Las sillas a contramarcha son más seguras, es algo que ya os he dicho varias veces, pero hoy os voy a contar algo distinto. Hoy os voy a contar por qué mi hijo mayor no viajó a contramarcha, a pesar de que yo ya conocía esta información que ahora comparto. Es algo que siempre cuesta confesar, pero si ayuda a salvar la vida de algún niño, lo doy por bien hecho.

Lo de investigar las sillas de coche para bebés es algo que he hecho ya con mi mayor, su seguridad me preocupaba y yo no sabía nada del tema, así que busqué información en internet tanto de la silla de paseo como la de coche para ayudarme a decidir la compra de ambas.  Fue un bebé muy grande, así que con un año lo cambié de su silla de coche grupo 0 a una silla grupo 1; pasó de viajar de espaldas en el coche a viajar de frente a la marcha.  Llevaba tiempo con la impresión de que su silla de coche se le quedaba pequeña, pero en todas partes leía que era mejor esperar al año para cambiarlo, así que fue lo que hice. Y con un año lo cambié a su silla grupo 1 de frente, una de las más caras del mercado y muy bien valorada en todas las comparativas, con la total convicción de que viajaría seguro.

Un par de años después acudí a una charla sobre de seguridad vial infantil y sillas de coche impartida por una muy conocida marca de puericultura, y creo que no olvidaré esa charla en mi vida. Fue la primera vez que vi una silla a contramarcha, y la primera vez que me explicaron que sólo los niños que viajan en coche a contramarcha van realmente seguros.

Lo que ví me impactó, me impactó muchísimo. Pero mi hijo «ya» tenía 3 años y pesaba  16 kg, y yo pensé que bueno, que ya iba seguro de frente. Pero estaba equivocada… aunque yo en ese momento no era capaz de asumirlo. En 2011 habíamos comprado 2 sillas de coche que en total habían costado más de 600 euros. Antes de comprarlas había pasado horas y horas investigando sobre las sillas de coche en internet, preguntando en tiendas, informándome acerca de qué posición era la más segura para él en el coche… no podía ser que pese a haber invertido tanto en informarme, yo estuviera equivocada y mi hijo no viajara seguro.

Y sin darme cuenta, asumí que en realidad bueno, eso era para bebés más pequeños, mi niño era más mayor y ya estaba seguro.

Hasta que el año pasado la muerte de Gabriel, un niño de 3 años, me dió una bofetada de realidad y me obligó a asumir la realidad.

La realidad es que mi hijo no había viajado seguro.

Mi hijo se había ido jugando la vida en coche desde el año de edad.

Si hubiéramos tenido un accidente, mi hijo podría haber quedado tetrapléjico.

O peor. Si hubiéramos tenido un accidente, mi hijo podría haber muerto.

La realidad es que este niño que se llama Gabriel podría haber sido mi hijo. O el tuyo. Porque cuando los menores de 4 años viajan de frente, están expuestos a sufrir graves secuelas, o peor aún… La verdad es que cada vez que veo un bebé viajando de frente no puedo evitar recordar la cara de Gabriel y que se me encoja el alma.

Gabriel el Vikingo

 

Creo que nunca estaré lo suficientemente agradecida a su familia por hacer pública su historia y obligarme a salir de la ceguera colectiva respecto a las sillas de coche para bebés y niños.

Quizás en este momento penséis que soy una exagerada. Pero la realidad es que cada poco tiempo aparecen noticias de bebés y niños pequeños que tienen accidentes y quedan gravemente heridos, como esta, o esta otra, en la que están implicadas una silla a contramarcha y otra de frente, o, peor aún, de bebés que fallecen. ¿Acaso creéis que sus padres eran conscientes de que no viajaban seguros? Claro que no. Estaban engañados, como yo lo estaba, como puede que estés tú ahora mismo, y creían que comprar una silla homologada es garantía de que tu hijo viajará seguro.

Por favor, no os dejéis engañar más. Los menores de 4 años deben viajar a contramarcha, es la única forma de que viajen seguros. Y si tu hijo tiene más edad y aún cabe en su silla a contramarcha (por peso y altura), no lo quites.

Con mi hijo no pude enmendar mi error, pero con la pitufa sí lo hemos hecho.Viajó en su grupo 0 hasta que encontramos la silla a contramarcha que mejor se le adaptaba, y seguirá viajando a contramarcha todo el tiempo que sea posible.

 

Mitos sobre las sillas a contramarcha

Seguro que habéis escuchado muchos mitos acerca de estas sillas, mitos que hacen que resulte más difícil el cambio de mentalidad, así que voy a aprovechar para desterrar unos cuantos de un plumazo. Seguro que la mayoría os suenan, son los mitos que la mayoría creemos y nos frenan a la hora de investigar y comprar las sillas a contramarcha. Y como una imagen vale más que mil palabras, allá van unas cuantas explicaciones y alguna que otra foto.

 

Mito nº1: las sillas a contramarcha no caben en todos los coches

sillas a contramarcha en coche pequeño

MENTIRA. Esta foto está hechas en un Opel Corsa de 3 puertas, modelo antiguo. ¿Se os ocurre algún coche más pequeño?  Pues ya veis lo que ocupa la silla en él, de hecho queda la media plaza del medio libre completamente. Y aunque pueda parecer una locura manejarse en un coche tres puertas, la verdad es que como queda el asiento del medio libre no tiene mayor complicación. Respecto al asiento delantero, yo  cuando viajo en el asiento del copiloto y voy perfectamente cómoda, y por si no me habéis visto en vivo os diré que no soy precisamente menuda, soy bastante corpulenta. Lo cual me lleva al…

 

Mito nº2: las sillas a contramarcha inutilizan el asiento del copiloto

sillas a contramarcha en coche pequeño

Mentira. No niego que esto pueda suceder en algún coche, pero de ahí a hacerlo regla hay un grandísimo trecho. Creo que en la foto se aprecia que el asiento está en su posición normal. Repito: mi coche es minúsculo y yo voy perfectamente cómoda en el asiento del copiloto, que es en el que está apoyada la silla. Si en el mío cabe, pocos coches debe haber en los que suceda tal cosa.

 

Mito nº3: a los niños no les caben las piernas

Mentira. Esto se suele decir con la imagen de las sillas de Grupo 0 en mente, pero la realidad es que las sillas a contramarcha están pensadas para ser usadas por bebés/niños de 18kg y algunas incluso de más, y para ello se tiene en cuenta el espacio necesario para sus piernas.

 

Mito nº4: los niños van incómodos con las piernas apoyadas

klippan kiss 2

Mentira. De hecho, los niños van más cómodos con las piernas apoyadas, motivo por el cual muchos niños que van de frente las cruzan sobre el asiento o buscan puntos de apoyo. Esto lo veo continuamente en el mayor, que se cansa y cruza las piernas sobre el asiento del coche, y si vamos a la playa pide que le pongamos la bolsa de las toallas bajo los pies.

 

Mito nº5: las sillas a contramarcha son muy caras

Mentira. Son más caras que las sillas baratas que venden en los super, pero si te vas a una tienda de puericultura y pides una buena silla de coche de frente su precio va a ser igual y hasta superior al de las sillas a contramarcha. Y yo lo siento mucho, pero en este punto os deberíais preguntar si una silla que venden entre la carne y el gel de ducha es capaz de salvar la vida de vuestros hijos. Por otra parte, ¿cuanto os ha costado el cochecito? Sin saber vuestra respuesta, me atrevo a decir que seguro que es más de lo que cuesta una silla de coche a contramarcha. Uno sólo sirve para pasear a un bebé por la calle, el otro sirve para salvarle la vida en caso de accidente. ¿En qué preferís invertir?

 

Mito nº6: los niños se marean más a contramarcha

Otra cosa que puede que suceda en algún caso concreto, pero como normal general es mentira. La dirección en la que viajen no influye en que se mareen o no, por lo tanto el niño que se maree lo hará igual viaje a contramarcha o viaje de frente.

 

Mito nº7: las sillas a contramarcha ocupan mucho espacio

Con esto me llevé una grandísima sorpresa al cambiar del grupo 0 a la  Klippan Kiss 2, que es la silla que elegimos para mi niña. Si habéis visto la Kiss 2, es una silla de apariencia aparatosa, así que teníamos serias dudas respecto al espacio que ocuparía en el coche, y si no quedaría demasiado pegada a la silla de su hermano, dificultándonos el sentarla. Nuestra sorpresa llegó al comprobar que en realidad ocupaba menos al ancho que el grupo 0, y ya por curiosidad compararla con las sillas de grupo 1 que teníamos y  corroborar que realmente la diferencia no era la que creíamos, y que ambas ocupaban al ancho más que la kiss 2. ¿Cómo se os queda el cuerpo? Yo me quedé alucinada.

 

Un apunte sobre nuestra silla a contramarcha

Quizás ahora estéis pensando: claro, a tí como tienes un blog te habrán regalado la silla y por eso las defiendes y no te importa que sean caras…

No sólo no me la han regalado, sino que he rechazado que me la regalaran o que me hicieran alguna clase de descuento, porque la quería elegir yo. Me he recorrido todas las tiendas de la ciudad buscando sillas a contramarcha, y como no las tenían, me he ido a otra ciudad a buscarlas. He visitado distintas tiendas y he probado distintas sillas de distintas marcas hasta que he encontrado la mejor para mi hija. Porque cada coche y cada niño necesitan una silla distinta, por eso es importante probarlas antes de comprarlas

 

Por favor, haz lo mismo, por tus hijos, por su vida. No esperes a que una terrible noticia te abofetee y te haga ver la realidad. Busca, investiga, hay mucho escrito al respecto.

Si tu hijo tiene menos de 4 años, no lo dudes: llévalo a contramarcha.

 

>> siguiente página: cómo elegir la silla de coche para mis hijos

 

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Una madre como tú
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