¡Hola queridas madres primerizas! La semana pasada os hablaba de los consejos para una mamá primeriza que me gustaría haber recibido. En principio pensaba contaros en ese mismo post qué consejos recibí yo, pero como la entrada quedaba muy larga decidí hacerlos aparte.

La verdad es que recibí algunos buenos consejos (gracias María, Rosa y Silvia) y otros nefastos, no por el contenido sino por el modo y momento de darlos.

Ahí van los peores:

No lo cojas tanto en brazos que se malacostumbra, luego sólo querrá estar en tus brazos.

Este es uno de los consejos que más nos dicen a las madres primerizas. Bueno, pues tres siete años y otra niña después lo puedo decir: MENTIRA. Y de las gordas. Mi niño ha estado en brazos más tiempo que en ningún «cacharro de reposo», vease moises, sillita, cuna, mecedora…  lo he tenido lo más cerca que pude durante el máximo tiempo posible. Y, ¿sabéis qué? tan pronto empezó a dar pasitos (a los 7 meses ni más ni menos) comenzó a querer menos brazos. Cuanta más fuerza tenía en sus piernas, menos ganas de brazos tenía él. Así que no, no querrán brazos eternamente.

 

No le des tan seguido el pecho, que es vicio, y sino lo vas a tener todo el día colgado de la teta. Tiene que acostumbrarse a esperar tres horas.

Menos mal que tenía las ideas claras y no hice ni caso,  porque es de esos consejos que van genial para cargarse la lactancia. También escuché a su prima  dale un biberón de noche para que te deje dormir.  Si, y para cargarme la lactancia, pues las tomas nocturnas son necesarias para mantener la lactancia.

 

Déjale llorar, que porque llore un poco no pasa nada

Este es otro de los greatest hits que escuchamos las madres primerizas, es uno de mis «favoritos», y siempre ha sido el camino más rápido para cabrearme. ¿No pasa nada?. Yo me pregunto qué pasaría si tú un día te pones a llorar desconsoladamente delante mía y yo ni me inmuto, es más, me voy a otra habitación. ¿Cambiaría nuestra relación? Pues eso. Si mi hijo llora, yo le atiendo, faltaría más.

 

Eres tonta por darle el pecho, dale biberón se crían igual. Y además es más cómodo.

La verdad es que no me lo tomé mal porque se la persona que me lo dijo lo hizo con todo el cariño (aunque no lo parezca),  preocupada por mi «esclavitud» debida a dar pecho. Me llegó en un momento en que ya tenía muy establecida la lactancia, y venía de un papá que no había visto dar pecho nunca. Dos factores que fueron decisivos para que me resbalara completamente. Si escucháis algo así, cerrad las orejas instantáneamente. NUNCA se le dicen cosas así a una madre que da el pecho. Y no, el biberón NO es más cómodo que el pecho.

 

Dale la comida en papilla, que así come más. Y su prima cercana, ponle la tele mientras come, que así come más

Este es uno de esos que me molesta bastante. Yo no quiero que mi hijo coma más, quiero que coma bien. Comer bien significa comer carne, pescado, verduras, legumbres, hidratos de carbono y frutas. De todo con las mismas ganas e interés. La cantidad la marca él y sólo él, que es quien nota la sensación de saciedad. Llamadme loca, pero a día de hoy come de todo, y come con el mismo gusto carne que pescado, guisantes que pasta, plátanos que chocolate. ¿Casualidad?

Y a ti, ¿te dieron malos consejos? ¿cuales fueron los peores?

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Una madre como tú
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