Lactancia Materna

 

Historias de la teta

 

A veces parece que las que conseguimos una lactancia materna satisfactoria y la prolongamos más allá de los 6 meses primero, del año después, y hasta donde sea posible a continuación… es porque todo nos ha venido rodado, sin problemas ni molestias, sin esfuerzo añadido.

El problema de esta concepción errónea es que ya casi parece que sólo hay dos opciones: o no hay ningún problema y la lactancia es exitosa e incluso prolongada, o surgen terribles problemas que obligan a abandonar casi antes de empezar o al cabo de pocos meses.
Por culpa de esta idea tan extendida, hay muchas mamás que al encontrarse con problemas abandonan la lactancia, abrumadas ante la falta de ayuda, apoyo, respuestas… y creyendo que lo suyo no tiene solución, que o sufren una lactancia casi imposible o se rinden a la “evidencia” de que “no pueden” y dan leche de fórmula.

Pues chicas, tengo buenas noticias para vosotras: NO ES ASÍ.

Si yo personalmente lo he conseguido fue a base de mucho, mucho tesón, convicción a raudales, kilos y kilos de paciencia y amor, y también mis buenos lagrimones, para qué negarlo. Hoy se que si hubiera acudido a un grupo de lactancia todo hubiera sido más facil, pero yo también tenía la idea de que aquello era lo normal,  y que los grupos de lactancia eran sólo para cuando había problemas gordos.  Pero todo esto merece la pena no sólo por dar lo mejor a nuestro bebé, sino también por el lazo tan especial que crea entre madre e hijo, y por los momentos tan maravillosos que nos regala.

Sé de buena tinta que ni soy la única ni la que más dificultades ha encontrado, ni tampoco la que más lo ha disfrutado. No soy una mamá especial, ni una supermamá, sólo soy una mamá como muchas otras.

Por eso he pedido a varias mamás que compartan sus historias de la teta. Porque cada una de nosotras, a su manera, y por distintos motivos, hemos tenido que pelear mucho para llegar hasta donde estamos, pero ahora disfrutamos de la lactancia de un modo que nunca habíamos podido imaginar.

Gracias a todas por ser tan generosas. Ojalá vuestras historias sirvan a otras mamás que estén pasando por lo mismo a sentirse comprendidas y acompañadas, a continuar adelante y alcanzar sus objetivos, pero sobre todo a llegar a disfrutar de la lactancia.

Ojalá consigais disfrutarla tanto como nosotras.

:: Mi historia de la teta (Orquidea Dichosa)

:: La historia de Sonia

:: La historia de Mother Goose

:: La historia de Yanina

:: La historia de Ana 

:: La historia de Diminuka 

:: La historia de Iballa

 

 

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