Por favor, no pegues a tus hijos

no pegues a tus hijos

Hoy escribo con muy mal cuerpo, a pesar de que debería estar ya inmunizada y preparada para este tipo de situaciones, pero hay cosas para las que una nunca está preparada.

El motivo es una situacion vivida en una de las muchas comidas que tienen lugar en estos días. Nos encontrábamos bastantes adultos, otro niño más pequeño que el nuestro, varios bebés, familiares cercanos y no tanto… Generalmente a este tipo de comidas ya voy con la «armadura» mental puesta, pues como ya os he comentado más de una vez en mi entorno no hacen las cosas como nosotros. Pero parece como si insconscientemente pensara que por ser fechas señaladas las cosas irían más suaves… ilusa de mi.

Como siempre sucede, el otro niño ya había comido, no tenía ningún juguete, así que estaba aburrido y sin ganas de estar sentado. Se le notaba muy inquieto, claramente muerto de sueño, y continuamente se subía por todas partes. Durante toda la comida la cantinela fue «qué malos SOIS que no paráis quietos, VAIS a romper algo, a ver si nos dejáis tranquilos, Papa Noel no OS va a traer ningún regalo«…

Toda esta retahila ya me puso de mal humor, para empezar porque siempre estoy pendiente de mi hijo y no necesito ni me gusta que nadie le reprenda, para continuar porque la alusión a Papa Noel SOBRA… pero para más inri y lo que me cabreó de verdad es que mi hijo estaba sentado comiendo y sin molestar a nadie, con lo que le estaban añadiendo en la bronca por no echársela sólo al otro.

Pero lo peor no fue eso, lo peor llego cuando el niño, que sólo le faltaba decir POR FAVOR LLEVADME A DORMIR, pegó una manotada de esas que pegan a veces… y a cambió recibió un BOFETÓN de esos que dejan la cara bien roja. A un niño de 2 años. Acompañado de «no le hagas caso que le estuvo bien» y «te lo has ganado que no hay quien te aguante». Como podéis imaginar, la cara de incomprensión del niño y su llanto rompían el alma.

Yo, sinceramente, me quise morir. Sentí vergüenza y rabia, impotencia, me sentí violenta y violentada, me sentí igual que si ese bofetón se lo hubiera dado alguno de los hombres presentes a su mujer. Y agradecí que mi hijo se encontrara medio en las nubes ese día y no se enterara de lo que había sucedido, porque, sinceramente, no habría sabido explicarlo.

El resto de la velada continuó igual de incomoda y violenta, y yo, sinceramente, estaba deseando irme y no volver jamás.

Yo se que para quienes defienden el cachete y la necesidad del bofetón a tiempo la escena no tiene nada de particular. Pero cuando no pegas a tus hijos por convicción, vivir algo así resulta muy duro, de verdad os digo que si hubiera sido una bofetada de un hombre a una mujer no me hubiera afectado más.

También se que la respuesta a quienes nos negamos al cachete suele ser decir que no les educamos, que tienen que aprender, etc, etc. Yo a mi hijo le educo, y bastante más y hasta diría que mejor que esta gente.Porque le repito las cosas 100000000 veces, a veces tranquila y a veces enfadada, pero nunca dejo de hacerlo. Pero cuando das un bofetón no estás enseñando nada. Bueno, miento. Cuando das un bofetón estás enseñando que las cosas se solucionan pegando, y que quien pega más fuerte tiene la última palabra.

Además esa bofetada no fue para educar, fue un arranque de ira de una persona que estaba cansada de aguantar a un niño revoltoso. ¿Acaso pensáis que yo no me he sentido así de rabiosa alguna vez? ¿Que no se qué es estar tan sobrepasada por un niño fuera de control que la ira te suba por la garganta como un vómito imparable? Pero en esos momentos es cuando más presente tengo que con mi reacción estoy educando a mi hijo más que con mis palabras, y tengo muy, muy claro que si algún día mi mano llega a soltarse será un fracaso como madre estrepitoso.

Por favor, no peguéis a vuestros hijos.

De verdad que se puede evitar.

De verdad que se les puede educar sin cachetes.

De verdad que pegándoles tan sólo les enseñaréis a pegar.

¿En serio es lo que queréis que aprendan?

16 Comentarios

  1. 🙁 Gracias, Orquídea. Yo hablo como víctima de los malos tratos de toda la vida. Cuando entré en la edad adulta me sentí siempre como una madre fracasada en potencia. Incapacitada para criar hijos por haber perdido todo control de la ira y saberme "maltratadora" en potencia también. Es muy duro de niño, de adolescente y de adulto ser víctima de los malos tratos físicos y psicológicos, pero EL PEOR LEGADO, sin duda, no es el recuerdo duro y desarraigado, de abandono en vida. El peor legado es haberlo mamado y naturalizado de manera que no puedas ya controlarlo y ahora te toca a ti, no solo vivir con, sino desaprender y comenzar de cero. Estas pequeñas lecciones que hoy das hacen mucha falta.

  2. A mi también me enfurece cuando regañan a mis hijos sin hacer nada. Yo repito las vidas las cien mil veces que sean necesarias y si es que las cosas están realmente coloraásmejor me voy, y a veces lloró en el baño y es que es muy difícil. Y hay días grises PERO de ahí al golpear hay un trecho enorme que se hace aún más grande con cada golpe.
    Que la «ley del más fuerte» no existe y JAMÁS les podríamos enseñar a nuestros niños que un golpe arregla las cosas.
    Muchas veces escucho gente (de mi propia familia) decir que estoy «alejando» a mi familia, pero es bien difícil exponer a los niños. En el caso de mi familia extendida, no tienen control de sus hijos y cuando uno se sale de control todos los demás caen. En mi caso y con tres niños, uno en el espectro, otro con tdah, y uno con problemas sensoriales prefiero siempre hacer las cosas a mi manera. Despacio pero seguro y sin exponerlos a violencia.
    Un abrazo, y felices fiestas.

  3. Jope…pobre niño! no puedo entender cómo se pueden seguir haciendo este tipo de cosas y encima parece lo normal!
    El pobre niño, cansado, aburrido, que sólo necesita que algún adulto responsable le acompañe y le ayude a dormir (y seguro que se hubiera dormido en dos segundos con lo cansado que estaba) recibe un golpe de quien debería protegerlo y amarlo.
    A mi no me entra en la cabeza de verdad…los cachetes no traen nada bueno! hay gente que los justifica porque dice que ellos también los recibieron y no les ha pasado nada malo, pero es que ¡esa no es la explicación! la pregunta correcta es ¿y te trajeron algo bueno esos cachetes?
    Osea, a este bebé de dos años le ha ayudado en algo que le den un bofetón? ¿le ha enseñado alguna cosa útil? Rotundamente no!
    Y además, es una falta de respeto brutal.
    En fin guapa, siento que tuvierais que pasar por eso y todavía lo siento más por ese pequeño que no tiene culpa de nada.
    Un abrazo!!

  4. Y es q desde muy niñas,siendo asi criadas, a muchas ya nos dejaban "a cargo" de los hermanos/promos/vecinos pequeños..
    Y como creeis q resolviamos las cosas? Pues como en vasa, con el "abuso de la autoridD'

  5. Con esa abuela no se debería andar con chiquitas, habría que darle el bofetón que le dio a su nieto. Uff! No me gusta nada la gente mayor que cree que el simple hecho de serlo les otorga un estatus superior.

  6. Un artículo estupendo. Estoy completame.nte de acuerdo. Lo que es una pena es que sólo sirve para que los que educamos bien no nos sintamos solos en nuestra crianza. La experiencia me ha demostrado que el que

  7. Pega va a seguir pegando.porque no lo hacen porque piensen que es lo mejor sino xq no saben hacer otra cosa…. Ni tienen ganas de aprenderlo…. Vivimos al revés y nuestros hijos pagarán las consecuencias de la educación de otros niños. Por eso yo no me callo, si pegan delante de mi reprendo. Porque algún día su hijo pegará al mío porque es lo que ha aprendido. Y que narices, porque no es legal! Muchos besos y mucho ánimo

  8. Dios a mi se me hubieran puesto los nervios al limite, dudo mucho que hubiera podido controlarme como tu.Desde luego que la bofetada en ese cxaso la tendrian quehaber llevado los padres.Quien no quiera que le molesten sus hijos, pues que no los tenga.
    Un besazo

  9. Estoy segura de que fue un momento complicado para ti y que hiciste lo que mejor pudiste/debiste dadas las circunstancias y las implicaciones emocionales del entorno y la situación pero siempre que leo sobre este tema o que alguien me comenta algo similar me pregunto ¿Y por qué no actuar? ¿Y por qué no parar a esa bestia o, cómo mínimo, avergonzarla ante todo el mundo poniendo nombre a sus actos «violencia» «abuso» «maltrato»? ¿Por qué no recordarle delante de todos, de pie, en voz alta que lo que ha hecho es un delito tipificado y que puede vérselas con la Justícia por ello?

    Sinceramente creo que las buenas madres acabamos fomentando estas cosas por el mero hecho de asumirlas como normales aunque sea fuera de nuestro círculo familiar, por callarnos, por mordernos la lengua, por mirar a otro lado… por eso, porque somos buenas, correctas, educadas… porque no nos ponemos a su nivel.

    Y creo que haríamos más bien a esos niños volviéndonos un poco irracionales, estallando, explotando, de ira, de rabia, de indignación… de verdad pienso que si un sólo adulto reacciona esa criatura no se sentirá tan desamparada, tan infinitamente sola…

    Te envío un abrazo fuerte, debiste pasar un muy mal rato…

  10. pues yo directamente cojo el movil y llamo a la policia porque si le hace eso en publico que le haran en privado en su casa pobre nene,yo tengo una nena de 2 años que es un terremoto y no para quieta pero le puedo reñir pero jamas le daria una bofetada pues a mi de pequeña y de no tan pequeña me han pegado mucho mis padres incluso de partirme los palos de la fregona en la espalda que antes eran de madera y me han marcado para el resto de mi vida

  11. Puf! Qué mal, sólo de leerlo se me ponen los pelos de punta. A mí me pasó en una ocasión en un museo, en una actividad infantil, una madre le pegó un bofetón a su hijo por tirar una pintura al suelo por estar enfadado, que me quedé atónita, muerta, no me lo podía creer. Me dieron ganas de devolvérsela yo a su madre. Lo peor de todo fue la reacción del niño, quedó patente que estaba muy acostumbrado a esas reacciones de su madre. Muy triste.

  12. Puf! Qué mal, sólo de leerlo se me ponen los pelos de punta. A mí me pasó en una ocasión en un museo, en una actividad infantil, una madre le pegó un bofetón a su hijo por tirar una pintura al suelo por estar enfadado, que me quedé atónita, muerta, no me lo podía creer. Me dieron ganas de devolvérsela yo a su madre. Lo peor de todo fue la reacción del niño, quedó patente que estaba muy acostumbrado a esas reacciones de su madre. Muy triste.

  13. Yo puedo hablar por mi experiencia como hija y como hermana. Como madre no. Mi madre en general no nos ha pegado, salvo en contadas ocasiones que recordamos perfectamente y yo creo que eso ayudó a educarme. A mi hermana recuerdo que le dijo mil veces de pequeña que no se decían palabrotas y un día la llamó puta. Pues mi madre le dio una leche y nunca más volvió a llamárselo. Si el dar un toque físico es algo puntual y con motivo real bajo mi punto de vista está totalmente justificado.nosotras no hemos salido personas violentas para nada, ni por supuesto consideramos a nuestra madre violenta. Me parece que pensar eso es dramatizar, aunque en este caso tal como lo cuentas lo veo innecesario el tortazo. Como para todo cada uno educa como puede.quiere o mejor sabe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.