adaptación a la guardería
Maternidad

La adaptación a la guardería es el infierno de las madres

Por más que intenté retrasarlo, al final lo llegó lo inevitable: la adaptación a la guardería.

Creedme que no exagero si os digo que no recuerdo momento más angustioso en mi vida.

Conforme me acercaba a la guardería comencé a agobiarme. A cada paso la angustia  crecía,  al ritmo que me imaginaba a mi pequeña buscándome sin encontrarme,  llorando asustada, pidiendo unos brazos que le brindaran consuelo. No me malinterpretéis, sé que está en buenas manos,  las mejores,  de hecho. Pero no puedo evitar recordar que con quien debería estar,  lo que ella de verdad necesita, es estar conmigo.

Tuve que dar 3 vueltas a la manzana para conseguir serenarme medianamente y entrar en la guardería,  pero como ya os podéis imaginar cuando se la tuve que entregar a la cuidadora no pude evitar romper a llorar.

Hija, te pido disculpas por el numerito, pero pese a haber pasado por una selectividad, una carrera universitaria, varios exámenes de oposición,  entrevistas de trabajo, en la radio y la televisión, ponencias, impartir cursos, una amenaza de aborto, dos embarazos y dos partos, y un montón de visicitudes de las que no es momento de hablar… hija mía,  te juro que no había hecho nada tan difícil en mi vida, siento haberme puesto tan nerviosa.

¿Qué tal os ha ido a vosotras con la adaptación? 🙁

12 Comentarios

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    Isa Desblogger
    8 octubre, 2014 at 18:04

    Ayyy lo recuerdo como si fuera ayer!!!! Se pasa fatal y sientes que estas haciendo algo contra tu naturaleza, pero es lo que hay.Muchos ánimos y besos

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    Sila
    8 octubre, 2014 at 20:40

    Hace un mes q empezó mi peque con 16 meses. El primer día vió los juguetes y se fue corriendo a jugar y pasando d mí. Pero sólo fue el primer día, desde entonces no ha habido ni un sólo día q no lo deje llorando. Encima la semana pasada estuvo pachucho y no lo llevé así q otra vez empezar.
    Para mí también ha sido y está siendo muy duro pero yo he conseguido no llorar delante d él.
    Me da tanta penita dejarlo llorando toooodas las mañanas 🙁

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      Mamá Vanesa (una madre como tú)
      9 octubre, 2014 at 09:54

      Sila qué horror, yo era a lo que más miedo tenía, porque el mayor también lloraba, y yo me iba hecha polvo… si puedes, prueba a que lo lleve otra persona, a veces lo pasan peor si les lleva mamá. Un abrazo gordo y ánimo!

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    maliquilla
    8 octubre, 2014 at 22:34

    La mía el primer día entró y lloro un poco pero solo ese día el resto si te descuidabas ni se despedía de ti.
    El hermano preguntaba que porque no lloraba al quedarse allí jaja él si que lloró lo suyo!

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      Mamá Vanesa (una madre como tú)
      9 octubre, 2014 at 10:00

      ¿Maliquilla quizás la edad era distinta? La mía me tiene sorprendida, desde el primer día se va con la profe tan tranquila… ya lloré yo por las dos 🙁 Luego dentro llora un poco, imagino que al buscarme y no verme.

      • maliquilla
        9 octubre, 2014 at 23:20

        Pues no sé si será tema de la edad!
        El mayor empezó la guarde con 18 meses y la peque iba a cumplir el añito
        En nuestro caso creo que es más tema de caracteres y de forma de ser ya que ella es mucho más independiente

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    Vanesa Piñeiro
    9 octubre, 2014 at 07:52

    Gracias Isa, qué jodido es dejarles tan peques 🙁 muacks!

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    Nuria Martín
    10 octubre, 2014 at 12:54

    Pués con mi hijo mayor no tuve problemas. Empezó con 18 meses la guarde y aunque lloró un poco los primeros días en pocos días se quedaba tan contento. Pero ahora que vuelvo a estar embarazada no podré permitirme el lujo de quedarme con ella tanto tiempo. Como mucho los primeros 6 meses y ya veremos. Se que en ese centro estará bien atendida pero no estará conmigo y será tan chiquitina… me agobia bastante pensar en esto. Así que os entiendo perfectamente.

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      Mamá Vanesa (una madre como tú)
      14 octubre, 2014 at 16:30

      Tu situación es muy parecida a la mía… y yo también me agobié un montón pensando en lo chiquitilla que es. Pero, ¿sabes qué? mi pitufa me ha dado toda una lección, y se ha adaptado de maravilla. Mucho mejor que su madre. ¡Ánimo!

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    Planeando ser padres
    13 octubre, 2014 at 10:46

    En el grupo de crianza al que iba ya nos advertían de que en muchos casos, los bichillos se quedan tan contentos en la guardería, o con otros cuidadores, y que somos las madres quienes lo pasamos peor y quienes necesitamos ese periodo de adaptación. Yo aún no he tenido que pasar por este trance, pero no sé qué tal me lo tomaré cuando me llegue el momento.

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      Mamá Vanesa (una madre como tú)
      14 octubre, 2014 at 16:36

      Si te soy sincera, siempre he pensado que es lo típico que nos dicen a las madres para que no nos sintamos tan mal, porque de hecho con mi mayor él lo pasó fatal. Creo que depende más bien del momento en que pilles al bebé, y también de cómo conecte con su «profe». Mi pitufa estaba muy pegadita a mi y era de las que extrañaba hasta con su padre, pero de repenté pegó un cambio y la adaptación le ha pillado en ese momento. Mi niño en cambio era todo lo contrario, no extrañaba nada nada nada, y tras comenzar la guarde empezó a hacerlo.
      Yo me lo he tomado fatal en ambas ocasiones jajajajajajajaajaj pero si que es verdad que con mi niño se me hizo menos duro porque lo veía «más mayor», a pesar de que aún era un bebé.
      ¡Mucha suerte cuando te toque!

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    Sara Peces de colores
    29 octubre, 2015 at 10:25

    Todavía me recuerdo en el primer día de adaptación (¿’adaptación’ para quién, jeje?) tomando un café angustiada en una cafetería cercana. Fueron dos horas interminables. Afortunadamente mi hija nunca se quedó en la guardería llorando, y siempre la vi salir contenta. Sin embargo he conocido casos de niños que lloran e incluso vomitan por los nervios. No sé si hubiera sido capaz de dejarla si hubiese visto que lo pasaba tan mal, aunque tengo que decir que en nuestro caso creo haberlo pasado yo peor con diferencia, ¡afortunadamente!

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