Tag Archives relatos

Sandwiches calientes de Nutella

Siempre he escuchado decir que el desayuno es la comida más importante del día, porque nos garantiza comenzar la jornada con la energía necesaria para afrontarla. Quizás por eso siempre me ha preocupado que mi niño vaya bien desayunado al colegio, y por desgracia es de los que se levanta sin hambre, así que toca tirar de imaginación. Además en nuestro caso tenemos el hándicap de que los productos sin gluten comprados no están del todo buenos, tienen además un sabor muy carácterístico que hace que en seguida te aburran. Así que me toca tirar de imaginación y preparar desayunos ricos y variados.  Ya os he mostrado mis magdalenas de yogur, los doo-waps, mis bizcochos de naranja y chocolate, galletas… Como todas estas cosas llevan su tiempo, también hace falta tener opciones rápidas, que nos saquen de un apuro, que alimenten, y que gusten al pequeñajo. Que ya sabemos que…

Comparte

El cuento de la niña Esperanza. 150 palabras (investigación, valientes, esperanza)

Mamá, no quiero que me pinchen más, no quiero estar más en el hospital, no quiero jugar más a los médicos, quiero ir a jugar con mis amigos del colegio, ¡hace meses que no les veo! Venga cariño, ya estamos en la sala de los valientes, sólo unos días más y podremos irnos a casa. Bueno… cuéntame otra vez el cuento de esa niña Erase una vez una niña llamada Esperanza,  que tras mucho estudiar decidió dedicarse a  la investigación de tu enfermedad. Apenas tenía apoyos ni fondos, pero trabajó dia y noche y encontró una cura. Y gracias a ella los niños como tú podéis venir a la sala de los valientes, donde ella os pincha para curaros con su medicina mágica. Mamá ¿por qué no hay más niños aquí conmigo? Tú eres el último mi vida, ya no hay fondos para Esperanza.

Comparte

Recuerdos de la niñez (150 palabras: veo-veo, topo, cometa)

– Chicos ¿recordáis cuando nos pasábamos la tarde jugando al veo-veo? – ¿Y el año que Antón trajo una cometa, y estuvimos toooda la tarde corriendo por la playa con ella? – O la vez que os dije que había visto un topo, y venga a arrastraros a ver si lo veíais jajajajajaaj – Y cómo nos pusimos de barro, ¿por qué siempre llovía?

Comparte

La estrella de Antón

    Cada noche, antes de dormirse, Antón le pedía a su madre: – Mamá, ¡enséñame mi estrella! – Mira corazón, es aquella que está allí arriba… ¿ves aquel grupito de estrellas que parecen una serpiente? Pues la de arriba de todo es tu estrella. – ¿Y cómo sabes que esa es la mía, y no la que está debajo? – Pues porque cada vez que nace un niño, una estrella se enciende en el cielo. Esa estrella brilla de un color verde esmeralda durante cinco días, para que todo el mundo sepa cual es su estrella. Y pasados esos cinco días, se vuelve del mismo color que el resto. – Mamá ¡tengo una idea! ¿Y si nos subimos a lo alto del árbol del jardín? ¡Seguro que desde allí podría abrazar mi estrella! – ¿Tú crees que llegarías? Y así, soñando con abrazar su estrella, se quedaba dormido Antón…

Comparte