operación pañal
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Operación pañal fácil y exitosa

Si me dicen hace un mes que a primeros de octubre centollito ya no usaría pañal, me pasaría algo así como media hora muerta de la risa.

Y es que, entre los «regalos» que nos dejó la vieja guardería estaba el rechazo al orinal.
Ya es mala leche, oye. Nosotros, que sin saberlo, lo hicimos de maravilla, llevándonos al centollo siempre que íbamos al baño. En el colmo de la potra, seguimos haciéndolo genial diciendo a las claras VOY A HACER PIS siempre que teníamos ganas, interrumpiendo juegos y lo que hiciera falta. Y otro acierto fue comprar un orinal con cierta anticipación, pero sin exagerar (en torno a los 18 meses) e irle invitando a sentarse pero sin obligarle, con pañal y todo primero e invitándole a quitárselo despues, para así acompañar a papi o mami en «ese rato».

Por cierto, ya desde los 9 meses tuve que escuchar  las «sabias opiniones» que insistían en que había que sacarle el pañal al niño. Como podéis imaginar, no les hice ni caso,  y  me costó lo mío no reírme en su cara.

Cuando, rondando ya los dos años, empezó a aceptar quitarse el pañal y sentarse en el orinal, empecé a buscar información.  Como podéis imaginar, en internet abunda información de todo tipo, pero la que me pareció más acertada, fundamentada y completa es la que publica Crecer juntos con Arte, y en concreto la entrada En sus marcas, listos …¡ FUERA PAÑALES! me parece muy buena orientación. También me gustó mucho la entrada de Lo que nadie me dijo donde cuenta su experiencia con la retirada del pañal, le salió tan natural que leyéndole parecía pan comido 😉

En junio parecía estar ya listo, hacía pis frecuentemente, y además iba de motu propio; cada vez los pañales pasaban más tiempo secos, y en definitiva se le veía bastante preparado. pero cometí el error de avisar en la guarde de que quizás pidiera pis o intentara ir a hacerlo… pedí y repetí que no lo pusieran a menos que él pidiera, que no lo forzaran, pero como en otras cosas debieron hacer lo que les dió la gana, porque en sólo un par de días empezó a rechazar el orinal y no querer hacer ni un solo pis en él, y pasamos el resto del mes sin conseguir que hiciera nada en él.

Así las cosas, intenté al principio de las vacaciones quitárselo… y tras sólo un par de horas me dí cuenta de que había sido una pésima idea; era un fracaso absoluto, él no estaba del todo preparado, y yo no lo estaba en absoluto. Su reacción era quedarse paralizado al hacerse pis encima, y yo no conseguía que me prestara atención y me ponía muy nerviosa (con lo tranquila que yo soy), así que decidí dejarlo estar y no amargarnos las vacaciones a ambos.

Así empezamos en la nueva guarde en septiembre, avisando a la nueva profe de la mala experiencia para que no lo forzara, y pensando que quizás en primavera lo podríamos intentar de nuevo.

Y en tan solo una semana las cosas empezaron a cambiar. Empezó a ir de nuevo al orinal, empezó a pedir él mismo, empezó a hacerlo incluso en el wc de mayores (antes no quería ni sentarse) y los pañales empezaron a estar siempre secos… Al cabo de dos semanas, y aprovechando que aún hacía calorcito, decidí probar a tenerlo sin pañal por las tardes, invitándole a «regar los árboles», y mi sorpresa fue que aguantaba las tardes enteras como un campeón, que si le preguntaba iba de buen grado a hacerlo….

Decidí hablarlo con su profe, y resultó que ella también le había notado un gran cambio en esa semana, y también pensaba que estaba listo para quitarlo. Así que a la mañana siguiente le explicamos que como ya sabía hacer pis no necesitaba llevar el pañal, que llevaría calzoncillos como los mayores, que si quería hacer pis debía avisar a la profe, y allá que se fue tan contento.

Y de nuevo sorpresa, porque fue un éxito total y rotundo. El primer día tuvo una fuga al llegar papi por la noche, que de pura emoción se le olvidó completamente. Y nada más. Algún escape al cabo de varios días por retener demasiado, alguna manchita por apuntar mal… y poco más. Se duerme la siesta de la guarde sin pañal, y se levanta cada mañana con el pañal completamente seco. Y casi todos los días se despierta a mitad de la noche, pide pis, lo hace, y sigue durmiendo tan contento. Y mi mayor miedo, las caquitas, que hasta entonces nunca había hecho fuera del pañal, totalmente dominadas. Ni estreñimiento, ni cambios en sus ritmos, ni rechazo. Dominio total. El nene feliz,  y la mami feliz y orgullosa de su retoño.

Llevamos ya 3 semanas, y puedo decir sin miedo a equivocarme que los pañales son historia. Tanto es así que creo que cuando acabe el paquete de pañales que tenemos no compraré más y lo quitaremos también por la noche, porque en estas tres semanas no se ha levantado ni un sólo día mojado. Si acaso usaré unos pañales de tela que tengo durante unas semanas más, por asegurar, pero nada de desechables.

Debo decir que estoy segura de que el buen hacer de las profes de la nueva guardería ha tenido mucho que ver. Su filosofía es el respeto a los peques y sus ritmos, y a pesar de que tenía muchas esperanzas puestas no imaginaba que la adaptación fuera a ser tan buena. Pero eso os lo cuento otro día 😉

Así que, si estáis pensando en sacarle el pañal, no tengáis prisa. Hacerlo cuando no están listos es un estrés para todos, muchos niños sufren estreñimiento del estrés que les produce, y al final todo se complica más. 

Escuchad a vuestros hijos,  ellos os dirán cuándo es el momento 😉

11 Comentarios

  1. La verdad es que me parece muy bonita tu experiencia y genial tu manera de llevar las cosas. ¿Quién te dijo que le quitases a los 9 meses el pañal? Por favor…rondando los 2 añitos y, como bien dices, si están preparados.
    Me encanta, felicidades, el día que vaya a dar el paso con mi hija tendré muy presente estos consejos.

    1. Hola Ana! Así como te lo digo… desde los 9 meses dando por saco, dejémoslo en «familiares», y presionando y ofreciendo orinal eh… menos mal que una es de ideas claras…
      Ya nos contarás cómo te va a tí con la peque, estaré atenta 😉
      Gracias por comentar y bienvenida!!

  2. Me ha encantado leerte. De la crianza de mi niña, la comida, el sueño… nunca me ha preocupado lo más mínimo pero reconozco que este es un tema que, como mami primeriza que soy, me tiene un poco preocupada porque no tengo ni idea de cómo puede ser. Mi nena cumple 24 en noviembre y de momento la veo súper verde. Y bueno, no me quiero precipitar pero al mismo tiempo digo, bueno, ya son 2 años, estoy esperando a los dos años y tres meses que dicen que es un momento muy propicio, a ver si para entonces le noto cambios.
    gracias!

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