Con motivo de mi diabetes gestacional las visitas al final de mi embarazo eran semanales.  Como sabéis me la detectaron muy al principio del embarazo, pero desde la ecografía de las 12 semanas todo ha ido con absoluta normalidad, la peque se desarrolla conforme a las medidas estándar.

Ya en la semana 35 el ginecólogo me comentó que a partir de la semana 38 podíamos pensar en provocar el parto, a lo que yo le contesté que no tenía ningún interés ni prisa en adelantar el parto, que mi niña nacería cuando estuviera lista, a menos como es lógico  que se hiciera necesario por cuestiones médicas. Y que además tenía la intuición de que nacería ella solita en la 38. Y ahí quedó la cosa.

No volvimos a hablar del tema, y en la semana 37 a su pregunta de cómo me encontraba le comenté que me parecía que tenía contracciones preparatorias. Lo apuntó en mi expediente y me dijo que íbamos a hacer un tacto.

Como os digo, yo tenía plena confianza en él, así que pensé que quería comprobar si ya estaba dilatando. Pero tan pronto comenzó a hacerlo ya me mosqueé, no se parecía en nada a ningún tacto de los que me hicieron durante el parto de mi niño… ¡y me hicieron un montón!.

En cuanto noté que me molestaba me saltaron todas las alarmas, y le pregunté enfadada que qué estaba haciendo, que me estaba molestando. Comenzó a decir que ya me había dicho que sobre la semana 38 miraríamos de provocarlo… ¡pero que yo estoy de 37! ¡Y ya le he dicho que no tengo ningún interés en que nazca antes, que además va a salir ella sola en la 38!.

Balbuceó algo como que de todas formas estaba muy alta y no había podido tocar la membrana, pero en ese momento sus palabras habían perdido toda credibilidad para mi.



Sinceramente, no tenía ni idea de qué había hecho, pero intuía que nada que yo hubiera permitido de ser informada. Salí de la consulta y lo primero que hice fue comentarlo vía whatssapp con un par de amigas que intuía que podían ponerme sobre la pista…  en seguida Carol me dijo que aquello le sonaba a Hamilton. Busqué información, y ahí estaban mis sospechas confirmadas:

El despegamiento de las membranas (DM), también denominado separación de las membranas, fue descrito a principios del siglo XIX por Hamilton como una técnica para estimular el inicio espontáneo del trabajo de parto. Consiste en la separación de las membranas amnióticas del polo inferior uterino utilizando para ello el movimiento circular del dedo introducido por el examinador en el orificio cervical durante una exploración vaginal.

Fuente: MurciaSalud

¡Mecagoen! ¡el muy $%&@ había intentado provocarme el parto! Así, sin avisar, sin informar, y en la semana 37.

Mi embarazo iba bien, mi niña NO venía grande, la diabetes estaba controladísima, no tenía picos, me encontraba fabulosa, entonces… ¿por qué?.

Porque tu niña estará mejor fuera que dentro. Palabras textuales. ¿En serio? ¿con 37 semanas? ¡Venga ya hombre! ¿Y lo de informarme ANTES dónde quedó? Y ya no hablemos de los riesgos de intentarlo, como son el de infección o rotura de bolsa, y de sufrimiento fetal (por hiperestimulación uterina), algo de lo que tampoco me informó.

Os podéis imaginar mi enfado e indignación. Sobre todo porque yo estaba segurísima de que mi niña nacería ella solita en la semana 38… ¡como así fue!. Por suerte la maniobra fracasó, pero me pregunto qué hubiera pasado si llega a «salir bien».  Porque la realidad es que no había ningún motivo para adelantarlo, y porque lo mejor siempre es que el parto se inicie por sí mismo.

Por suerte desde hace tiempo tengo contacto con un obstetra a través de twitter, al que conozco porque es bastante activo en la red y atendió el parto de una amiga, y él me confirmó mis sospechas, que era muy pronto y no había indicación, y las señales que debía vigilar en los siguientes días. Me tranquilizó mucho saber qué vigilar y cómo proceder, cosa que mi propio obtetra no me indicó, igual que tampoco me pidió el consentemiento que necesitaba.

Así que si estás en la recta final de tu embarazo y tu ginecólogo te dice que te va a hacer un tacto, pregúntale por qué. Por lo que me han contado es una práctica muy extendida, que hacen sin informar, cuando en realidad deberían informarnos y pedirnos conformidad. Y si no quieres que te adelanten el parto, asegúrate de que le quede claro.

Repasemos, para que quede todo bien claro:

 

¿Qué es la Maniobra de Hámilton?

La maniobra de hamilton o maniobra de despegamiento de las membranas amnióticas (DM) es una técnica para estimular el comienzo de trabajo de parto, consistente en separar las membranas del útero mediante un movimiento circular del dedo. Es decir, que mientras supuestamente te hacen un tacto, realizan un giro con los dedos para separar las membranas. Es, por tanto, una forma de provocar el parto.

¿Cómo puedo saber que me la están haciendo?

El Hamilton generalmente duele, o como poco es molesto. Si te quieren hacer un tacto al final del embarazo ya es motivo suficiente para pedir explicaciones, ya que suelen hacerlo para realizar el hamilton. Si te hacen un tacto y te duele, pregunta, porque tiene toda la pinta de que te lo están haciendo. Tu médico debe informarte antes de realizar este tipo de maniobras.

 

¿Cómo sé si la Hamilton ha hecho efecto?

Si la hamilton funciona, deberías ponerte de parto durante las siguientes 24 horas. Deberías notar contracciones productivas, quizás rotura de bolsa, es decir, pérdida de líquido amniotico, y también es posible que se produzca un leve sangrado. Deberás estar atenta a estos signos durante los días siguientes.

También puede suceder que tengas contracciones -dolorosas además- pero que el parto no progrese; eso querrá decir que el hamilton no ha funcionado.

¿Hay algo a lo que deba estar especialmente atenta?

Si, debes estar atenta por si se produce una rotura de bolsa, la pérdida de líquido amniotico siempre hay que vigilarla por la matrona o tu ginecólogo. También si se produce un sangrado (algo más que un par de manchas), o si notas muchas contracciones seguidas, puesto que pueden provocar sufrimiento fetal.



Como veis, no es un ningún chollo, tiene sus riesgos, y por ese motivo es que nos deben informar siempre que vayan a realizar esta maniobra, aunque la realidad es que raramente lo hacen.

Ojo, que no digo yo que en algunas ocasiones no esté indicado (cuando por cuestiones médicas se debe adelantar el parto), y desde luego es un modo suave de provocar el parto. Pero de ahí a realizarla por sistema hay un mundo.

 

MÁS INFORMACIÓN
Murcia Salud: Despegamiento de las membranas amnióticas

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Tipos de bajas en el embarazo: Todas las embarazas tienen derecho a baja de riesgo. Te explico en qué consiste y sus alternativas.

Diabetes gestacional y parto natural: si tienes diabetes gestacional debes saber que influirá en cómo será tu parto.

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