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La madrastra del cuento ¿O el cuento de la madrastra?

Hoy en Madres como tú damos la bienvenida a Mónica de Objetivo Tutti Frutti

objetivo Tutti Frutti

 

Hola soy Mónica, tengo 26 años, un gato peludo, un novio estupendo y soy madrastra. Pero no de esas con manzanas envenenadas eeeh!! No, no, de eso nada. Soy de las otras; la que cuando va de compras pasa directamente a la sección infantil (o no tanto porque la nena ya está mu’grande) , de esa que te prepara el desayuno en cuanto te despiertas ¡y te lo llevan a la cama! para que te veas la peli que te ha preparado.

Soy de ese tipo de madrastra que cuando me entero de alguna fiesta o actividad a la que ir con ella ya estoy pensando en llevarla para que se lo pase genial, la que aprende a hacer peinados bonitos para peinarla a ella (yo no salgo del pelo suelto, coleta o moño cutre), soy la madrastra que le lee un cuento por las noches cuando no se nos ha pasado la hora… En fin, soy de esas (cara de orgullo)

 

la madrastra

 

Pero no soy su madre. ¡Obvio que no soy su madre! Ni la he parido, ni estoy con ella todos los días, ni he pasado con ella sus primeros 5 años. Además, ¡Qué diablos! ¡Madre solo hay una!

 

Soy su madrastra y no sé lo que es ser madre, pero ya empiezo a entender lo que significa «sentir una preocupación constante» y esa «responsabilidad educativa». No sé si conoces algún caso como el mío, o si lo has vivido en carnes propias pero ser madrastra también tiene su ‘aquel’.

 

En mi caso la nena está con nosotros cada 15 días, de viernes a domingo y también la mitad de sus vacaciones de verano y navidad. Papi trabaja fuera, no vive conmigo tampoco y solo viene de viernes a domingo. Como ves es una relación complicada tanto la de mi pareja conmigo como la de la nena con nosotros. Nos vemos poquito durante el año pero en las vacaciones y en los findes no nos separamos 😀 Tenemos que aprovechar lo que se puede.

 

Esto no significa que no exista mucha comunicación entre los tres, porque lo hablamos todo. Doy gracias porque la nena y yo nos llevamos mejor que bien desde el primer día que nos conocimos y así fluye todo de una manera bastante más sencilla. Entonces siempre nos ponemos al día de todo, papi , la nena y yo. Además papi habla prácticamente a diario con la nena y conmigo, y aunque yo no hable con ella , papi me lo cuenta todo.

 

Todo parece genial y estupendo, pero es una situación complicada. En este caso los problemas no vienen de las personas a las que quiero precisamente. Es bastante común que cuando una relación se rompe alguna de las partes se quede un tanto dañada y no actúe de un modo correcto. Hay que tener mucha paciencia, respirar profundo e intentar empatizar lo que se pueda y lo que no… ¡¡Lo que no que se lo lleven las olas!! Lo primero eres tú y tus seres queridos. En estos casos hay que hacer piña, hablar mucho las cosas, sobre todo desde el corazón e intentar ser asertiva/o y empática/o.

 

No sé si lo sabes o no, pero te lo diré. Es muy raro, pero raro, raro, raaaaro, empezar una relación de este tipo donde no serás solo novia, ni siquiera una novia ‘normal’ , si no que serás también madrastra. Ni siquiera sabes si ‘sabes ser madre’ (y no me digas que no tengo que saber nada de eso porque te aseguro que tendrás que actuar a veces como si lo fueras, o por lo menos muuuuuy parecido). Se lleva bastante mal en ciertas ocasiones porque una no sabe qué hacer ni cómo comportarse. Además en a veces te sientes, mmm, ¿Cómo explicarlo? , ¿Fuera de lugar? Sobre todo al principio, pero poco a poco todo se va normalizando y se crea una familia de verdad.

 

En mi caso lo que más me ha reforzado en esta andadura ha sido la intervención de una asistenta social. Normalmente no median a no ser que el caso sea excesivamente perjudicial, pero también pueden, al parecer, apoyar en otro tipo de casos más ‘livianos’ (es que normalmente si ninguno de los progenitores es un drogadicto, delincuente, maltratador o por el estilo, no participan… o es lo que yo creía) Si estás en una situación como la mía, peor o mejor, pero necesitas, junto a tu pareja o no, algún tipo de refuerzo en tu conducta al respecto de este tema te aconsejo que acudas a probar suerte y a ver si te toman en serio, que hay casos y casos. Personalmente me ha dicho ciertas palabras mágicas que me hicieron convencerme de la importancia que tengo en ‘esta familia’ y que yo también opino y tengo ciertos derechos ¡Porque también tengo mis  deberes!

 

Si sales viva de ciertas inconveniencias en esta vivencia (a veces por la criatura y otras por terceras personas) estoy segura de que saldrás muy reforzada y segura de ti misma, con mucho aprendizaje encima y sobretodo con una familia.

 

 

Por último, agradecer a Vanesa esta oportunidad y os dejo una frase que me recuerdo mucho:

 

No es mi hija pero por ella me preocupo y de ella me ocupo.

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4 Comentarios

  1. Me gustó mucho la forma como expresa Mónica sus ideas. Es difícil empezar una relación de pareja y una que venga acompañada de un hijo lo es aún más.

    Te felicito por el esfuerzo que haces, esa niña te lo agradece aunque no te lo diga.

    Enhorabuena Mónica y Vanesa por esta colaboración.

    Un abrazo

  2. Gracias Ysomar!! La verdad que tiene su intrinculis!pero hay que ser optimista y ver siempre el lado bueno! Además compartirlo y leer experiencias ayuda mucho,por eso quiero que participen lectores/as!! Y cuenten su experiencia!!
    Gracias a Vanesa por hacerme un hueco 🙂

  3. Gracias Mónica por ser así, y gracias vane por mostrar esta historia. Como madre separada que soy esto es un tema muy complejo para las madres, es algo que causa muchísima preocupación, el cómo tratarán o cuidarán a nuestros hijos. Muchas veces hasta estamos predipuestas a pensar mal, ¿para qué vamos a mentir? porque duele la separación de nuestros hijos y ver que otra persona en ese tiempo ejerce nuestro rol no es sencillo. Pero con personas como tú todo es mucho más fácil. Se hace más llevadero y menos doloroso cuando sabes y cuando puedes ver que tu hijo se va feliz, que está cuidado y atendido y que no le falta amor en el otro hogar. Cuando esto sucede así a nosotras nos duele igual la separación pero se afronta muchísimo mejor, y nuestros hijos son los que ganan.

  4. No es para dar las gracias mujer! La verdad que no sé ser de otra manera! He querido empezar a hablar de todo esto porque creo que es muy importante y existe mucho silencio ‘personal’ y digo yo, ¿porqué? …Es una situación difícil para todas/os y por lo tanto todas/os debemos ser empáticos y comprender a las/os demás. Pero lo primerísimo es pensan en esas/os peques que no están para nada preparados para soportar trifulcas adultas. Soy hija de padres divorciados, con pequeños malos recuerdos y en ellos me apoyo para no repetir los errores que me han repercutido en mi infancia.
    Espero ayudar a todo el que pueda con mi nueva sección y abriendo posibilidad de colaboración.
    Gracias Zulema por tu trabajo, que también es superimportante y ayuda a mucha gente!! 🙂 Agradecida quedo por tu comentario. Un besín

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