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La gorda

La gorda

Esa soy yo.  La del título. Y la de la imagen.  Bueno, la de la imagen no soy exactamente yo, a la vista está, pero como si lo fuera vaya. Soy esa a la que todas las mujeres miramos de reojo por la calle y pensamos “Oh por dios, si me pongo así MÁTAME”.

Toda mi vida he sido “rellenita”, desde pequeña.  Luego con las hormonas la cosa se descontroló un poco, pero siempre he tenido épocas “más rellenita” y otras menos.  Siempre he estado en el “tallaje oficial”; unas veces al límite, otras luciendo tipo orgullosamente, pero dentro. Siempre… hasta que me convertí en madre. Entonces la cosa se descontroló.

Todavía no sé muy bien el motivo. Los primeros meses yo aumentaba de peso casi a tan buen ritmo como mi bebé. A pesar de dar pecho a demanda. A pesar de comer poco, tarde y mal. A pesar de no dormir apenas. A pesar de no parar ni un momento. No lo entendía, pero estaba demasiado ocupada, demasiado agotada para vigilar la maldita báscula. Iba al médico, le decía que me encontraba demasiado cansada, que engordaba demasiado, que me mareaba… hacía analíticas, todo “estaba bien”, y la única receta era: paciencia. Paciencia, es pronto, es normal, espera.

Cuando estás gorda pasa como cuando tienes un bebé. Todo el mundo se cree que sabe lo que tienes que hacer, y además te lo dice.  Gente que te dice sin sonrojo “ui como te estás poniendo” o  “estoy preocupado por su salud, tienes que ponerte en serio y adelgazar”: ¿Ponerme en serio? ¿Sabes acaso cuanto y cómo como, o qué hago por mantener mi peso a raya? ¿Tienes idea del esfuerzo que tengo que hacer yo personalmente para mantenerme en un peso “normal”? ¿Tienes idea de lo que he tenido que hacer en el pasado precisamente para no llegar a donde estoy ahora? ¿Tienes idea de los esfuerzos que estoy haciendo ahora mismo para no ir a más?

¿Tienes la más mínima idea de lo que se siente estando como yo estoy, y teniendo que aguantar gilipolleces como las que me acabas de decir?

Parece que las que estemos gordas sea porque nos ponemos tibias a comer, nadie se plantea ninguna otra posibilidad. A mí me han llegado a preguntar “¿Cuantas veces al día comes?” despues de compartir una comida, y, supongo, sorprenderse porque no comía cuatro platos, sino lo mismo que cualquiera. Ni siquiera fui capaz de contestar, de lo sorprendida que me quedé con lo grosero de la pregunta.

Siempre hay alguien dispuesto a “salvarte de tí misma”. Nunca olvidaré la vez que en pleno Prime Time a Mercedes Milá se le ocurrió decirle a una de las concursantes de GH algo así como “a tí te voy a poner a dieta yo”. ¿Acaso tiene esta mujer idea de lo humillante y frustrante que es que cualquiera se crea con derecho a decirte este tipo de cosas? ¿Sabéis lo dolorosos que resultan este tipo de comentarios?

No, no siempre comemos como animales. No siempre estamos así por dejadez. No siempre somos “felices gorditas”. A veces llegas a esto despues de mucho luchar y mucho pelear. A veces tu cuerpo no actúa como debería actuar, y las cosas se descontrolan sin que seas capaz de encontrar el motivo. A veces llegas simplemente porque el nivel de lucha es demasiado alto, y no siempre lo puedes mantener.

Yo he lucido una talla 38, y lo hice a costa de comer un café con leche, un plato de ensalada escaso y algún yogurt  en todo el día, y andar mínimo 5 kilómetros diarios. Y fumar mucho, mucho, para engañarme a mí misma, al hambre, y a mi organismo. ¿Es este un comportamiento sano y deseable? ¿Es un precio razonable a pagar?

Me he pasado dos años sin mirarme en el espejo, o mejor dicho, sin verme. Porque me miraba, para vestirme o peinarme, pero no quería ver lo que había en él. La imagen generaba demasiado rechazo en mí.  Ha sido gracias a mujeres como Anatxu (bendito el día que descubrí tu blog)  que he empezado a reconciliarme conmigo misma y con mi cuerpo.  Y gracias a marcas como Dorothy Perkins y Asos, que hacen ropa más allá de la talla 46, he podido volver a verme guapa.   Gracias Anatxu por descubrírmelas 😉

No me rindo en la batalla contra los kilos, pero tengo claro que ahora mismo es una batalla perdida, porque hay factores que escapan a mi control, factores que estoy intentando poner a raya.  Así que ahora mismo estoy aprendido a aceptar lo que veo en el espejo, a sacar lo mejor de lo que tengo, y a intentar que no interfiera en mi vida.

Así que os voy a pedir un favor. Antes de decirle a la gorda de turno, con palabra o con gesto “a ver si adelgazas”, poneros un momento en su lugar, y preguntaros hasta dónde estaríais dispuestos a llegar por conseguirlo. Y pensad que quizás, sólo quizas, esa persona ya haya superado su propio límite.

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55 comentarios
Bitacoras.com 14 marzo, 2013 at 14:08 contestar

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Esa soy yo.  La del título. Y la de la imagen.  Bueno, la de la imagen no soy exactamente yo, a la vista está, pero como si lo fuera vaya. Soy esa a la que todas las mujeres miramos de reojo por la calle y pensamos “Oh ……

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:31 contestar

Ay los duendes de internet… 🙁 gracias por pasarte guapa!

Zulema 14 marzo, 2013 at 14:43 contestar

Cariño mío, entiendo que pueda no gustarte lo que ves en el espejo, que se intente adelgazar por salud, por sentirte mejor contigo.. pero no olvides cuando te mires al espejo y veas la imagen que veas, que también debes mirar la interior,porque ésa es la que de verdad vale y donde la mayoría de personas son muy “flacas”. Por suerte tu interior es bien GORDO y eso no debe cambiar jamás. Pero apoyo totalmente tu mensaje, más de uno antes de abrir su bocaza que se ponga en la piel del otro y piense los sentimientos que sus palabras puedan generar. Besotes!!

El horno de mami 14 marzo, 2013 at 15:03 contestar

Te doy toda la razón del mundo, la verdad es que más de uno podría callarse la boca. Lo importante es estar bien contigo misma y es mejor tener una 48 y ser feliz que no una 38 y comer cuatro trozos de lechuga. Bss y ánimos.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:35 contestar

¡Amen! Besos guapa!

Clara Castro Quesada (@saquitocanela) 14 marzo, 2013 at 15:41 contestar

Sencillamente entiendo (no sabes como) y comparto cada una de tus palabras.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:35 contestar

Hagamos piña pues 😉

Pilar 14 marzo, 2013 at 15:46 contestar

Me siento super identificada con lo que dices, mucho, pero no sabes cuanto. Yo cuando me casé empecé una dieta sana, pero con gimnasio diario donde perdí en un año unos 25 kilos. Esta dieta la hice para poder quedarme embarazada. Cogí en el embarazo 18 kilazos, y ahora tengo que quitarme muchos muchos. Siempre mi vida ha girado en torno a este tema. me saca de quicio cuando la gente dice esas frases que pones en tu post. Y lo peor es que tampoco me doy grandes caprichos. Me resulta muy difícil perder peso, siempre me ha pasado, pero ahora no tengo tiempo ni de ir al gimnasio, y sé que eso es lo que me ayudaría a perder algo de peso.
Pero desde luego me siento muy acomplejada por este tema, y prefiero no mirarme al espejo. Sé que mi hija me quiere así, o como sea, y que mi marido igual, pero yo misma me cuesta mucho mucho mucho. Me cuesta mucho mucho encontrar ropa, la del H&M para “gordas” es ropa de tirado, fea y sin forma alguna, aunque a veces rebuscando puedes encontrar alguna cosa que sí pueda servir e incluso ir mona. Ayyy Orquidea, como te entiendo, me siento así a veces y no puede ser.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:38 contestar

Me parece Pilar que adolecemos del mismo mal; yo también necesito mucho gimnasio, y ahora mismo imposible, ni siquiera ir a andar. Pero bueno, paciencia, no rendirse, y tener claras metas y límites.
Que digo yo, olvídate de H&M, yo ahora siempre compro la ropa por internet, A Dorothy Perkins, Asos o New Look; mucho más bonita, mucho más barata, y yo mucho más contenta 😉

Pilar 19 marzo, 2013 at 10:16

Orquidea Dichosa y preciosa, Sabes qué con este post me he sentido comprendida, y he sentido que tengo que cambiar. A veces noto que esta gordura que llevo, es porque yo quiero, así que al hablarme de otras tiendas y posibilidades me he sentido con ganas de renovar mi armario y a pesar de mi gordura, quiero estar guapa, así que hoy directamente me voy a la peluqueria y arreglarme un poco estas cejas que casi ya ni me dejaban ver (esto es exageración), pero que siento que necesito cuidarme más.

Almu. Menuda_Manada 14 marzo, 2013 at 16:04 contestar

Hay mucho bocazas incapaz de ponerse en la piel de los demás. No los soporto. Me gusta que hagas este llamamiento y sobre todo que poco a poco estés volviendo a aceptarte como eres. ¡Piensa en toda la gente a la que le gustas como estás! Solo puedo darte ánimo para que lleves tu vida por donde quieras llevarla y cuando tú lo consideres oportuno. Muchos ánimos.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:39 contestar

¡Muchas gracias guapa! La verdad es que me cuesta hacerme a esta imagen, pero bueno es lo que hay ahora mismo, hay que aceptarlo para poder hacerle frente 😉 Besos guapa!

Mamá por bulerías 14 marzo, 2013 at 17:20 contestar

No me he sentido más identificada con alguien ni con un post en mi vida!
La lágrima se me escapa.
Gracias. Gracias y mil veces gracias por escribir esto.
Estamos hartas de oír esas cosas. Estoy harta de que la gente no me conozca como soy realmente por el rechazo.
Muchas gracias!

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:40 contestar

Ay Maca, te voy a decir una cosa: quien no te conozca por tu físico, no se merece conocerte. Así de sencillo. Así que no sufras por esa gente. Otra cosa es que no te veas, que no encuentres cosas que te gusten, que te preocupe tu salud… pero ¿la gente? ¡Anda y que les den!
¡Un abrazote bien apretao!

Padre en reducción 14 marzo, 2013 at 18:49 contestar

Para mi eres la misma Orquídea Dichosa , mi idea sobre ti se ha formado leyendo tus posts lo demás me da igual.

Me da pena la gente que hace esos comentarios.

te mando un abrazo.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:41 contestar

¡Qué guapo eres! A mí también me dan mucha pena, pero bueno por desgracia de esto abunda. Un besote!

Mamá por bulerías 14 marzo, 2013 at 18:51 contestar

No me he sentido más identificada con alguien ni con un post en mi vida!
Gracias. Gracias y mil veces gracias por escribir esto.
Estamos hartas de oír esas cosas.
Muchas gracias!

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:41 contestar

Muás!

Marisa Madre Estresada 14 marzo, 2013 at 17:55 contestar

no eres la única, solo que a mi me importa un pimiento lo que me digan o lo que piensen, soy feliz y punto.
Mil besos

¡ole! Y al que no le guste, que no mire 😉 muás!

anonimo 14 marzo, 2013 at 19:04 contestar

Es una continua lucha , yo con 50 kilos soñaba con pesar 40 entrar en una talla 34 y estar super mega divina … despues del embarazo me quede con muchos kilos , pero es ahora cuando me siento comoda con migo misma con kilos de mas ! suena de locos … y al que no le guste pues que no mire

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:42 contestar

¡Pues mira qué bien! Si querías pesar 40 siento decirte que muy objetiva no eras, por eso no lo disfrutaste. Si es que nos tienen sorbido el seso con las fotos retocadas de las revistas…

Arusca 14 marzo, 2013 at 21:28 contestar

Tras los embarazos, me han llegado a decir cosas horribles sobre mi peso. Como sí fuera dejadez, como si me gustara verme así. Esa gente q quiere salvarnos de nosotras mismas, como bien las llamas tú, debería callarse la boca y meterse en sus propios asuntos.
¡¡¡Me ha encantado tu post!!! Ya era hora de que alguien lo dijera. Y, sobre todo, q no te amarguen 🙂

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:43 contestar

Qué estúpida es la gente. ¡Que no te amarguen a tí tampoco eh!

La mama de V 14 marzo, 2013 at 23:02 contestar

uff, me sumo al club de las que se siente super identificada con este post, y es que luego eso es lo gracioso, que la mayoría somos “las gordas” o “las imperfectas” porque la que no es porque es muy baja es porque tiene poco pecho o es porque tiene la nariz grande, pero así va el mundo, el 90% se creen que tiene que ser como un 10% idílico.

Mi vida ha girado en torno a mi peso, dieta tras dieta, todo el mundo me recomendaba una cosa o otra, y la de veces que escuché cuando decía qeu quería quedarme embarazada lo de “cuidado con el peso, que claro, con el embarazo se ganan quilos” Y mira, al final el embarazo no me fue tan mal, aunque más de un comentario tuve que escuchar de una matrona, pero en fin, estoy sana, tengo mi tensión perfectamente, mi niña y yo estamos divinamente de bien y estoy frita de que se asuma que tengo que 1)como demasiado 2)quiero adelgazar 3)tengo un problema – porque ni una, ni otra, ni la de más allá!

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:44 contestar

¡Ole tú! Qué importante me parece lo que dices, que al final todas tenemos alguna “queja”… vamos a tener que aprender a querernos un poco mejor 😉 Besos guapa!

María 15 marzo, 2013 at 01:28 contestar

Un post muy chulo.
Yo tbn me identifico…siempre gordita y tras el embarazo….encima con barrigota colgona! pero me da igual unos días igual no tanto…pero esos días pasan. I love me

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:46 contestar

Di que si, tenemos que querernos mucho ;D

Babbupi,s mumm 15 marzo, 2013 at 01:32 contestar

Oye, pues y o te leo estupenda, que es lo que más me interesa, el resto es secundario.
Besos

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:46 contestar

jajajaj me ha gustado, gracias guapa!

El mundo de Anerol 15 marzo, 2013 at 10:51 contestar

Olé por el comentario Orquídea.
Yo estoy normal, peso 60Kg y mido 1’60. He pesado menos y he pesado más. Nunca jamás me ha importado. Tengo pantalones de diferentes tallas y las voy utilizando según diga mi cuerpo.
Pero aunque yo no sepa en mis propias carnes lo que es que te miren por la calle, mi madre ha tenido épocas muy duras, de sufrir mucho, con un marido que la humillaba, la prohibía comer y la obligaba a hacer dietas. Así que sí, entiendo perfectamente de lo que hablas.
A mí personalmente me importa una mierda que alguien pese 40 o 140 siempre y cuando esa persona sea buena. Nos inculcan desde pequeños unos cánones de belleza que no son justos ni reales y nos hacen sufrir para conseguirlos.
A la mierda.
Pensad que en el Renacimiento vosotras seríais las sexys, las deseadas, lo que nos muestra cómo la mujer siempre ha estado supeditada a la mirada del hombre machista. Sois bellas de por sí, todas lo somos, no permitáis que nadie os diga lo contrario. Somos mujeres, no maniquíes.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:47 contestar

Ole, ole y ole. Menos maniquíes y más mujeres felices. ¡¡Chapó!!

Loquenadiemedijo 15 marzo, 2013 at 22:17 contestar

Un post que mucha gente debería de leer.
Yo de peque siempre he tenido algo de sobrepeso, de peque en el cole era de las más gorditas y siempre se metieron por ello conmigo, así que toda la vida he estado pendiente de la báscula. Lo más curioso y que a la vez me da más rábia es que he tenido épocas en las que estaba delgada pero nunca llegué a ser consciente de ello, al final la presión social hace que te formes una imagen de ti mismo muy distorsionada, sólo he podido darme cuenta al pasar el tiempo y verme en las fotos…
Y a día de hoy no me quejo, algun kilo me sobra ( bueno ahora tengo unos cuantos de más, sobretodo en la barriga jejeje), pero me veo bastante bien.
Un besazo Orquídea que vales un montón!

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:48 contestar

Jo pues que rabia, tener tu tipito y no ser consciente de ello por ese estereotipo irreal que nos imponen. GGRGRGRRG
Oye a esa barriguita me la tienes contenta eh! jijijiji
Gracias guapa, un beso gordo!

Patricia Rivero 15 marzo, 2013 at 22:47 contestar

Ole!!!!! Totalmente de acuerdo me quito el.sombrero (de la talla 44) 😉

jajajajaj gracias guapa! Bonito sombrero! ;D

Dos gatos y un bombo 16 marzo, 2013 at 22:47 contestar

Te comenté por el twitter, pero bueno, que ya sabes que me ha encantado la entrada. En mi casa mi madre, mi hermana y yo, mi abuela, etc engordamos muy fácil, ninguna está obesa, pero si rellenitas, con un ligero sobrepeso. Mi hermana que en la adolescencia pesaba 40 kilos esta ahora mismo gorda, un trabajo sedentario, todo el día sin comer, y apenas moverse de la oficina, y que no se mueve nada, hacen que le sobren kilos. Y ha tenido que escuchar, hasta si te comieras una manzana en vez de una pulguita de jamón serrano no estarías así.. O cómo te has puesto… despues de 8 horas sin comer, sin moverse de la oficina, come una pulguita de serrano….en fin, qué rabia!!

Yo siempre he estado dentro de lo que marca la sociedad, pero no delgada, normal, tirando a rellenita.Pero ves fotos y no piestas está gorda. A pesar de eso mi madre siempre me a tratado como si pesara 200 kilos. Mi madre siempre desde niñas nos ha metido mucha presión con el peso a las dos, no comas por la noche, cuidate, no comas pan…
En un año dos embarazos, el primero ectopico y después el de mi pequeño, acabé el embarazo llegando casi al 9, que se dice rápido, pero es una barbaridad, una vez que nació el peque y demás me quedé por 8 y poco, rellenota, y de pantalón una 46, imaginate lo que he llegado a escuchar. Y si hubiese comido, pero no, creo que en el embarazo es cuando menos he comido, no me apetecia, tenía nauseas… y aún así engordé, mi cuerpo cogió todo lo que necesitaba, y retuve mucho mucho líquido. Con la lactancia adelgacé algo, pero no demasiado.
Después de las navidades decidí que tenía que hacer dieta, tres meses despues del parto, porque no quería comentarios negativos respecto a mi peso, y que comentaran más lo gorda que estaba la madre y no lo bonito que era el niño, porque me duelen mucho y me ofenden,y baje 5 kilos, ahora mismo, 6 meses después del embarazo pesó 75, mi peso ideal está 10 kilos por debajo. Y con ese peso no estoy delgada, siemplemente dentro de la normalidad. Me quiero poner en ello en serio, la verdad,sobretodo por toda la ropa que tengo en el armario, y porque quiero estar sana para jugar con mi peque.
Pero me cuesta mucho, y he decidido que a pesar de la obsesion de mi madre y de la sociedad, me lo voy a tomar con calma. Y este post, creo que es ideal, para todos, para saber como nos sentimos, más caña que nosotros nadie nos da, aún así lo mal que sienta…las chorradas que sueltan algunos. Para mi como dicen por ahí tu eres y serás la orquídea dichosa. Muacks. Un post de 10.

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:50 contestar

Ay reina, como me suena esa película… Mira, el resto con sus obsesiones que hagan lo que les de la gana, pero chica con ese peso estás saludable, que no te mareen. Si te apetece a tí es otro percal, pero que vengan el resto imponiendo… que nooooo. ¡Un besote gordo!

Vanesa (una madre como tú) 17 marzo, 2013 at 02:45 contestar

Me quedo con una gran frase que has dicho: “Una no adelgaza cuando le da la gana, sinó cuando su mente y su metabolismo está preparado para ello”. OLE.

La Reina Bruja 17 marzo, 2013 at 13:12 contestar

Querida Orquídea. Yo he pasado por los dos extremos. He sido demasiado delgada hasta hace unos años. Tanto que en el cole se metían conmigo por considerarme un palillo raquítico, me pase toda la adolescencia escondiendo mi cuerpo bajo ropa holgada para que no se metieran conmigo.

Cuando por fin conseguí engordar unos quilos y estar bien conmigo misma, la depresión atacó y la medicación me llevó a pasarme de peso. Y entrar en la otra parte y que te miraran con esa cara de …. no veas cómo te has puesto!!!

Mido 1,62. He estado entre los 45 y los 50 Kgs hasta los 28. Hoy día con 40 años peso 75 Kgs gracias a la medicación que tomo para que mi salud mental esté equilibrada.

Estoy gorda. Tengo la barriga de una embarazada de seis meses. Me la suda, así de claro. Prefiero estar gorda y estar mentalmente equilibrada. A quien le guste bien, a quien no que mire para otro lado.

Lo mejor de nosotras mismas está dentro de nosotras. Si no sabes mirar dentro, allá tú.

Y tú vales muchísimo como persona. Así que no cambies nunca!!

Besazos enormes.

Vanesa (una madre como tú) 19 marzo, 2013 at 01:05 contestar

Ay Bruja mía… es que con esto que me has dicho no te puedo decir otra cosa… NO SE PUEDE SER MÁS GUAPA. He dicho. A ver si en breves te lo puedo decir con un achuchón 😉 ¡Muás!

una bichillo en casa 17 marzo, 2013 at 22:11 contestar

Ojalá mucha gente tome conciencia de lo que dices!!!, pues de verdad que a veces llegas a llorar y llorar solo de ver que tu cuerpo no te corresponde cuando estas siguiendo una extricta dieta, cuando te has gastado un montón de dinero en dietistas, en nutricionistas, en magos estupendos que saben que alimentos te sientan bien y que alimentos no, en pinchazos en la barriga para disolver grasas, en…. son tantas cosas que he probado que ya he perdido hasta la cuenta.

Yo creo que el problema no viene de nosotras, sino de esta sociedad, (y en mi caso de mi familia)que no para de decirnos que no nos cuidamos ¿que sabrán ellos si lo hacemos o no?

Así que si!! yo también soy esa…

BESAZOS BICHEJOS ENORMES PRECIOSURA

Vanesa (una madre como tú) 19 marzo, 2013 at 01:07 contestar

Ay bicheja, es que es muy facil opinar… este país está lleno de opinólogos.
Vamos a tener que hacernos unas orejeras… o mejor, un tapabocazas jajajajaaja.
Besotes gordos bicheja, y pasando de “esa” gente ;D

madrexilio 18 marzo, 2013 at 03:06 contestar

Llegué a tu blog por accidente y conste que las mejores cosas que me han pasado en la vida han sido eso, accidentes 😀
Yo no te entiendo, digamos más bien que me leo a mí misma en este post 🙂 De talla 38 (con dieta mediterránea y 6 horas de ejercicio a la semana)he pasado a 44 a pesar de comer muy balanceado y de la lactancia. Y como dices, ahora es un batalla perdida, pero es muy difícil de llevar. yA vendrán tiempos mejores. Te seguiré leyendo, si quieres pasar a mi blog, mejor velo lunes por la tarde porque mi ultimo post está muy soso y no le gustó a nadie jaja. Hoy escribiré uno mas guay sobre cómo son los húngaros (vivo aquí y me lo han preguntado mucho).
Bueno dejo la campaña publicitaria, disculpa, pero es que me has caído muy en gracia 🙂
Saludos afectuosos desde el exilio.

Vanesa (una madre como tú) 19 marzo, 2013 at 01:19 contestar

Hola guapa! Pues bienvenida seas, yo ya te sigo por facebook para no perderme detalle de tu blog 😉
Con la lactancia algunas no bajamos ni a tiros, así que tómatelo con calma eh? 😉
Muchas gracias por tus palabras, espero verte por aquí de vuelta muchas veces ;D

Fernando Alvarez de la Mata 19 marzo, 2013 at 07:44 contestar

Pasamos de un mundo en que lo "relleno" indicaba salud a emprender una cruzada contra el michelín.
Yo soy de los que estoy como estoy porque me gusta comer y tengo cero de tiempo para gastar lo que como de más, pero si hay algo con lo que no puedo es con las dietas. A parte que muchas de la dieta que veo seguir a la gente son mucho más peligrosas que los kilos de más que tienen y eso e el caso de las que les sobran kilos que alguna que yo me sé en mi barrio tendría que salir a la calle con piedras en los bolsillos para que no se la lleve el viento.
Espero que pronto recuperes el equilibrio deseado.
Un abrazo

Canijilla-Brujilla 19 marzo, 2013 at 09:27 contestar

¿Cómo me he podido saltar yo este post? Me siento identificaa 100%. Desde que cumpli los 18 mi vida ha sido una pelea constante contra los kilos. Nunca he tenido una 38. Pero soy feliz, aunque a veces delante del espejo me dan mil cositas, y he oido todos los comentarios a los que haces referencia y la peor mi madre, que es un fideo y come de todo. Y estoy aburrida de todo esto. Despues de todo, con 20 kilos por encima de mi peso no me veo tan mal, ya se iran jejeje. Un beso!!! Y arriba las curvas!!!

Sergi Natalia 20 marzo, 2013 at 14:12 contestar

Me he sentido muy identificado con tu post… nunca he estado delgada, ni mucho menos! la genética "me lo impide" y mi organismo no colabora… Gracias por compartir tus sensaciones, has hacho que no sienta que soy a la única que le pasan estas cosas, que comes bien, vigilando siempre, cantidades moderadas, frutas, verduras… y nunca ves recompensas… de nuevo GRACIAS! ( Natàlia )

Marta 21 marzo, 2013 at 14:31 contestar

Jolines, el físico es lo de menos, igual de malo es tener ocho kilos de más que ocho de menos. La sociedad está muy mal, tanto se queja por una cosa que por la otra, sin saber hasta donde puede afectar a ambos tipos de personas.
Yo te quiero estés como estés!

[…] Os he ido leyendo, por twitter, en vuestros blogs… y la verdad, iba yo muy tranquila. Me reí un rato leyendo a Patch,   flipé con el bolso de Walewska, me pedí la chapa de mamá cool de Cata… Y mientras, iba revisando mi bolsa: lo tengo, lo tengo, lo tengo…  pero entonces empiezan las disertaciones sobre modelitos… ¡ay! Ahí si que conseguisteis ponerme nerviosa. Las que me leáis con frecuencia sabéis de sobra por qué. […]

Sílvia 16 julio, 2014 at 19:12 contestar

Totalmente identificada.
Yo me he sentido muy mal con mi físico y odiado mi imagen durante la mayor parte de mi vida. De hecho hasta hace unos meses, cuando leí un artículo donde se reflexionaba sobre “delgadas o sumisas?”.
A grandes rasgos venía a decir: ¿queremos estar delgadas pq así nos vemos mejor o pq la sociedad impone q las mujeres debemos seguir unos criterios estéticos a cualquier precio? En fin, me hizo pensar y desde ese día me siento un poquito mejor con mis kilos de más y no me fustigo por no lo conseguir lo que mi cuerpo no está preparado para alcanzar.

Mamide2soles 17 julio, 2014 at 01:07 contestar

Hola, yo, no sé si debería opinar en este post, porque a mí, me ocurre lo contrario, es decir, siempre he estado acomplejada y me han hecho estar acomplejada por mi bajo peso. Siempre he sido muy delgadita. Ahora mismo, pesaré unos 44 kilos. Desde el colegio tuve ya que aguantar risitas y mofas por mi delgadez. Ahora que soy adulta y madre, los comentarios van en la línea de: y tú no comes?, así que, yo, LA FLACA, harta ya también de esta preguntita, paso olímpicamente de responder. Sí, como, señoras preguntonas, simplemente es mi metabolismo, mi genética. Que tengo suerte de no engordar? Pues sinceramente no lo sé, soy así, he tenido que aprender a aceptar mi cuerpo, porque bastante me costó salir de una terrible anorexia que casi me mata tras 7 años sufriéndola. Hay que conciliar en armonía con nuestro cuerpo, sentirte tú a gusto contigo misma. Un abrazo.

Laura 17 julio, 2014 at 01:26 contestar

que se me saltan las lágrimas! Toda mi vida con la misma lucha, más o menos controlada. Y llega el embarazo, me quedo con 20 extras y el número sigue subiendo de manera horrorosa… Y no se qué pasa, mi cuerpo no responde :(. Y nadie me cree. Gracias Orquídea y gracias a todas por contarlo, ya no me siento tan sola.

Virginia 18 diciembre, 2016 at 18:56 contestar

lo de estar incomodo en tu cuerpo siempre lo describo como cuando llevas camisa de botones y no te queda… se te abren los botones, se te sale la tripa, las tetas.. todo! pasas el día incomoda. Yo me siento así, con la diferencia de que no puedo desabotonarme la piel y quitarme el sobrepeso. En fin que yo lo que te quería decir es que yo te encuentro guapísima, lo digo enserio. He visto tus fotos y te encuentro muy guapa. De una desconocida que no tiene nada que ganas diciéndotelo. Virginia

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