Maternidad

Yo nunca…

Yo nunca…

Lo admito: antes de ser madre era una bocachancla. Tenía clarísimo, claríiiisimo lo que no haría con mis hijos.  Y me repetía a mí misma, “no, no, yo esto nunca”. Y luego cuando te conviertes en madre, ZASCA, en toda la boca, porque te das cuenta de que decías las tonterías más grandes del mundo. ¿Os suena? Apuesto a que si.

Está claro que no soy la única, de hecho ya he escuchado a más de una decir “yo era mejor madre antes de ser madre”. La verdad es que no estoy de acuerdo con esa afirmación; por fortuna, creo que soy mejor madre de lo que “planeaba”, porque he sabido comerme mis propias palabras y adaptarme a las necesidades de mis hijos. ¿No es eso acaso lo que nos hacer ser mejores madres?

 

Pero, a lo que íbamos: yo y mi bocachancla.  Para que veáis como me las gastaba, ahí van algunas de mis mejores perlitas:

Yo nunca…

Yo nunca diré que sí después de haberle dicho que no
Yo nunca le dejaré dormir en nuestra cama
Yo nunca le daré chupete
Yo nunca le gritaré
Yo nunca perderé la paciencia
Yo nunca me enfadaré con él
Yo nunca le daré el pecho más de dos años
Yo nunca le pondré la tele para descansar yo
Yo nunca, yo nunca, yo nunca…

Que si, que era una bocazas, ya os lo decía yo  😉 Ahora veo que tenía muchas ideas preconcebidas erróneas, como por ejemplo con el colecho, o sobre la lactancia materna prolongada. ¡Rectificar es de sabios! Y yo me alegro de haberlo hecho, y espero ser capaz de seguir haciéndolo durante mucho, mucho tiempo. Hay otras cosas, como lo de gritar, que no me gustan, que trabajo  mucho para cambiarlas, pero reconozco que por mucho que yo quiera y me esfuerce, soy una persona humana y a veces la situación me supera. Fustigarme no hará que eso cambie, pero reconocer mi error y trabajar en ello, sí. ¡Ojalá consiga dejar de hacerlo!

 

Por otra parte, me alegro mucho de no haber cambiado de opinión respecto a los límites infranqueables, y espero no hacerlo nunca:
Yo nunca les levantaré la mano
Yo nunca preferiré estar trabajando a estar con ellos
Yo nunca prondré mis propio egoísmo por delante suya
Yo nunca ignoraré su llanto

 

Y también hay cosas que espero no dejar de hacer nunca...

Espero no dejar nunca de decirles cada día que les quiero
Espero no irme a dormir nunca enfadada con ellos
Espero no irme a dormir nunca sin su beso de buenas noches
Espero no dejar de ser capaz de comprenderles
Espero no dejar de pararme a escucharles
Espero nunca dejar de ponerme en su lugar

¿Me contáis cuáles son vuestros “Yo nunca”? Y también qué palabras os tuvísteis que comer, seguro que no soy la única bocachancla por aquí 🙂

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7 Comments
Planeando ser padres 27 Enero, 2016 at 13:47 contestar

Yo nunca intentaría entretenerla con la tele, para que no fuera una niña lobotomizada y antisocial ya hora ¡si no fuera por esos minutos de distracción tecnológica no podría ni respirar!Bueno, bueno y lo de que no probarían nada dulce hasta los 3 años…¡Como si no se estuviese criando con dos abuelas cerca que hacen lo que les da la gana!

Raquel 27 Enero, 2016 at 17:47 contestar

Oleee. Precioso el post de hoy. Como cambiamos cuando tenemos a nuestro bebé a nuestro lado.Todo sea por verles felices

Sila 27 Enero, 2016 at 17:47 contestar

Yo nunca le daré el pecho cuando ya sea suficientemente mayor para correr, empezó a caminar tarde pero continuamos unos meses más.
Nunca, jamás d los jamases, dormirá en mi cama y su pobre padre a dormido hasta los 2 años del peque en otra habitación para dejarnos espacio.
En el trabajo q tenía (sin contrato) dije q me cogía 6 semanas tras el parto y me reincorporaba xq no podía estar sin ese dinero, en abril hace 3 años el niño y sigo con él, prefiero recortar en caprichos q en tiempo con él.

Seguro q hay más pero son los q se me ocurren ahora

Sila 27 Enero, 2016 at 17:48 contestar

*ha dormido

marta 28 Enero, 2016 at 13:50 contestar

Qué bueno!!! Creo que me pasará algo parecido…

http://www.elperiodicodetudia.com

Educación emocional 1 Febrero, 2016 at 01:55 contestar

Qué post tan bonito!! Me ha encantado!! Me ha parecido precioso, porque si que es verdad que con la maternidad se cambia. Antes de ser madre, piensas de una manera, que vas cambiando a medida que ves las necesidades de tus hijos.

Y tener claro lo que no dejarás de hacer, es algo que comparto, como también el hecho de que somos humanos y estamos en continuo aprendizaje. Un saludo!!

alasalidadelcole 10 Febrero, 2016 at 10:44 contestar

Vanesa, me ha encantado el post. Antes de ser madre tenía la maternidad idealizada, sin ser muy consciente de las dificultades diarias que aparecen en el cuidado y educación de los hijos. Lo importante es adaptarse a la realidad para repensar los “yo nunca” y tener claro lo que nunca debemos dejar de hacer. Teniendo eso claro ya tenemos mucho avanzado… Enhorabuena.

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