros pequeños, pues les brinda únicamente los nutrientes que ellos necesitan, evitando con ello, que al darles un sucedáneo de leche materna en biberón, suban de peso y con ello, más adelante, tengan problemas, no sólo de sobrepeso, sino también en los dientes y el maxilar, por el biberón, no olvidando también. que les permite desarrollar una mejor capacidad cerebral.

      Por otro lado, es importante también que sepas, que en el Estado de México, contamos con 7 Bancos de Leche Humana, en el cual las madres bondadosas, además de brindar el mejor alimento a sus bebés, que es la Leche Materna, donan leche a los Bancos, éstos la someten a procesos de pasteurización y la clasifican, para estar en condiciones de poder darle a los pequeños a los cuales, sus mamás por alguna circunstancia, no pueden amamantar. Es una acción bondadosa, porque brindan parte de ese gran amor que sienten por su chiquito, a otros que no pueden tener la misma dicha.

      Espero que esta información pueda ser de utilidad en tú blog Una Madre como tú, (La Orquídea Dichosa) y te felicito por la dedicación que tienes, al fomentar en tú página, la amorosa acción de amamantar a nuestros hijos, para lograr generaciones sanas, fuertes e inteligentes.

      Te envío un cordial saludo.

  • Reply
    Lucy
    27 abril, 2015 at 20:07

    Hola Vanesa, me complace escribirte y sobre todo, saber que somos muchas las mujeres y madres que estamos en pro de la Lactancia Materna, no sólo porque el calostro es la primera vacuna que reciben los bebés al nacer, sino porque el lazo afectivo entre la madre y su hijo, es un sentimiento que perdura por toda la vida. Si bien es cierto, que en la actualidad hay personas que están en contra, muchas mujeres sólo por vanidad, pues no desean perder su figura al amamantar a sus bebés, un grave error, pues la lactancia no sólo evita la morbilidad y mortalidad de los bebés, sino que a nosotras, nos ayuda a bajar de peso, a prevenir el cáncer de mama y el cérvico uterino. También la desnutrición de nuestros pequeños, pues les brinda únicamente los nutrientes que ellos necesitan, evitando con ello, que al darles un sucedáneo de leche materna en biberón, suban de peso y con ello, más adelante, tengan problemas, no sólo de sobrepeso, sino también en los dientes y el maxilar, por el biberón, no olvidando también. que les permite desarrollar una mejor capacidad cerebral.

    Por otro lado, es importante también que sepas, que en el Estado de México, contamos con 7 Bancos de Leche Humana, en el cual las madres bondadosas, además de brindar el mejor alimento a sus bebés, que es la Leche Materna, donan leche a los Bancos, éstos la someten a procesos de pasteurización y la clasifican, para estar en condiciones de poder darle a los pequeños a los cuales, sus mamás por alguna circunstancia, no pueden amamantar. Es una acción bondadosa, porque brindan parte de ese gran amor que sienten por su chiquito, a otros que no pueden tener la misma dicha.

    Espero que esta información pueda ser de utilidad en tú blog Una Madre como tú, (La Orquídea Dichosa) y te felicito por la dedicación que tienes, al fomentar en tú página, la amorosa acción de amamantar a nuestros hijos, para lograr generaciones sanas, fuertes e inteligentes.

    Te envío un cordial saludo.

  • Reply
    Rosanna Palma
    23 agosto, 2015 at 18:20

    Hola ! Tu post me pareció super inspirador. Yo por mi hijo lo deje todo por un tiempo porque quería darle lo mejor.
    Todas mis historias de la teta las escribo yo también en mi blog mama-investigadora.com
    1

  • Reply
    Vanessa
    3 octubre, 2019 at 17:10

    Hola !! Yo soy una mamá primeriza mi bebé nació hace dos meses y medio y se enganchó bien la verdad lo pasé fatal pero seguí , ahora tengo un problema desde hace un mes aproximadamente ya parece que no quiere del pecho directamente empecé a darle en el biberón para poder ir a un evento y porque la gente no paraba de decir que probara en fin acabe dándole del bibe mi leche , pero ahora solo por la noche es cuando se engancha durante el día llora y no lo quiere tb está con reflujo y cólicos no sé si será por eso pero estoy algo agobiada me extraigo la leche y se la doy en el bibe al ver que no quiere directamente el pecho no se que hacer ahí sigo todavía pero a veces me dan ganas de tirar la toalla pero ahí sigo no se que hacer ya, ojalá y me pidáis ayudar gracias.

    • Reply
      Vanesa {Una madre como tú}
      6 octubre, 2019 at 14:40

      ¡Hola Vanessa! Lo que cuentas suena a crisis de lactancia, y le pasa a todos los bebés. La buena noticia es que por la noche se siga enganchando, pues las tomas nocturnas son vitales para mantener la lactancia. El reflujo incluye muchísimo en que rechacen, a mí me pasó con mi pequeña, de hecho todo lo que cuentas me suena a lo que pase con ella. Revisa la posición al darle de mamar, que no esté muy tumbado. Échale un ojo a este post, lo explico en detalle, y hay varias indicaciones que te pueden ayudar: https://unamadrecomotu.com/reflujo-bebes-remedio/ ¡No desistas! <3

Leave a Reply