tarta de pistachos vegana
tarta de pistachos vegana

Tarta de pistachos vegana {por Marta Gual}

Hoy nos acompaña en el blog Marta Gual, a la que quizás conozcáis por su blog de maternidad. En esta ocasión nos visita para presentar su nuevo blog Living las vegans, donde podeis encontrar un buen número de recetas sabrosas y fáciles de elaborar. Os dejo con ella, que lo explicará mucho mejor que yo. ¡Que la disfrutéis

Una de las motivaciones que me llevó a crear un blog de recetas veganas además de compartir mis recetas fue derribar varios mitos que circulan en torno al veganismo.

  1. Comer vegano es aburrido
  2. Cocinar vegano es difícil
  3. Comer vegano es caro

Ninguna de las tres afirmaciones anteriores es cierta, comer vegano no es aburrido, en contra de lo que piensa la gente no nos alimentamos de lechuga y tofu.
Hay miles de productos de origen vegetal, millones de combinaciones: Frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales, algas, semillas.
La alimentación vegana, en muchas ocasiones puede ser más variada y completa que muchas dietas omnívoras.

Las recetas que publico en mi blog suelen ser por norma general muy muy fáciles de preparar y rápidas, son las comidas que yo cocino a diario para mi y mi familia, normalmente no tardo más de media hora en preparar la comida, salvo honrosas excepciones en las que me flipo y hago cosas más eleboradas.

Comer vegano no es caro, la mayoría de los productos que utilizo los adquiero en el mercado o en la frutería del barrio o en el supermercado.
Sí es cierto que a veces compro ingredientes en comercios especializados (tiendas veganas o herbolarios) y que estos suelen ser más caros, pero no es algo de lo que abuse, además de que estos productos suelen cundir mucho.

En definitiva, podemos eliminar los productos de origen animal de nuestra dieta sin aburrirnos, sin pasar horas y horas en la cocina y sin gastar demasiado dinero. ¡Os animo a intentarlo!

Cuando Vanesa me preguntó si quería presentar el blog en sociedad en su blog tuve clarísimo que quería publicar una receta especial, pero han ido pasando los meses y la receta no salía y es que como os digo, mis recetas habituales son comidas de diario. No daba con esa receta espectacular que me hiciera ilusión compartir aquí.

Ayer hice esta tarta y al momento supe que la tenía! Una tarta fácil de hacer, sabrosa, esponjosa y con una apariencia llamativa y que grita: CO- ME-ME!!

Ingredientes para la tarta:

160 ml de aceite de girasol
250 gr de azúcar
180 ml de yogur natural de soja
1 cucharadita de agua de azahar
1 cucharadita de esencia de limón
La ralladura de una naranja
100 gr de pistachos pelados y sin sal molidos y un puñado más picados a mano para decorar
200 gr de harina bizcochona (con levadura incorporada)
30 gr de maicena
1 cucharadita de levadura en polvo
2 cucharaditas de cardamomo molido
120 ml de leche vegetal

Para el glaseado:

200 gr de azúcar glas
1/2 cucharadita de esencia de naranja
Un chorrito de zumo de limón
100 gr de matequilla vegana

Preparación:

Batimos el aceite y el azúcar hasta mezclarlos bien, añadimos el yogur, la esencia de limón (yo la compro en LIDL, la de naranja también, vienen en unos paquetes con varios sabores y valen menos de 2 euros 20 tubitos con distintas esencias) y la ralladura de naranja. Batimos bien hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.

En otro bol mezclamos los pistachos molidos, la harina, la maicena, la levadura y el cardamomo, a esto le incorporamos la mezcla de yogur y la leche vegetal alternando y removiendo hasta formar una masa homogénea.

Ponemos esta masa en un molde de 22 cm previamente engrasado y cubierto de papel vegetal y horneamos a 160º (con el horno previamente precalentado) unos 55 minutos.
En mi horno le bastaron 40 minutos, así que podéis ir pinchando con un palillo para aseguraros de que esté cocida, si la parte de arriba se dora demasiado, pero el centro sigue crudo podéis cubrir el molde con un poco de papel albal.

Una vez cocido sacamos del horno, lo dejamos unos 10 minutos en el molde y lo volcamos sobre una rejilla para que se enfríe.

Mientras enfría la tarta batimos todos los ingredientes del glaseado hasta obtener una pasta suave y cremosa, reservamos en la nevera hasta el momento de usarla.

Cuando el pastel esté completamente frío, extendemos el glaseado por encima con la ayuda de una espátula, formando ondas (si no tenéis espátula una cuchara sirve igual) finalmente esparcimos los pistachos picados por encima para decorar y a comer!!

El bizcocho queda con una textura húmeda y esponjosa y el glaseado le da ese toque dulce, dulce (tengo que confesar que para mí es dulce en exceso, me como un trocito muy pequeño y no me entra más).
Para los amantes del dulce es la receta ideal.

Espero que os haya gustado el pastel, el blog y que os paséis a hacerme una visita por mi rinconcito.

¿Os ha gustado la receta? Pues no dejéis de visitar su blog, ¡ya tiene un montón! ¿Queréis que Marta nos enseñe de vez en cuando sus recetas?

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