Embarazo Salud

Parto sin epidural VS parto con epidural: ¿Cuál es mejor?

Poner la epidural en el parto, o no ponerla, es algo que todas las embarazadas se plantean, que suele generar bastantes dudas, y la mayoría tenemos que decidir si usarla o no llegado el momento del parto. Aunque se supone que nos informan muy bien, lo cierto es que, tras vivir dos embarazos con sus correspondientes partos, mi experiencia es que no se nos informa todo lo que se debería, ni se nos prepara para un parto minimamente intervenido.  Hay hospitales que brindan mucha información, cada vez más, pero aún así creo que seguimos sin tener suficiente información, sobre todo teniendo en cuenta los estudios que están saliendo haciendo referencia a cómo afecta al bebé, algo que, al menos a mí, no me explicaron en ningún momento.

La epidural: ¿qué es?

La epidural es tipo de analgesia (alivio del dolor) que se utiliza en muchos campos de la medicina. En el parto, la analgesia epidural se utiliza como método de alivio del dolor de las contracciones. Es una técnica invasiva porque para ponerla es necesario acceder al espacio epidural, entre las vértebras lumbares, y colocar un catéter (como los de los sueros, pero más largo) a través del cual se irá introduciendo poco a poco y de forma continua la medicación. Las recomendaciones para poner la analgesia epidural varían según el tipo de parto.

En un parto normal, lo aconsejable es poner la epidural cuando el parto está en curso, es decir, que haya un mínimo de 3-4 cm de dilatación, que las contracciones sean rítmicas e intensas (al menos 3 cada 10 minutos) y el cuello del útero esté borrado al menos la mitad.

Cuanto más tarde se inicie, menos interferencias sobre el proceso del parto. No merece la pena poner la epidural cuando el parto está muy avanzado (8-9 cm) pues tarda un rato en iniciar su efecto y para cuando vaya a ser efectiva puede estar ya entrando en la fase expulsiva. No olvidemos que la epidural no está libre de riesgos y tiene efectos secundarios, por lo que hay que valorar siempre si compensan las ventajas sobre los inconvenientes y que hay otros métodos de alivio del dolor. (cita y más información)

El pack parto con epidural

El poner la epidural por lo general implica otra serie de intervenciones, como poner oxitocina, pues en muchos casos al poner la epidural las contracciones se vuelven más lentas, llegando en algunos casos a detenerse. . .  así que se hace necesario el uso de oxitocina sintética para forzarlas y que el parto progrese. El expulsivo suele ser más largo, con lo que aumentan las posibilidades de otras técnicas instrumentales como ventosa, fórceps, episiotomía, y también de cesarea.

 

Mi experiencia con la epidural: mal

Ya os lo digo así de primeras: mi experiencia con la epidural fue mala.  Me la pusieron demasiado pronto, no estaba ni de 4 cm. Y en cuanto acepté que me pusieran la epi, me colocaron una vía de  oxitocina, que pusieron “a tope” (según sus propias palabras), para a continuación obligarme a estar tumbada. Contracciones + estar tumbada = más dolor. Oxitocina = más dolor, porque fuerza el ritmo, aunque con la epidural no lo notas, claro… a menos que te toque una matrona carnicera bruta como la que me tocó a mí, que me puso la oxitoncina antes, así que ya os podéis imaginar lo que dolía aquello.

Para más inri, en mi caso la epidural no funcionó bien, algo así como que la vía no entró adecuadamente, con lo que me la tuvieron que poner por segunda vez. Y esta segunda vez se les fue la mano con la dosis, con lo que me dejó totalmente dormida de cintura para abajo. Y las contracciones se pararon.

No, no dolía, de hecho me podrían haber abierto en canal y no me habría enterado. Lo tengo claro porque no me enteré de los mil tactos que me hicieron para ver cómo evolucionaba. Y por supuesto, no notaba las contracciones; ni las contracciones, ni mis piernas, ni mi culo, ni nada de nada. Como le dije al obstetra, podría salir un camión por allí que ni lo notaría.

Como consecuencia de ese exceso de anestesia mi cuerpo dejó de trabajar. El bebé no descendió por el canal de parto,  y yo no podía ayudarle, porque al no sentir nada no podía empujar. Ni siquiera podía ponerme en pie, para que la posición y la fuerza de la gravedad le ayudaran. Puede parecer banal, puedes pensar “oye, no te dolía, no te quejes”.   Pero mientras yo no sentía nada la oxitocina siguió trabajando, y llegué a dilatación completa, con lo que a consecuencia de esto casi me tienen que hacer una cesárea, porque el peque ni se movía y además estaba girado, y ellos empezaban a tener prisa.

Y fue “casi cesarea” porque ya en quirófano, ya preparada para intervenir, “me dieron una última posibilidad de empujar”. Porque la culpa era mía, no vayáis a pensar, no se privaron en reñirme por no empujar bien. A pesar de estar completamente dormida de cintura para abajo. En fin. El caso es que mi cuerpo empezaba a despertar, así que pude empujar, y decidieron probar con ventosa antes de intervernir. Sin decirme nada me hicieron una episiotomía, supongo que para facilitar el trabajo a la ventosa. Y sabiendo que o  mi hijo salía o iba a cesárea empujé como si me fuera la vida en ello. Y ellos, que también se querían ahorrar la cesárea, aprovecharon para hacer también una kristeller. Y el pack ventosa + kristeller + empujar a lo bestia funcionó. No, no me pidieron permiso ni me informaron de la kristeller, ni de la ventosa, simplemente actuaron, y yo estaba demasiado ocupada intentando ahorrarnos una cesárea a los dos como para protestar.

No me dolió. No sentí el corte de la episiotomía, ni siquiera la brutalidad de la kristeller. Pero mi sensación cuando salió mi hijo era de cualquier cosa menos de felicidad. Alivio creo que sería lo más adecuado.

Se pasaron un buen rato cosiéndome el desaguisado que me habían hecho, me debieron hacer un desgarro tremendo porque me tuvieron que dar un montón de puntos internos, y unos cuantos externos. Y salí del quirófano diciendo a mi marido “cuando quieras repetimos”, porque en ese momento estaba tan aliviada de que todo hubiera salido bien que no vi más allá. Mi sensación en días posteriores era extraña, recordaba el parto y sólo podía llorar y llorar, sin saber por qué, pero no era de felicidad. Así fue durante mucho tiempo, hasta que me fui haciendo consciente de que al modo en que me habían tratado se le llama violencia obstetrica .

Hoy creo que habría puesto una queja por el nefasto manejo del parto, porque si tan sólo me hubieran dejado dilatar a mi ritmo creo que habría sido un parto mínimamente intervenido. Si tan sólo hubieran dejado progresar, una vez puesta la epidural, si me hubieran dejado moverme… en fin. Tenían prisa, está claro, y no había motivos, porque yo estaba bien, mi hijo estaba bien, pero entré a las 7 de la mañana sin haber dilatado nada y a las 2 ya había nacido. Para ser una primeriza es bastante rápido.

 

Mi parto sin epidural: mil veces mejor

Tras un primer parto tan nefasto, tenía claro que si volvía a ser madre intentaria parir sin epidural. No sabía si sería capaz, no sabía si podría soportar el dolor, pero quería intentarlo. Y llegó mi segundo embarazo, y con él un factor en contra muy importante: diabetes gestacional. Y además me estaba inyectando insulina. Esto, llegado el momento del parto, significaba que me tendrían que poner dos vías en cuanto pisara el hospital: una de glucosa y otra de insulina. Esto lo hacen para poder controlar los niveles de glucosa en sangre.

Además, según me informaron, al tener diabetes gestacional se me negaba la opción de usar la bañera de partos. La bañera de partos y todo el pack “parto respetado”, me lo dejaron bien claro en la reunión informativa sobre el plan de parto. Yo podía poner lo que quisiera en el plan de parto, pero al tener DG había que seguir el protocolo; no podría pasear, por las vías, y tendría que estar tumbada para que me monitorizaran. Nada de medidas de parto sin dolor alternativas. Si no quería epidural lo respetarían, pero con todo lo demás no tenía opción. La cosa pintaba mal.

Así que tenía que conseguir llegar al hospital dilatada casi a tope, para evitar repetir toda la historia. Pero tenía que tener cuidado, porque los segundos partos dicen que son mucho más rápidos… y corría riesgo de parir en casa, algo que no quería por nada del mundo, la verdad. Respeto los partos en casa, pero al pincharme insulina había riesgo de que mi pitufa hiciera una hipoglucemia al nacer, así que necesitaba la seguridad de un hospital.

No repetiré el relato entero porque ya conté mi parto sin epidural (pincha para leerlo), pero en resumen me desperté con una contracción de las dolorosas, comencé pasear y a controlar el tiempo para saber cómo evolucionaba, y cuando me quise dar cuenta (ni una hora) apenas podía andar, así que tuvimos que salir para el hospital a toda prisa…  sólo tardamos 15 minutos en irnos (el tiempo de avisar a mis padres y que vinieran), no estaba ni a 10 minutos del hospital… y llegué en dilatación completa, y ya con ganas de empujar.

Tuve la suerte de que esta vez me tocara una matrona muy respetuosa, que me puso las obligatorias vías pero intentando no molestarme, me dejó estar de pie y moverme y parir en la posición que elegí.

Esta vez di con una matrona que actuó de modo que permitió a mi cerebro “seguir a lo suyo”, de hecho recuerdo esos momentos como en una nebulosa, apenas recuerdo qué hizo ni qué me dijo,  lo cual es señal de que hizo un gran trabajo, porque no hizo que mi cerebro se centrara en ella, le permitió seguir pendiente del parto.

Parí de pie porque era la postura que quería mi cuerpo, en cuanto intentaba sentarme o tumbarme me dolía como si me pincharan mil agujas, y ella se adaptó a ello. El momento del expulsivo fue muy intenso, y aunque fue breve (quizás 15 minutos) a mí me pareció eterno. Pero en cuanto mi niña salió completamente, todo el dolor desapareció, y sólo sentí paz.  No hubo desgarros, no hubo puntos, ni ninguna clase de complicación.

¿Duele el parto sin epidural?

Si, no te voy a mentir: duele. Pero el parto con epidural también duele. Date cuenta que hasta que te ponen la epidural, tienes que dilatar, y las contracciones de parto ya son de por sí dolorosas. Además, sucede mucho que cuando saben que vas a poner epidural te ponen oxitocina desde el principio. Y eso hace que duelan más. Y te hacen estar tumbada, para monitoriza al bebé. Y eso también hace que te duelan más.

En cambio, cuando no vas a poner epidural no suelen poner oxitocina (a menos que sea imprescindible o sean un poco bestias, que también puede pasar), con lo que no es necesaria la monitorización contínua. Si además vas con la idea clara de tener un parto natural, y te permiten estar de pie, moverte a tu ritmo, si te dan alternativas como la bañera o ducha de agua caliente,… todo eso ayuda, a que no duela y también a dilatar.  Además, el cerebro tiene sus propias herramientas para manejar el dolor, herramientas que funcionan cuando la mujer no está en alerta (como sucede en un parto demasiado intervenido)… y si se le deja hacer,  si se pone a la mujer en un ambiente tranquilo donde actúe en libertad, sus herramientas funcionan muy bien.

¿duele el parto natural, sin epidural? Si, duele, pero no como crees.

Volvemos a la pregunta inicial: ¿duele el parto natural, sin epidural? Si, duele, pero no como crees.  Pero es un dolor distinto a los demás, muy llevadero, y además te sientes como desconectada, no sé cómo explicarlo pero es algo en lo que coincido con otras mujeres que han tenido partos similares al mío. Hay un momento, cuando la cabeza de tu bebé se encaja en tu pelvis, que parece que se detenga el tiempo y el espacio y que no se vaya a terminar nunca. Ése es el momento más complicado. Pero en el momento en que tu bebé sale completamente, el dolor desaparece como por arte de magia.  Te aseguro que el dolor de la episiotomía y el zurcido interno de mi primer parto no desapareció así de rápido. Y en ese primer parto las molestias en los días posteriores fueron tremendas, en el segundo no tuve ni la más mínima molesta.

Parto con epidural vs parto sin epidural

parto en bañera

parto en bañera. Katie Mathis

Tras leer ambas experiencias, imagino que ya sabéis cuál va a ser mi conclusión: para mí fue mucho mejor parir sin epidural.

Quizás te sorprenda lo que voy a decir, pero recuerdo mucho más doloroso el primer parto que el segundo. Me dolió más parir con epidural que parir sin ella. El dolor de las contracciones con oxitocina es brutal, y estando tumbada me resultaba terrible. Además era un dolor que se me iba a los riñones, y llegó un punto, con sólo 4 cm, que ya no soportaba ni que me tocaran.

En el parto sin epidural, el dolor era más una gran molestia, y conforme aumentaba en intensidad, mi cerebro parecía alejarme de él. Eché de menos tener preparación para un parto sin epidural, haber tenido una matrona que me explicara cómo centrarme en la respiración en lugar de centrarme en el dolor, cómo desviar mi atención hacia mi niña. Lo hice como pude, y fui consciente de que el dolor cambió cuando solté el móvil para concentrarme en lo que estaba sucediendo. Sé que sonará un poco místico, pero desconectar de distracciones permitió a mi cerebro tomar las riendas e intentar alejarme del dolor, aunque yo estaba demasiado alerta (por mi miedo a parir en casa) como para relajarme y dejarle hacer al 100%.

¿Me aconsejas parir sin epidural?

Me hace mucha gracia porque todo el mundo se sorprende de que pariera sin epidural por decisión propia, como si fuera una gran hazaña. No les culpo, hasta hace nada en Lugo no se ponían epidurales, las negaban siempre, así que tras años de lucha para tener esa opción, sorprende que alguien renuncie a ella. Así que las embarazadas suelen interrogarme sobre como fue mi parto, mis motivos, y mi conclusión comparando ambos. Mi consejo a todas las embarazadas que me preguntan es: inténtalo, intenta parir sin epidural. Prepárate para un parto respetado e intenta parir sin epidural. Y si finalmente sientes que la necesitas, no pasa nada, pídela. Cada embarazo, cada parto es distinto, cada persona siente el dolor de distinta manera, tampoco hay que cegarse.

Preparar un plan de parto, conocer las medidas alternativas para mitigar el dolor, aprender técnicas de respiración y relajación para el parto, prepararse psicológicamente para ese momento, ese dolor, esa desconexión… son cosas que no hacen daño a nadie, no ponen en riesgo a tu bebé. Es lo que debería hacer cada embarazada, lo que nuestro sistema de salud le debería ofrecer a todas, es la forma más sana y natural de que un bebé nazca.

Poner oxitocina, epidural, hacer una episiotomía… no dejan de ser intervenciones médicas. Están bien cuando son necesarias, que a veces lo son, pero eso no quiere decir que se deban a hacer a todas las mujeres, en todos los partos, ni que sean inocuas, ni que sean la mejor opción. Para mí , desde luego, no lo fueron.

Por eso, mi consejo si estás embarazada es que te prepares bien, que te prepares para todas las opciones, incluida la cesárea, porque nunca se sabe cómo pueden transcurrir las cosas.  Y, llegado el momento, ya decidirás en función de como transcurra todo, de cómo te sientas, de lo que te ofrezcan. Y que, sea lo que sea lo que decidas, que haya alguien a  tu lado defendiendo tu decisión, mientras tú te centras en lo importante: tu parto y tu bebé.

El buen parto es aquel en que la mujer siente que las cosas han sucedido como tenían que suceder, que se ha hecho lo mejor para ella y para su bebé, respetando sus deseos.

¿Cómo fue tu parto, con o sin epidural? ¿Repetirías?

  • foto principal de REBECCA COURSEY

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18 Comentarios

  • Responder
    Planeando ser padres
    4 octubre, 2017 at 20:07

    Yo he intentado parir sin epidural ambas veces y en las 2 ocasiones (una inducida con oxitocina y el segundo parto prematuro espontáneo) he llegado a la dilatación completa sin anestesia. La primera vez, porque me la pusieron mal y no me hizo efecto hasta que cambié de postura al pasar al paritorio para el expulsivo. La segunda vez, porque tardaron tanto en ponérmela que cuando acabaron la faena ya estaba completamente dilatada. Así es que he tenido 2 dilataciones completas sin epidural ¡pero 2 expulsivos con ella! Vamos, que si me atreviera a tener un tercer hijo, creo que pasaría de la anestesia por completo. Eso sí ¡las contracciones espontáneas me dolieron más que las del parto inducido! Voy al revés del mundo.

  • Responder
    Marta | La agenda de mamá
    4 octubre, 2017 at 21:58

    Si habías roto aguas con el prematurito, igual fue por eso 😉

  • Responder
    Marta | La agenda de mamá
    4 octubre, 2017 at 22:01

    yo estoy contigo! En las dos ocasiones tenía intención de no pedir epidural y en las dos la acabé pidiendo. En la primera hizo efecto y salí con la sensación de haber sido respetada y de que todo era estupendo. En la segunda no dio tiempo -parto precipitado, pasé de romper aguas y 0 dilatación a tener al bebé en brazos en dos horas escasas- y ¡cómo me alegro!
    Increíble sensación, tanto el parto, como el postparto inmediato. Recuerdo trozos, lo demás está nublado, pero fue una experiencia brutal. Si repitiera, sin epidural, sin duda.

  • Responder
    Mamátodoelrato
    5 octubre, 2017 at 00:10

    Post brutal donde los haya, ya sabes cual fue mi experiencia que te lo deje en IG, felicidades eres una madraza, besos guapa!!!

  • Responder
    Coral
    5 octubre, 2017 at 01:01

    Qué difícil decisión, los primeros son duros, tiene que ablandar el cuello del útero . Yo pasé 7h con contracciones cada 3 min, la noche de antes dormí a duras penas. Llegue a urgencias con contracciones muy dolorosas cada 3 min, y solo estaba de 2cm y cuello sin borrar 5 h más tarde la pido porque ya no podía más. A mi también me hicieron episiotomia, khristel y mi hijo me desgarro, que estuve 15 días como si me cortaran con tijeras cada vez que me sentaba. A mi si me preguntaron si quería todo y dije que si llevaba 4h de pujos, yo movía genial las piernas estube pariendo de lado 3h, al ver que estaba ababajo y no salía me llevaron a paritorio (aquí se pare en una habitacion preparada para ello) me pase sola a la mesa de paritorio. Claro mi hijo con un melón de 38 cm y 4,100 bastante difícil costo mucho y que bajara la cabeza, pues acabé feliz y el salió genial. El segundo pues ya se verá, si viene igual de grande porque sentía una molestia enorme en la cadera como para estar sin epidural.

  • Responder
    Andrea Medrano Aguilar
    5 octubre, 2017 at 10:09

    Hola! Me ha encantado tu post! Me siento muy identificada con lo que cuentas. Sobretodo porque después del primer parto hemos sabido lo que es violencia obstétrica. Mi primer parto fue sin epidural, muy intervenido (prostaglandina, oxitocina, Kalinox, intento de Kristeller fallido, muchos tactos…) muy largo y con sentimiento de abandono por parte del persoNal sanitario. El segundo parto tambien con prostaglandina, inducido, al empezar igual que el primero, con fisura de bolsa, decidí ponerme la epidural al creer q iba a ser igual de largo. Me la pusieron estando de 3-4 cm y con ganas de empujar ya. No me hizo efecto ninguno, durante el expulsivo sentí todo el rato las contracciones y las piernas. Como dices tu, las contracciones hay que pasarlas, ese dolor no te lo quita nada. Gracias por tu postcumple. ¿Podría compartirlo en mi blog? en mi sección de Bienvenidas Experiencias, testimonios de otras madres.

  • Responder
    Taisa
    5 octubre, 2017 at 10:44

    Yo creo que es algo muy personal, y que como toda intervención, no debería hacerse alegremente porque tiene consecuencias. Pero es mejor como todo, que sea bien informado. Yo a la peque la tuve SIN epidural, y duele, sobre todo el expulsivo, y yo tuve incluso episio, pero una vez ha salido el bebé SE PASA TODO TODO!!

    • Responder
      Anónimo
      23 julio, 2018 at 16:49

      A veces das a luz de forma natural aunque no lo quieras.

      • Vanesa {Una madre como tú}
        23 julio, 2018 at 19:35

        Si, pasa bastante, mujeres que quieren epidural pero no da tiempo a ponerla porque el parto progresa muy rápido…

      • Taisa Las aventuras de Taisa
        23 julio, 2018 at 21:09

        A veces porque es tan rápido que no da tiempo. Y si se que hay casos que las matronas o personal convencen a la mujer de que no se la ponga o le dan largas… Eso tampoco es respetar su opinión.

      • Vanesa {Una madre como tú}
        24 julio, 2018 at 16:59

        Me consta Taisa, de hecho conozco un caso cercano, y no, eso tampoco es respetar su opinión, y tampoco me parece bien. Creo que es una decisión que pertenece a cada una.

  • Responder
    Andrea
    5 octubre, 2017 at 13:16

    Mi primer y único bebé nació sin anestesia. Me informé mucho y busque a la Ale, mi querida matrona.
    Quería acotar sobre lo que dices de que puede sonar un poco místico pero yo lo viví estuve 3 días con contracciones cada 10 minutos me moría del sueño y las contracciones no avanzaban no pensaba irme así a la clínica para que me devolvieran. Así que con mi pareja decidimos conectarnos con el momento apagamos todas las luces, la Tv y pusimos música de relajación yo sentada en la cama y el sentado detrás de mi rodeándome con sus piernas le tocaba la rodilla y el marcaba las contracciones (para saber cada cuanto eran) yo me inclinaba hacia adelante y Él masajeaba mi espalda, me abrazaba, le hablábamos a nuestro hijo diciéndole que estábamos listos para conocerlo, caricias en la panza más contracciones. Me metí a la tina dos veces y mi pareja siempre ahí me daba la mano mientras me retorcía en el agua… estábamos tan contentos. Ya eran cada dos o un minuto llamamos a la Ale y nos fuimos a la clínica. Tomar el taxi me hizo perder esa conexión “mística” y mis contracciones empezaron a distanciarse, la matrona me ve y me dice qué haces acá estás muerta de la risa pareciera que no te duele nada. Me pide permiso para un tacto y comprueba que estoy de 6 sorprendida me mira y me dice tu hijo va a salir soplado. Me pregunto por última vez si iba a querer anestesia y lo pensé, no por dolor, sino porque estaba muy cansada llevaba 3 noches sin dormir y quería descansar pero finalmente la rechace.
    Las contracciones seguían sin tomar ritmo avanzaban pero muy lento mientras yo caminaba me ponía en 4 patas en el suelo, me sentaba en el balón kinesico y mi pareja me ponía compresas calientes en la espalda. Mi matrona decide poner una cantidad mínima de oxitocina y me monitoreo durante 5 minutos después de eso se fue y nos dejo a los dos solos durante una hora me dolían menos que antes pero se hacían más frecuentes. Después de esa hora me pide permiso la Ale para hacerme un nuevo tacto y no alcanzó a poner su mano cuando me dicen aquí está la cabeza!!! Y yo sintiendo casi nada de dolor también me sorprendí. El expulsivo fue largo casi dos horas, la Ale me ponía paños húmedos tibios en los genitales que eran una bendición, mi pareja me daba agua y comida y el doctor miraba, la matrona no lo dejaba acercarse, quiso apretarme la panza y la Ale no lo dejó, llego el pediatra y se puso a conversar la Ale inmediatamente lo hizo callar porque ese era un momento especial que nadie debía interrumpir. Nació mi hijo de una sola vez cabeza y cuerpo y yo colgada de unas sabanas que pusieron en un arco metálico. Me desgarré y mucho eso me dolió, fue lo que más dolió pero nada importaba nuestro hijo ya estaba ahí y habíamos logrado nuestro parto casi natural tal como lo queríamos. Se acerca la Ale me da un beso en la frente y me dice tu bebé venia de carita (normalmente nacen con la parte de atrás del cráneo) por eso estaba atascado y pujaste tanto yo lo sabía pero no quise decir nada porque el doctor te iba a llevar si o si a cesárea, por eso no me moví de tu lado no deje que el ginecólogo se metiera.
    Que gran alivio contar con esa linda mujer y con mi pareja que fue un gran roble todo el tiempo. Esa es mi experiencia elegiría mil veces sin anestesia aunque en verdad no planeo tener más hijos jajajaj. Abrazos desde chile

  • Responder
    Pilar
    6 octubre, 2017 at 09:50

    Yo tuve un parto sin epidural porque llegué al hospital 10 minutos antes de que naciera mi hija. Yo quería ir al hospital en el último minuto para evitar pinchazos inútiles… yo quería llegar, epidural y parir… Pero se resumió en llegar y parir. Todo el mundo dice que tuve mucha suerte, pero no sé, en el coche debía respirar para no empujar y recuerdo perfectamente el dolor que sentí mientras el bebé salía, era como si me arañasen por dentro… no tuve desgarros y no tuvieron que cortarme. Pero para mí fue un shock porque realmente no estaba preparada para un parto natural y tan rápido.

  • Responder
    Miriam
    8 octubre, 2017 at 23:24

    Muy bien articulo. Yo en 4 partos he tenido de todo , cesárea , con epidural que no sentí nada la verdad no me gusto y los siguientes dos pues sin nada , en el tercero fue el parto ideal muuy rápido llegar al hospital registrarte esperar entrar quitarte ropa y entrar yo con prisas por que la enfermera se detenía por el camino a charlar y yo diciéndole que ya venía y ella pasando de mi se creía que era primeriza o yo que se .. sentarme y ELLA empujaba sola jajaja ya quería salir vamos y salio no dio tiempo a nada ni espero a nadie. Y el cuarto también rápido pero no tanto como le tercero pero se adelanto 1 mes . Y vamos yo tengo suerte salen solos jajaja.

  • Responder
    dulcematernidad
    10 octubre, 2017 at 22:07

    Hola, pues tu primer parto se parece al mio, como no tenia contracciones no había roto aguas y ya estaba en las 42 semanas, ellos me introdujeron unas pinzas para romper aguas la epidural y después la oxitocina, que no se la recomiendo ni a mi peor enemigo, porque me hizo tanto mal, sentía como latigazos de electricidad en la espalda, me encogía de dolor, fue tremendo, me desgarre también porque al no sentir dolor mi cuerpo iba por libre, no podía evitar pujar y justo en el momento que me dijeron no pujes, yo sentí que mi niña se me venia, y sentí como mi piel se desgarraba, pero no tenia dolor, luego vino el ginecólogo a cocerme, mira que aún no escribo sobre como lo víví pero estoy en ello, es verdad que al ver la carita de tu bebé se pasan todos los males pero, no fue el parto ideal con el que me había imaginado!

    Un abrazo!

  • Responder
    Vanesa {Una madre como tú}
    13 octubre, 2017 at 18:30

    Pues bueno, no sé hasta qué punto hará efecto en el expulsivo, pero es la parte más dura… así que puestos a ponerla, si te funcionó, lo hizo en la mejor parte 😉 Lo que dices de las espontáneas, ¿eran de riñones? Se nota muuucha diferencia…

  • Responder
    Vanesa {Una madre como tú}
    13 octubre, 2017 at 18:32

    Pero fíjate que saliste con la sensación de haber sido respetada. Creo que eso es lo importante, poder decidir, ponerla o no, pero decidir TÚ. Curioso que a todas nos sale la palabra “brutal” <3

  • Responder
    Vanesa {Una madre como tú}
    13 octubre, 2017 at 18:46

    ¡Muacks!

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