¿Quieres que tus hijos rían sin miedos? Los mejores consejos de salud dental infantil

Nuestros locos bajitos son un auténtico huracán de actividad y de imaginación al que hay que enseñar a cuidarse y a entender mejor el mundo que le rodea. Uno de los asuntos que más tienden a dejar de lado y que más importancia tiene es la salud dental. Y es que tanto boca como dientes son fundamentales ya no solo por la buena imagen de una persona, sino también para poder garantizar que se encuentre en el mejor estado de forma y de salud.

Es cierto que, en muchas ocasiones la ortodoncia infantil se convierte en algo esencial para que tengan los dientes perfectamente colocados; no obstante, esa es solo una de tantas piezas necesarias para que el bienestar bucodental de los pequeños de casa esté garantizado. El resto lo vamos a explicar aquí, con unos consejos de salud infantil que son esenciales si quieres que tus hijos sonrían sin miedos.

6 consejos de salud dental en niños

Desde el correcto cepillado hasta la buena alimentación. Son muchos los factores que influyen en la higiene y la salud bucodental, como también los que muchos padres ignoran por total desconocimiento. Pero sabemos que a ti sí es algo que te preocupa bastante, y por eso estás leyendo estas líneas. No tengas miedo, porque estos consejos de salud dental en niños son tremendamente sencillos y muy fáciles de seguir.

La clave, ante todo, es crear un hábito ya no solo en el pequeño, sino también en el hogar y en la familia. Recuerda que los padres siempre son un ejemplo a seguir y que, por lo tanto, deben llevar un comportamiento modélico en esta materia a la vez que enseñan a los pequeños qué deben hacer para cuidar sus dientes. Lo primero, por supuesto, es incidir en lo importante que es tener una boca y una dentadura completamente sanas.

Dejando eso ya a un lado, ahora sí, vamos a ver esos 6 consejos esenciales para la buena salud dental de los niños.

Acude a un dentista profesional con frecuencia

Tener cerca a profesionales como los de Ortoclinik es algo crucial para la boca de los más pequeños de casa. Los dentistas expertos son los únicos que pueden garantizar las mejores soluciones, los mejores tratamientos y los mejores resultados. Por eso, hay que asegurarse de visitarlos con cierta frecuencia. De hecho, el ritmo debe ser de al menos una visita cada 2-3 meses.

¿Por qué? Porque así se puede hacer un buen seguimiento del estado de boca y dientes y, en el caso de detectarse algún problema, poder actuar con el margen de tiempo suficiente para acabar con él con la mayor rapidez posible. De hecho, es algo que también ayuda a prevenir cualquier inconveniente bucodental.

Evita el exceso de azúcares

El azúcar es el gran enemigo de la dentadura. No es solo un rival para el bienestar por su facilidad para causar obesidad, sino también porque tiene un enorme potencial a la hora de causar un mayor deterioro en el esmalte dental. Tanto es así, que debes reducir al mínimo el consumo de chuches, de caramelos, de zumos envasados, de helados y, por supuesto, de refrescos.

Lo mejor es que sean algo que se reduzca a ocasiones especiales y que no forme parte de la comida habitual en el día a día. Así, además de que el pequeño no se acostumbrará a comer azúcares con frecuencia, también podrá proteger mucho más todo el conjunto bucodental.

La fruta siempre es buena aliada

Es cierto que toda dieta saludable debe tener varias piezas de fruta semanales por la cantidad de nutrientes y vitaminas que estas tienen. Su composición hace que sean las mayores aliadas de la buena alimentación, pero su textura también es bastante positiva para la dentadura. Puede parecer exagerado, pero son idóneas para fortalecer el esmalte dental e incluso blanquear y limpiar la dentadura.

Cabe mencionar que no todas las frutas son válidas. Algunas como las manzanas y las peras son idóneas para esto, mientras que otras como el plátano no lo son tanto. Conviene equilibrar la variedad para aportar nutrientes a la vez que se refuerzan los dientes.

Tres cepillados al día

Tan malo es cepillarse poco los dientes como pasarse en la cantidad de ocasiones que se realiza un cepillado. Cada lavado elimina restos de suciedad, pero si se hace en exceso puede deteriorar el esmalte e incluso dañar las encías. Por eso, para los niños lo mejor es establecer una rutina muy sencilla: tres cepillados diarios, cada uno después de cada comida principal.

Es decir, deben lavarse los dientes después de desayunar, después de almorzar y después de cenar. De nuevo, es fundamental que crees este hábito para que, en poco tiempo, sean ellos los que lo hagan sin necesidad de decirles nada. Así tendrán la boca mucho más limpia y libre de caries.

Limpieza correcta de dientes

Tan importante como controlar el número de cepillados lo es también controlar la calidad de cada uno. Los niños no saben lavarse los dientes, y los padres deben ayudarles para que sepan cómo hacerlo adecuadamente. Se les debe explicar que el cepillo tiene que estar inclinado unos 45 grados con respecto a la superficie dental, que se deben limpiar todas las caras de cada diente y, por supuesto, que deben pasar unos 2-3 minutos de cepillado.

La hidratación también es importante

La sequedad bucal es muy negativa para el cuidado de la dentadura, ya que la saliva es la que se encarga de mantener los dientes limpios de la mejor manera posible. Si se bebe agua con cierta frecuencia, aumenta la producción de saliva y esta puede ir realizando su labor como es debido. Además, es algo que también evita el mal aliento.

Todo esto es esencial si quieres que tus pequeños puedan seguir sonriendo con una dentadura casi perfecta. Recuerda que nunca se debe descartar el uso de la ortodoncia infantil para garantizar la buena colocación de todas las piezas dentales definitivas y que, por supuesto, hay que ser muy constante.

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